FERNANDO LÁZARO. Madrid. 4 DIC. 2017: Ceuta se ha
convertido en una de las máximas preocupaciones para el Ministerio del
Interior. Esta Ciudad Autónoma es uno de los focos principales de captación
para el yihadismo. Ahora, además, la entrada
irregular de inmigrantes se ha disparado en los últimos meses,
convirtiéndose en un gran problema de seguridad.
Por eso, los analistas de la Guardia Civil tienen
claro que hay que hacer un esfuerzo contundente de recursos humanos y
materiales para tratar de frenar esta presión migratoria. Entre lo que
consideran prioritario está el refuerzo de la frontera con un importante número
de efectivos especializados en la intervención, de esos grupos que diariamente
tienen que ponerse frente a las circunstancias más difíciles. Se trata de las
antiguas unidades antidisturbios.
Según explicaron a este periódico fuentes del
Instituto Armado, en las últimas semanas, los analistas de la Guardia Civil han
elaborado un informe en el que reclaman que «con carácter permanente» se envíe
a Ceuta un nuevo Módulo de Intervención Rápida (MIR). Al menos, otra
veintena de agentes que, con capacidad de movimiento a lo largo de la frontera,
permita controlar las últimas avalanchas que desde mediados de año se suceden
de forma continua.
En la ciudad autónoma hay tres grupos MIR de forma
permanente, el mismo número que en Melilla. La Guardia Civil reclama que
también de forma permanente se añada al menos uno más, lo que supone aumentar
en un 25% la plantilla de especialistas dedicados a dar cobertura al despliegue
habitual de Interior en la frontera de Ceuta. Porque es en esta localidad donde
el aumento de la presión migratoria más se está sintiendo. El propio director
general del Instituto Armado, en una comparecencia en el Congreso,
trasladó la gran preocupación que existe en su Departamento sobre la seguridad
en Ceuta y Melilla. Anunció que tenía previsto aumentar los «recursos humanos y
materiales» para afrontar este reto. Porque, como destacan desde el Ministerio
del Interior, durante 2017 las cifras de llegada en las ciudades autónomas
prácticamente se han duplicado.
A la buena climatología se suma el aumento de la
vigilancia europea en el mediterráneo italiano y en las costas de Libia. Además,
durante varios meses, Marruecos ha tenido serios conflictos internos
y ha tenido que dedicar más esfuerzos policiales a «lo suyo» que a proteger la
frontera.
Estos factores han provocado que las redes dedicadas
al tráfico de seres humanos hayan retomado las rutas clásicas para acceder a
Europa desde los países subsaharianos. Y esas rutas clásicas pasan de nuevo por
Ceuta y Melilla.
La preocupación de los operativos de la Guardia Civil
es máxima. Y por eso, los analistas entienden que debe producirse «ya» este
reforzamiento de personal. Pero aclaran que no debe ser una solución eventual,
sino que ese envío de más efectivos tiene que ser permanente, incluirlos en el
contingente que la Guardia Civil debe mantener a diario en esa ciudad autónoma.
Ya el pasado mes de agosto, el Ejecutivo tuvo que
ordenar el cierre temporal de la frontera. Se cerró el tráfico de mercancías y
de porteadores diario.
Modernización de la valla
El ministro del Interior, Juan Ignacio
Zoido, anunció el pasado mes de septiembre, durante una
comparecencia en el Congreso, que el Gobierno llevaría a cabo una «gran
inversión» para el perímetro fronterizo de Ceuta y en el puesto fronterizo
de El Tarajal. Se habló de modernización de la valla y de la
colocación de nuevas cámaras de seguridad.
Además, desde el Ministerio se abrió la puerta a
aumentar el control de la zona a través de drones que captaran a mayor
distancia los movimientos migratorios inminentes, y permitieran a las fuerzas
de seguridad actuar con más antelación. Pero este proyecto se descartó por el
potente viento de la zona, que hace imposible este tipo de patrullaje aéreo.
También estuvo sobre la mesa durante el pasado verano
recurrir al vehículo de la Policía que
dispone de un cañón de agua, como herramienta intimidatoria en la frontera.
Almacena hasta 7.000 litros de agua y cuenta con una pala anti barricada. Pero
Interior descartó esta iniciativa policial.
El aumento de la presión migratoria no se está
produciendo únicamente en Ceuta y Melilla. A las costas de Murcia y de Málaga
también están llegando importantes bolsas de inmigrantes, lo que ha provocado
que Interior haya abierto la
prisión malagueña de Archidona para alojarlos, con
fuertes críticas por
parte del Defensor del Pueblo.
Esta presión migratoria ha provocado que España haya
recibido en 2017 un 44% más de inmigrantes que el año pasado. Según Interior,
3.204 han entrado por Ceuta y Melilla. Y otros 19.983 lo han hecho por mar,
sobre todo por las costas andaluzas (más de 14.000 en pateras).
COMENTARIO: Que sepáis
que somos españoles de 2º categoría tenemos un trayecto de barco de 11 km que
nos cuesta 200€ una familia de 4 personas y coche, tenemos que pagar una aduana
en envíos nacionales sea lo que sea nuevo o usado, nos aplican un impuesto
según les plazca, si o si, si no olvídate recuperarlo, encima retienen aquí a
los que entran ilegales que atracan a nuestros hijos con agresión y no les pasa
nada por ser menores, vivir en Ceuta es caro y frustrante para un español y
quiero dar las gracias a los pocos guardia civiles que se dejan la piel por
protegernos en la frontera, a ver si el Gobierno manda refuerzos para los
relevos.LA RECORTA…


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