Ahora, de nuevo en su sede, en los geos rememoran esos
instantes. Y recuerdan que recibieron órdenes para acceder a una galería de
tiro que era utilizada por la trama desmantelada. Allí fueron los dos agentes
junto al resto de su equipo. «Íbamos a detener sólo a uno. Sabíamos de su
peligrosidad y de que podía ir armado», recuerdan los agentes. «Cuando entramos
en la galería nos recibió a tiros. Por la posición que adoptó cuando abrimos,
era un tirador experimentado, sin ninguna duda». E insisten: «Nos estaba
esperando».
Para los geos, las fuerzas especiales de la Policía Nacional, el factor
sorpresa es clave. Por eso, en sus más de 40 años de historia, sólo han tenido
tres bajas, dos por accidente y la tercera en
la intervención vinculada al 11-M, la del agente Francisco Javier Torronteras.
Uno de los agentes recibió el impacto directamente en
el chaleco anti bala "a la altura del corazón". El otro sí resultó
alcanzado. "La bala me entró por la clavícula y bordeó el pulmón. Tuve
mucha suerte. Casi es un milagro estar vivo", recuerda. El agresor fue
abatido por los geos. Pero éstos apuntaban a las piernas, donde recibió cuatro
impactos. El herido de bala volvió este miércoles a Guadalajara, de visita
"de momento". El cariño de los suyos era intenso.
El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido,
acudió a visitar la sede de los Grupos Especiales de Operaciones cuando se
acercan las fechas para conmemorar el 40 aniversario de su creación. Y estuvo
con ellos, trasladándole el reconocimiento de todo el Ministerio del Interior, del
presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y
del Rey Felipe,
"junto al del resto de los españoles, que os están absolutamente
agradecidos", apuntó el ministro.
El geo herido confía en poder reincorporarse al
servicio "en breve, lo antes posible". Ambos llevan destinados en
esta unidad de élite más de cinco años. "Ha sido nuestro bautizo de
fuego", apuntan. Han intervenido en incontables operaciones, "pero lo
habitual es que pillemos a los malos con el pie cambiado y les sorprendamos. No
es normal encontrarnos con un tipo armado, dispuesto a disparar y que, además,
sabe usar con precisión un arma".
El herido explicó que aún conserva la bala en su
hombro. "Entró por donde no había chaleco". Y la bala se queda. Los
médicos apuestan porque se encapsule y su cuerpo pueda vivir con ella y que no
le afecte para nada ni a su recuperación ni a su efectividad policial. Uno de
baja. Y el otro, ayer, dando saltos como si no le hubieran intentado atravesar
el corazón de un balazo. "Esta gente es de otra pasta", concluye uno
de los responsables de este grupo de élite.
COMENTARIO: Todo mi respeto y agradecimiento a estos héroes. Si no fuera por ellos
que sería de esta sociedad. Un verdadero ejemplo de valor, se juegan su vida
para salvar a su país, mientras los políticos cobardes como Puigdemont se van
para Bruselas a una mansión. ¡Abran los ojos ciudadanos de bien! No se dejen
engañar, lo que importan son los hechos no las palabras. Felicitaciones a los
Geos, por vosotros si merece la pena pagar los impuestos a hacienda.LA RECORTA…


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