PEDRO POZA MAUPAIN. Aarhus (Dinamarca). 24 ENE. 2018:
Si de
algo le ha servido a Carles Puigdemont su breve
estancia de dos días en Dinamarca,
habrá sido para constatar la enorme soledad del independentismo catalán en Europa. Si se trataba de
buscar simpatía para su causa, el error de cálculo del ex president ha sido colosal. El debate sobre Cataluña celebrado
ayer en la Universidad de Copenhague fue
mucho más espinoso de lo que probablemente esperaba. El Gobierno, el principal
partido de oposición y una clara mayoría del Parlamento danés le han hecho el vacío en su visita de ayer;
y los medios locales le han criticado con inusitada dureza.
El más hostil ha sido Jyllands-Posten, que titula
su editorial Puigdemont no es ningún
Mahatma Gandhi (aunque en la edición de papel el título cambia
a Fantasía en enero). Asegura que el
ex president no merece llamarse
"refugiado", sino que es más bien "una versión amable de Julian Assange" cuyas
declaraciones son más propias de "un Trump que de un sobrio
político europeo". Recuerda que los catalanes votaron la Constitución y
sostiene que España "es un país tan democrático como Dinamarca".
Aunque critica la actuación policial del 1-O, Jyllands-Posten concluye que
los argumentos de Mariano Rajoy ante la
situación en Cataluña son "los correctos".
En una columna del mismo periódico, Jens-Kristian Lütken,
afirma que "la independencia catalana es tan estúpida como la salida
británica de la Unión Europea", e ironiza sobre el viaje de Puigdemont:
"La vanguardia de la revolución llegó en un avión de Ryanair".
Una de las firmas estrellas de Berlingske, el antiguo ministro de
Exteriores liberal Uffe Ellemann-Jensen,
gran europeísta y una de las figuras más importantes en la política danesa de
las últimas décadas, califica a Puigdemont de "demagogo y
nacionalista" que se niega "a seguir las reglas democráticas sobre
las que se ha construido Europa". Ellemann-Jensen considera que el deseo
de independencia es legítimo, aunque "egoísta", pero que cualquier
intento de alcanzar ese objetivo debe ajustarse al marco de la Constitución
española.
Además
de expresar su apoyo al Gobierno de Rajoy, "un buen aliado en la UE",
el ex líder liberal se manifiesta indignado ante las comparaciones del caso
catalán con la lucha de las repúblicas bálticas para abandonar la URSS:
"Cataluña no puede presentar las mismas exigencias históricas". Enotro artículo del mismo periódico se habla del
"amor no correspondido entre Puigdemont y Dinamarca".
Kristeligt
Dagblad también dedica su editorial a la visita. En él,
elogia la decisión del juez Pablo Llarena de no autorizar una euroorden para
la detención del ex president, ya que
"el separatismo habría conseguido el mártir que desea para mantener con
vida su anticonstitucional e indefendible intento de independizar
Cataluña". Añade que "el Gobierno español se ha negado con razón a
reconocer a un presidente regional que, ilegalmente, sea elegido por Skype y
gobierne in absentia", recordando finalmente que se debe "perseguir
judicialmente a los separatistas que, vulnerando la Constitución, intentan
separar Cataluña".
COMENTARIO: Los independentistas catalanes están tan zumbados que
se creían que Europa los iba a acoger con los brazos abiertos. Se creen que la
realidad es la que se dicen unos a otros en TV3. Es muy lamentable que toda una
región quede anatemizada, no ya en España sino en Europa, durante 1 o 2
generaciones por la borrachera dde estupidez en grado sumo servida a granel por unos
irresponsables sin cerebro.LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario