La discusión entre las fuerzas políticas se vaticina
especialmente tensa al calor del hallazgo del cadáver del menor padre tras
trece días de angustiosa
búsqueda. Se trata de un caso que podría entrar de lleno en el
abanico de asesinatos penados con la prisión permanente revisable porque la
víctima es un menor de 16 años y porque existía intento de obstruir la
recuperación del cadáver.
La prisión
permanente revisable es la máxima pena que en la actualidad
contempla el Código Penal. Se trata de la privación de libertad, en principio
por tiempo indefinido, aunque sometida a revisiones que pueden permitir la
salida de prisión del reo. Así, cumplidos entre 25 y 35 años de condena, el
Tribunal debe revisarla de oficio y decidir si debe o no ser mantenida. Este
procedimiento se repetirá cada dos años o cuando el preso lo solicite si bien
en caso de que la petición sea denegada se podrá establecer un periodo máximo
de un año dentro del cual no podrá presentar nueva solicitud.
El objetivo que el PP perseguía al introducir este
castigo en el Código Penal era el de evitar que los delincuentes más peligrosos
condenados por asesinatos en los que hubieran concurrido circunstancias
especialmente graves y que no demuestren capacidad de
reinserción, salgan de prisión con el riesgo de volver a poner en peligro la
seguridad de las personas.
2,5 millones de firmas
El pasado mes de octubre, el Congreso aceptó tomar en
consideración una proposición del PNV para
derogar esta figura punitiva. El próximo jueves la Cámara deberá pronunciarse
definitivamente al respecto y hacerlo también sobre dos enmiendas a la
totalidad presentadas por el PP y Ciudadanos que
pretenden justamente lo contrario: ampliar los supuestos de aplicación de la
prisión permanente revisable y endurecer las vías para acceder al tercer grado
y a la consecución de permisos.
La defensa que hace el PP de esta pena no deja lugar a
dudas. Los populares no sólo no han variado ni un milímetro su posición,
sino que ahora pretenden reforzarla. Cuentan para ello con el respaldo de firmas
recogidas en una campaña avalada por los padres de Diana Quer, Mari Luz Cortés
y Marta del
Castillo.
Ciudadanos, por su parte, que se abstuvo en la
votación de octubre, ahora ha
reconducido su posición proponiendo que se garantice el
cumplimiento íntegro de las penas por los crímenes más graves y esperar a que
el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre la prisión permanente revisable.
Enfrente se sitúan Podemos y PSOE para
quienes esta pena no es sino una suerte de "cadena perpetua
encubierta". De hecho, fueron los socialistas quienes interpusieron
recurso contra ella ante el TC. Ambas fuerzas han mantenido hasta ahora su
decisión de votar el jueves a favor de la derogación.
La presión sobre el PSOE para que cambiara de postura
se hizo patente tras encontrarse, el pasado mes de enero, el cadáver de Diana
Quer y ser detenido El Chicle cómo.
Ahora esa presión sube muchos grados tras el caso del
niño Gabriel Cruz. A los socialistas se les reclama -así lo hicieron los padres
de las víctimas la pasada semana- que apuesten por una abstención permitiendo
así que se frene la proposición del PNV de derogar esta pena hasta que el
Tribunal Constitucional dictamine.
Al PSOE se le recuerda que de la misma manera que no
resulta conveniente legislar en caliente -un principio
que los socialistas han mantenido en muchas ocasiones-, tampoco es
oportuno derogar en caliente. Y ahora, tras el hallazgo del cadáver del pequeño
Gabriel el ambiente quema.
Los padres de Diana Quer y de Mari Luz Cortés tienen
previsto reunirse hoy con representantes de Podemos y el miércoles con
diputados de ERC, PDeCAT y
PNV.
COMENTARIO: El debate de que la presión permanente revisable no
disuade a los delincuentes es absolutamente engañoso y falso, más que nada
porque a criminales así no los disuade ABSOLUTAMENTE NADA. Además, dando la
vuelta a ese argumento, si no les disuade la prisión permanente revisable,
menos los disuadirá 20 años de cárcel. Y, por tanto, ¿por qué 20 años si
impresión permanente revisable no? Por lo tanto, el debate no es sobre si
disuade o no disuade, esa no es la cuestión. La cuestión es si la sociedad
tiene derecho a defenderse de determinados elementos criminales que cometen
crímenes que provocan especial repulsión. Y, a mi juicio, la sociedad sí que
tiene derecho de defenderse. Ante determinados crímenes especialmente
horripilantes, considero que quienes los cometen pierden el derecho a formar
parte de una sociedad sana y segura, y creo que el derecho de la sociedad de
sentirse a salvo está por encima de una hipotética y muy dudosa reinserción
pasadas unas pocas décadas.LA RECORTA…


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