Estos datos oficiales constan en una respuesta
parlamentaria de la Consejería de Sanidad a una pregunta formulada por Podemos,
que excluye la especialidad materno-infantil. De ellos se desprende que el desequilibrio es particularmente
significativo en la atención por las tardes durante los días que no son
laborables.
«Si tuviéramos más personal
cualificado se reduciría el colapso de las urgencias:
obviamente, un residente no puede ser igual de efectivo que un adjunto», señala
la diputada de la formación morada Mónica García, que además es anestesista de
profesión. Su partido propuso una enmienda a los presupuestos de 2018 para
reforzar con cinco millones de euros este servicio hospitalario de emergencia
mediante un aumento de las plantillas, pero fue rechazada en la Asamblea
regional con la suma de votos de PP y Ciudadanos.
Según los datos de Sanidad, en los turnos de mañana de
los días laborables hay 250 médicos
titulares y 239 MIR. Por la tarde y por la noche, en cambio, el
número de adjuntos se reduce a 138 y 89, respectivamente, mientras el de los
facultativos en formación aumenta en el primer caso hasta 253 y suponen 204 en
el segundo.
La desproporción es similar de forma generalizada
durante los fines de semana y los festivos, aunque, como decíamos con
anterioridad, la diferencia más abultada se concentra durante las tardes: en esta franja temporal hay 114 facultativos
llamémoslos experimentados por los 239 en trámite de serlo.
En los hospitales de la región trabajan alrededor de
21.000 doctores, 5.000 de ellos en formación. «La cantidad de residentes es muy
importante y no puede ser que se utilicen como mano de obra barata para
sustituir al personal propio», denuncia Julián Ezquerra, secretario general de
Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts).
Según señala, cada MIR «debe de estar siempre
supervisado por un adjunto» y, asegura, «es
algo que no se cumple siempre, a pesar de que según se desprende de la
normativa dicha supervisión es obligatoria». Una de las
conclusiones de la encuesta realizada el año pasado por su organización en
colaboración con el Colegio de Médicos de Madrid es que el 30% de los
residentes de primer año «refieren no ser supervisados durante sus guardias».
En la Consejería de Sanidad, en cambio, defienden que «se cumple con el Real Decreto» de
2006 que regula la formación de los facultativos en todas las comunidades
autónomas. Además, sostienen que «tan mala no debe ser la situación» cuando los
hospitales madrileños siguen siendo los más demandados: El año pasado fueron
elegidos por siete de los 10 primeros facultativos en elegir destino.
Amyts, por su parte, reclama al Gobierno de Cristina
Cifuentes que elabore un convenio regional que desarrolle aspectos concretos de
la normativa estatal sobre los MIR. «En ella, por ejemplo, no queda reflejado
cómo se les debe tutor izar ni cuestiones tan básicas como si pueden o no hacer
recetas», concluye el secretario general de esta asociación médica.
COMENTARIO: Imagínese usted que al médico cuando termina la
carrera y comienza el mir, le ofrecen contrato como celador y lo tienen
llevando cafés y haciendo fotocopias de expedientes. Todo ello por el
maravilloso sueldo que supondría el 60% del sueldo de un celador durante el
primer año y el 75% durante el segundo (por supuesto que las pagas son
prorrateadas y de vacaciones ya hablaremos que el último en el tiempo el último
en derecho). ¿Aceptaría ese médico o lo consideraría una ignominia? pues eso es
lo que le está pasando a los pocos licenciados universitarios que tienen acceso
a algún trabajo relacionado con su formación...abogados y licenciados en ADE
con contratos de auxiliar administrativo y cobrando una miseria, pero como no
hay marea blanca que los defienda ellos tragan y pasan así 5 o 6 años hasta que
alguien les da una oportunidad.LA RECORTA…


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