Probst, al frente de dicho tribunal de la Audiencia Territorial
de Schleswig-Holstein, se ha encargado de desarrollar en
su país el procedimiento de la mediación, una
fórmula alternativa a la justicia ordinaria con el objetivo de lograr un
acuerdo entre las partes. Este magistrado es partidario, como ha
afirmado en la prensa alemana de resolver estos casos -muy
frecuentes en problemas familiares- de manera “amistosa y confidencial”
con “bebidas y bizcochos encima de la mesa”.
Este perfil del magistrado Probst está muy alejado,
por tanto, de la experiencia del abogado de Puigdemont, Wolfgang Schomburg, destacado
penalista, exjuez del Tribunal Supremo y con una dilatada carrera en tribunales
internacionales. A raíz de la entrada en prisión de Puigdemont en Neumünster
(norte de Alemania) el 25 de marzo, el veterano letrado, de 69 años, se hizo
cargo de su defensa junto con su hijo, Sören
Schomburg, ante la petición de extradición cursada por el juez
español Pablo Llarena, que acusó al
político independentista de rebelión y malversación de fondos públicos.
Doce días después de haber ingresado en la cárcel y
tras el pago de una fianza de 75.000 euros, la defensa del expresidente
catalán consiguió su libertad condicional. El tribunal presidido por Probst
rechazó así aceptar su extradición a España por el delito de rebelión (llamado
de “alta traición” en la legislación penal alemana).
En cuanto al presunto delito de malversación, la
Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein reclamó más pruebas para
dictar una resolución definitiva. La eventual entrega de Puigdemont por esta
cuestión, atendiendo así a la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE),
todavía está en el aire. De momento, la Justicia española quiere aprovechar
esta oportunidad para ampliar las pruebas por el delito más grave, el de
rebelión, según informó Ep.
Riesgo de fuga
Por su parte, la Fiscalía General del land alemán de
Schleswig-Holstein sí solicitó que el Puigdemont fuese extraditado a España por
los delitos de rebelión y malversación y pidió que siguiera en prisión por
“riesgo de fuga”.
En lo referido a la rebelión, el tribunal alemán
señaló en su resolución que los actos violentos producidos durante la jornada
del pasado 1 de octubre pueden atribuirse a Puigdemont “en su calidad de
iniciador y promotor” del referéndum. Sin embargo, añadió que “no pueden
considerarse más notables en cuanto a su carácter, alcance y efectos” que los
disturbios generados en Frankfurt en los años 80. Para el juez Probst y
sus compañeros, tales acciones no alcanzaron la entidad debida para presionar
al Gobierno central de tal modo que éste se viera forzado a “capitular” ante
las exigencias de los violentos.
Sobre la malversación, el tribunal alemán dictaminó
que lo expuesto por Llarena “no satisface” las exigencias legales por
no contener una “descripción suficiente” de las circunstancias en las que se
produjeron los hechos. Por ello, los tres jueces dieron a las autoridades
españolas la oportunidad de enviar documentación complementaria.
Por otro lado, miembros de las Fiscalías de
España y Alemania tienen previsto reunirse de manera discreta en la ciudad
holandesa de La Haya para intercambiar información sobre la posible entrega de
Puigdemont.
COMENTARIO: La debilidad de la democracia española es el fin que
busca el independentismo para su asalto al poder y sometimiento de sus vecinos
y del resto de España. No se trata ya de PP PPSOE, etc... Ni de la escoria de
los corruptos que llenan la mayor parte de esos partidos. Se trata de algo más
importante, y no sé si habrá gente con suficiente claridad de ideas y sin
cortedad de miras para ver lo que se puede perder que tanto ha costado que llegue
a España, para beneficio de casta regionales y corruptas dominadoras del
adoctrinamiento y la mentira...LA RECORTA…


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