El Gobierno, eso sí, espera que el dato sea
inferior porque confía en que las cotizaciones sociales sigan creciendo
con fuerza y el sistema requiera menos recursos extra. En este sentido, el
Ministerio dirigido por Fátima Báñez destaca que en 2017 las necesidades
adicionales se han reducido en un 15% respecto a 2016. Además, el Fondo de
Reserva, tras la última disposición para abonar la paga extraordinaria del
presente mes de diciembre, cuenta con 8.095 millones de euros que, si bien no
se emplearán completamente ya que el Ejecutivo quiere evitar ser el responsable
de dejar a cero la hucha de las pensiones, sí se podrían emplear parcialmente.
Pero, en todo caso, el préstamo que el Estado realice
con cargo a los Presupuestos Generales de 2018 será fundamental para pagar
las pensiones. El propio secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás
Burgos, apuntó ayer que «los instrumentos para financiar las pensiones vendrán
de las cotizaciones sociales y de las aportaciones procedentes de
Presupuestos».
Un posible contratiempo en este planteamiento sería la
imposibilidad de que el Gobierno saque adelante las cuentas del próximo año. El
Ministerio de Hacienda confía en que, una vez que la tensión en Cataluña se
haya reducido al menos parcialmente, pueda presentar los PGE de 2018. Pero si
finalmente este escenario no es posible, el departamento dirigido por Cristóbal
Montoro se vería obligado a prorrogar los Presupuestos de este año y, en
consecuencia, el préstamo de 10.192 millones a la Seguridad Social. Esta cifra estaría
muy por debajo de las necesidades extraordinarias del sistema, y obligaría al
Ejecutivo a agotar casi totalmente el saldo del Fondo de Reserva.
Déficit hasta 2020
Más allá de las necesidades inmediatas para el próximo
ejercicio, las palabras de Burgos también demuestran que el sistema seguirá
requiriendo préstamos en los años siguientes. De hecho, el Plan Presupuestario
enviado a Bruselas contempla que la Seguridad Social seguirá sufriendo un
desequilibrio entre gastos e ingresos hasta, al menos, 2020, año en el que el
Ejecutivo difícilmente contará con la opción de acudir a la hucha de las
pensiones.
Si esta previsión del Gobierno se cumple, la
Seguridad Social completará nueve años en una situación deficitaria, ya que
hasta 2011 los ahorros de la hucha siguieron creciendo a pesar de que la crisis
ya estaba instalada en España. Pero a partir de ese año, el Fondo comenzó a
recudir sus fondos a una velocidad vertiginosa hasta pasar de contar con 66.815
millones a poco más de 8.000.
Para tratar de limitar la importancia de esta
situación, desde el Ejecutivo de Mariano Rajoy se ha repetido en numerosas
ocasiones que, en términos contables, es lo mismo articular un préstamo a
través del Tesoro Público que acudir al Fondo de Reserva porque, en definitiva,
ambas opciones suponen elevar la deuda del Estado. Sin embargo, esta situación
evidencia que el sistema no es sostenible, que tiene un déficit casi crónico, y
que es necesario que el Pacto de Toledo alcance un acuerdo lo antes posible.
COMENTARIO: Esto de crear miedo entre la población pensionista y
la que está a punto de serlo es de sinvergüenzas. Mientras los políticos tienen
asegurada su enorme pensión de por vida por su, a veces, inútil e ineficaz
gestión, con cuatro días de asistencia a su puesto. El resto vamos con la
inseguridad de si tras 40 años de cotización nos podremos jubilar. El gasto
absurdo en autonomías deficitarias y los cientos de millones defraudados o
malgastados pasarán factura.LA RECORTA…


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