Marcos
Pinheiro. 23/11/2017Insultos, intimidaciones y hasta amenazas de
muerte. El agente de la Policía Municipal de Madrid que ha destapado el chat policial en el que se proferían amenazas a Manuela Carmena y
loas a Hitler lleva meses sufriendo el acoso de sus compañeros. Hace unos
días acudió a una Comisaría, donde entregó el relato de cerca de seis
meses de amenazas junto a las capturas de pantalla y dos archivos de texto con
la conversación completa del grupo de WhatsApp.
El pasado lunes 13 de marzo acudió a la Comisaría
acompañado de un representante del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), al que
pertenece. Este agente siempre ha enmarcado el acoso que ha sufrido en su condición
de delegado de este sindicato, razón también por la que participaba en el chat
"10 años y turno de noche". Este grupo de WhatsApp se creó para
tratar reivindicaciones laborales, aunque luego se pervirtió.
Él accedió al chat en abril y el acoso comenzó poco
después. El grupo lo había creado un agente del turno de noche para lograr
que los funcionarios que llevaban 10 años con esas condiciones laborales
pudiesen cambiar de horario. Asegura que desde que entró en el chat, algunos
participantes trataron de vincularle con partidos de izquierda.
Sin embargo, el chat empezó a calentarse tras los
atentados de Barcelona y Cambrils. Algunos integrantes difunden en el chat
fotos de presuntos yihadistas vistos en Madrid, y este agente les reprocha su
actitud y les pide que si tienen datos, acudan al servicio de información. Ahí
se producen los primeros encontronazos.
"Una barra de salchichón a quien suba una
foto"
La relación con los policías que más intervienen se
agrava tras algunos comentarios de carácter personal. Es ahí, cuando algunos
piden fotos del agente, al que no conocen personalmente. "¿Alguno tiene
una foto?", "Una barra de salchichón a quien suba una foto",
comentan dos policías.
Una discusión sobre las bajas laborales motiva el
siguiente encontronazo, en el que se producen amenazas
directas. "Conozco a gente mala, muy mala, lo de los mossos unos
aficionados... cuidadito conmigo que no llegas ni a la jubilación anticipada
que tanto añoras". Otro le recrimina que está a favor "de los
antisistema, de los que promueven el terrorismo, en resumidas cuentas, de
Podemos".
En su denuncia, asegura que a partir de entonces se
sucedieron las descalificaciones. Rojo de mierda, comunista o amigo de Carmena
son algunos de los comentarios, junto a nuevas amenazas: "Los comunistas
tenéis los días contados". El agente vio cómo el tono de la conversación subía con las loas a Hitlery
los deseos de que la periodista Ana Pastor tuviese una muerte "lenta y
agónica".
Pensó en abandonar el grupo, pero a los agentes les
contó que siguió porque le faltó valentía para hacerlo y porque como delegado
sindical considera que debía seguir en ese grupo. Las amenazas
continuaron. Se referían a él por el nick que utilizaba, pero también
mencionaron su apellido en varias ocasiones. El agente cree que esto se debe a
que usaron las herramientas de la Policía para conocer datos personales.
El agente que ha denunciado asegura en su escrito que,
además de las capturas que ha publicado eldiario.es, hay muchas
menciones a su persona y más amenazas. De hecho, ha aportado dos archivos de
texto y uno comprimido con toda la conversación del grupo. Además ha adjuntado
la lista de todos los participantes, a los que recrimina que no se pronunciasen
ante el acoso y los comentarios racistas y fascistas. Tan solo un par de
policías muestran su rechazo a los mensajes.
Algunos sindicatos han afeado a este agente que no
hiciese nada siendo uno de los administradores el grupo, lo que le daba
capacidad para echar a participantes. Sin embargo, el agente nunca fue uno de
los administradores del chat.
Veracidad de las amenazas de muerte
Cuando compareció en la comisaría, el agente dio
veracidad a las amenazas de muerte y aseguró que había incrementado su
seguridad y la de su familia. Ha dejado también de asistir a reuniones del
Ayuntamiento sobre seguridad y a manifestaciones sindicales, por miedo a que
alguien le saque una foto y la distribuya entre quienes le amenazan de muerte.
Aseguró en la denuncia que las amenazas que profieren
contra él no pueden ser de carácter personal, porque no conoce a los policías,
así que deduce que se deben a su condición de delegado de CCOO.
Como medida cautelar, el agente ha pedido que el juez
dicte una orden de alejamiento contra tres de los policías (que ya han sido
identificados) a los que pide también que se les retire el arma reglamentaria
"y las particulares, si las tuvieran". El juez decidirá tras tomarles
declaración.
Además, ha solicitado que, como medida de protección,
se compruebe si algún agente utilizó el sistema informático de la policía
(SIATRA) para conocer sus datos personales. El agente se encuentra actualmente
de baja laboral y con escolta policial, porque ha continuado recibiendo
amenazas.
Entre los integrantes el cuerpo circula un mensaje
que, en forma de soneto, amenaza de nuevo al agente. "Hay un canalla en el
cuerpo. Una chivata asquerosa, le llaman la japonesa, es un traidor sin
rival". La sucesión de acusaciones de traición y de haber manchado el
nombre de la policía termina con una nueva amenaza: "Que este canalla lo
pague, no se nos puede escapar"
COMENTARIO: Me
surge una duda: en el chat hay 185 miembros, hay entre 6 y 10 que se significan
como perfectos HDP, ¿y del resto solo hay uno que se atreva a denunciar? Donde
están el resto de buenos agentes que velan por nuestra seguridad... O cómplices
o asustados en cualquiera de los casos, en manos de quien está nuestra seguridad.
Da miedo solo con pensarlo.LA RECORTA…


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