José Alberto Gálvez, que posteriormente murió
arrollado por un tren en la estación de Getafe Industrial, ahogó primero a la niña y posteriormente a su
hijo mayor, con dificultades de movilidad al sufrir una
parálisis cerebral.
Los cadáveres de los dos niños y del padre han
permanecido toda la mañana en el Instituto Anatómico Forense de Madrid.
Fuentes policiales han precisado que se han encontrado
restos de agua en los pulmones de los dos pequeños, pero no ninguna sustancia
relacionada con el fuego, lo que evidencia que murieron antes del incendio.
El hombre llevaba encima una nota manuscrita en la que
admite que los mató "para que no
sufrieran", según han confirmado a Europa Press fuentes
policiales. Se trata de una pequeña carta que está a disposición del Grupo V de
Homicidios de la Policía Nacional, encargado de investigar el suceso.
Fuentes de la investigación vinculan este suceso
al proceso de separación en
el que estaban inmersos los padres, aunque Gálvez continuaba residiendo en la
vivienda familiar junto a los dos niños y a su mujer, Raquel M. M.
Los hechos se produjeron a ultima hora del martes en
un piso bajo de la plaza Benjamín Palencia de Getafe. José Alberto Gálvez, de
46 años y sin antecedentes policiales, ahogó a sus dos hijos, los colocó
posteriormente en la cama de matrimonio, incendió la vivienda y cerró el piso
con llave.
La Policía cree que el padre, José Alberto G.L., de 46
años, mató a sus dos hijos, uno de ellos con parálisis
cerebral, aprovechando que la madre no estaba en el domicilio
conyugal.
Entonces se dirigió andando a la cercana estación de
Cercanías Getafe Industrial y se lanzó a las vías, donde fue arrollado
mortalmente por un tren.
Fue la madre, que no estaba en casa en el momento del
suceso, la que facilitó la entrada de los Bomberos a la vivienda, que nada pudieron hacer por salvar la vida de
los dos niños.
La pareja estaba en trámites de separación, según
fuentes policiales, y no consta denuncia alguna
por violencia machista.
Concentración en Getafe
Varios centenares de personas se han concentrado este
miércoles en la plaza del Ayuntamiento de Getafe, junto con la Corporación
municipal, en solidaridad con la madre de los menores muertos ayer en un
incendio.
La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, ha asegurado,
tras guardarse cinco minutos de silencio, que la madre de los dos niños no
había presentado ninguna denuncia por violencia de género.
También ha destacado que Getafe se ha volcado hoy en
la plaza del Ayuntamiento "como muestra de solidaridad con Raquel para
devolver toda la solidaridad que Raquel ha hecho para hacer de Getafe una
ciudad mejor en defensa de los niños con pluridiscapacidad".
Asimismo, ha apuntado que todos los recursos
municipales están a disposición de Raquel, la familia y amigos "para
atender y pasar estos difíciles y trágicos momentos, ya que se encuentra en una
situación de shock".
Hernández ha relatado que la madre de los niños
nunca estuvo en el hospital y que fue trasladada a dependencias del
Ayuntamiento, "donde estuvo hasta altas horas de la madrugada, por
consejo de los psicólogos, para que fuera en un ambiente acogedor en el que se
le diera la noticia del fallecimiento de sus hijos, así como las circunstancias
en las que se había producido, y la vinculación con su marido".
La alcaldesa ha subrayado que Raquel es una mujer muy
conocida "y muy vehemente en la defensa de su hijo como niño con
pluridiscapacidad y de todos los niños, porque este miércoles estaba reunida
con una asociación deportiva de Getafe organizando un torneo solidario que se
va a celebrar en los próximos días".
Por último, ha pedido prudencia y respeto para que los
profesionales realicen su trabajo "y garantizar a Raquel el espacio y la
intimidad para gestionar este durísimo trámite".
"El padre amaba a los hijos"
Los vecinos de las víctimas del suceso de este martes
en Getafe, en el que dos niños de 13 y 9 años murieron en un incendio al
parecer provocado por su padre -de 46 años-, que luego se suicidó en las vías
del tren, han destacado hoy el amor que este les tenía y cómo cuidaba a su hijo
discapacitado.
Una vecina de un portal contiguo al de los hechos ha
dicho a Efe que, tanto la madre como el padre "querían un
montón" a sus hijos y que el padre "se desvivía por ellos y les
cuidaba de la mejor manera en que podía".
Esta vecina ha contado que se mudaron "hace un
par de años" a esa vivienda "precisamente por el hijo mayor" ya
que el piso bajo tenía mejor accesibilidad para su silla de ruedas.
Lo mismo ha explicado otra vecina, Felicidad, que
vivía al lado de la familia y que se mudó el mismo día que ellos y que les veía
"todos los días", ya que, incluso, la madre había sido profesora de
su hija en el colegio de Getafe donde imparte lengua francesa.
Emocionada, Felicidad ha afirmado que es muy duro
"levantarse de esta" y que no sabe qué ha podido pasar ni por qué, ya
que el padre "trataba al niño de maravilla".
Por su parte, una barrendera de la zona, María del
Mar, que conocía al padre y al hijo mayor, ha criticado que haya personas que
levanten "falso testimonio" y afirmen que el padre maltrataba a sus
hijos ya que ella ha visto "que se moría por él".
La misma fuente ha comentado a Efe que el padre le
había dicho este domingo que el niño "estaba inquieto" y que no sabía
lo que le podía pasar.
Otra vecina de la plaza Benjamín Palencia, donde se
encuentra la vivienda en la que murieron los niños, ha asegurado a los medios
que el hombre "era un padrazo" y que les solía ver a él y al
niño con la silla de ruedas, con el que actuaba "como una persona
normal".
COMENTARIO: Qué tragedia más espantosa. Actualmente la familia es
en la mayoría de los casos una fuente de violencia. Nuestros hijos se crían con
unas condiciones impresentables gracias a la falta de entendimiento entre
hombres y mujeres. Es un auténtico desastre que en ocasiones acaba de esta
manera. La familia ha muerto.LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario