Las tres declaraciones que analiza el informe son las
que prestaron el pasado 8 de marzo ante la Guardia Civil como investigados
María Merino, jefa de Protocolo de la Asamblea de Madrid; Tatiana Recoder,
responsable del Servicio Jurídico de la Cámara autonómica, e Isaac Arturo
Zubiri, funcionario de la misma. Todo ellos fueron, junto a la hoy presidenta
regional y que entonces ocupaba el cargo de vicepresidenta del parlamento
madrileño, asesores y miembros de los comités de expertos que decidieron sobre
ambos concursos. Los agentes destacan que durante las declaraciones, los tres
cayeron en "significativas y evidentes contradicciones" tanto con lo
que afirmaban unos y otros como con los "elementos de prueba documental
que obran en la investigación desarrollada". La UCO destaca que todo ello
es un indicio más de que se produjeron "conductas arbitrarias que
derivaron en actos injustos" con el único objetivo de que los concursos
para el comedor y la cafetería de la Asamblea de Madrid de los años 2009 y 2011
se los llevara el empresario Arturo Fernández.
"La finalidad pretendida por los respectivos
comités de expertos en ambas licitaciones –se lee textualmente en este segundo
informe de la Guardia Civil- habría sido la de proporcionar a la empresa Grupo
Cantoblanco Colectividades SL un amplio margen de puntos obtenidos en la
valoración de los criterios de juicios de valor, para poder afrontar la
apertura del último sobre el que emanarían las puntuaciones otorgadas de manera
automática inherentes a las ofertas económicas de las empresas licitadoras
(puntuaciones donde el comité de expertos no intervenía)”. La UCO destaca en
este sentido que esta supuesta irregularidad “es fácilmente apreciable en ambas
licitaciones", pero sobre todo en la de 2011. En este punto, llega a
aseverar que el comité de expertos del que formaba parte Cifuentes dio cero
puntos en dos apartados a la oferta presentada por la empresa Clece SA
"bajo la falsa argumentación de que la misma no había presentado
documentación alguna". En este punto, los agentes recalcan que de dicha
circunstancia estaba al tanto la hoy presidenta de la Comunidad.
Cifuentes aseguró este martes, tras conocerse el
primer informe de la Guardia Civil que la vinculaba con la supuesta
financiación irregular de las campañas electorales de su partido, que los
informes policiales eran "juicios de valor, sin fundamento jurídico"
y que así lo debía entender Velasco ya que no había tomado ninguna iniciativa
contra ella. "En todos los años que fui presidenta del órgano de
contratación, el 100% de las decisiones se tomaron por unanimidad de todos los
partidos y en base a los informes técnicos", puntualizó en su
comparecencia ante los medios. La presidenta madrileña sugirió la existencia de
una posible conspiración al señalar que "están ocurriendo muchas cosas,
muchas de ellas muy desagradables". "En política no todo vale",
añadió.
COMENTARIO: Pero ninguno de ellos es un político. En
esa mesa de contratación hay miembros de todos los partidos políticos y todos
ellos votaron a favor de esta adjudicación pero resulta que la Guardia Civil
sólo quiere imputar a uno que es miembro del PP pasando por alto que el señor
del PSOE o el señor de Izquierda Unida (ahora Podemos) que se sentaban a su
lado también respaldaron dicha adjudicación. A mí eso me da la impresión de ser
una caza de brujas respaldada por alguien con poder (puede que incluso del
propio PP dónde Cifuentes ha perdido bastantes apoyos por haber criticado
duramente la corrupción dentro del partido).LA RECORTA…


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