VÍCTOR M. OLAZÁBAL. 24 OCT. 2017: Cuando el poeta Rabindranath
Tagore describió el Taj Mahal como "una lágrima en la mejilla del
tiempo" seguramente pensaba en un amor imperecedero, no en la eternidad
que dura el debate sobre el origen de este mausoleo musulmán a orillas del
Yamuna. Se trata de una discusión en la que poco se puede discutir -por mucho
que el fundamentalismo hindú lleve tiempo reivindicando su
patrimonio- pero en la India no es difícil hacer o decir algo que levante la
polémica en torno a la joya arquitectónica del país.
El último en echar gasolina al fuego se llama Sangeet
Som, un controvertido parlamentario del BJP, el partido nacionalista hindú que
gobierna en India y en Uttar Pradesh (el estado donde se ubica la
tumba del amor eterno). En un mitin, la semana pasada, afirmó que el Taj Mahal
fue construido por "traidores" y que la época bajo dominio islámico
en la que se levantó el mausoleo es una "mancha" en los libros indios
de historia.
Som se preguntaba cómo se puede mitificar a alguien
que "encarceló a su padre" y que "atacó a hindúes", en
referencia al emperador Shah Jahan, que erigió el Taj Mahal sobre la tumba de
su difunta esposa, Mumtaz, en el siglo XVII. Una referencia errónea, ya
que fue Jahan el que tuvo que vivir encarcelado por orden de su hijo Aurangzeb.
"No me opongo al Taj Mahal, es un hermoso
patrimonio. Me opongo a los mogoles que lo construyeron y a cómo han sido
retratados en la historia", dijo más tarde. Som se mostró convencido
de que los gobiernos del BJP "están trabajando para situar la historia en
el camino correcto" después de los "intentos de distorsionarla"
de gobernantes anteriores.
Varios miembros del BJP han salido a desvincular la
opinión de Som de la postura del partido para dejar claro que es un comentario
individual. Pero algunos en sus respuestas han dejado caer algún que otro
matiz. Como G.V.L. Rao, que en el diario The Indian Express ha
reprobado las palabras de Som sobre el Taj Mahal, pero no sobre la época
histórica de su construcción. "El significado del Taj Mahal como monumento
patrimonial no se verá menoscabado por la opinión contraria de ningún individuo.
Pero sería ridículo que olvidásemos y distorsionemos nuestra historia, que está
bien documentada". Para Rao no hay duda de que "la época islámica fue
un periodo de una extrema explotación, una barbarie enajenada y una
intolerancia sin precedentes hacia otras creencias".
Después, el jefe de Gobierno de Uttar Pradesh, Yogi
Adityanath, respondió a las turbulencias que provocaron las palabras de Som:
"No importa quién lo construyó y por qué razón. Fue construido con la
sangre y el sudor de los trabajadores indios". Pero Adityanath no es ni
mucho menos ajeno a este tipo de polémicas. En junio, él mismo afirmó que el
Taj Mahal "no representa a la cultura india". Lo dijo cuando hablaba
sobre las réplicas en miniatura del mausoleo que reciben los mandatarios
extranjeros que aterrizan en Delhi. Para Adityanath, una copia del
Bhagavad Gita y del Ramayana, textos clásicos del hinduismo, sí representan a
la cultura india.
Aquellas declaraciones no fueron a más; entraban en el
discurso habitual de Adityanath, un líder religioso de la extrema derecha hindú
que gobierna el estado más poblado de India, que sigue escrupulosamente los
pasos de la Hindutva (ideología que defiende que India es el país de
los hindúes mientras las demás religiones son invitadas) y que desde que asumió
el cargo en marzo ha vivido varios episodios controvertidos con la minoría
musulmana que habita en ese estado.
La joya turística de Agra
Pero, ahora, las palabras de su compañero de partido
Som llegan pocos días después de que el gobierno de Uttar Pradesh no incluyese
el histórico sepulcro en un folleto del departamento estatal de turismo, una
decisión insólita que desató la indignación entre los partidos de la oposición.
"Excluir el Taj Mahal de un folleto sobre turismo
es mitad cómico, mitad trágico", afirmó Abhishek Manu Singhvi, portavoz
del Partido del Congreso, que aseguró que tras esa decisión había "un
claro sesgo religioso que está completamente fuera de lugar".
Los críticos acusan a las autoridades de Uttar Pradesh
de estar dejando morir al Taj Mahal, castigado por la polución que
amarillea sus paredes de mármol, a orillas de un río tan contaminado que se
considera muerto, y por un turismo internacional en descenso desde 2012 (en los
tres años posteriores cayó de 800.000 visitantes foráneos a menos de 500.000,
si bien el turismo local ha crecido).
Desde el sector turístico de Agra, ciudad del Taj
Mahal, denuncian que el mausoleo no entra en los planes estatales en los que se
están incentivando lugares de peregrinaje hindú (como la ciudad sagrada de
Varanasi o el templo de Gorakhpur) y que en los presupuestos del próximo año no
se han asignado fondos para su mantenimiento, una acusación que niega el
gobierno estatal señalando los 20 millones de euros que ha destinado a su
conservación con la ayuda del Banco Mundial. "Es parte de nuestro
patrimonio cultural. Desde un punto de vista turístico, estamos orgullosos del
Taj Mahal", aseguró la responsable de turismo de Uttar Pradesh, Reeta
Bahuguna Joshi.
La idea de un Taj Mahal hindú
Aunque la última polémica de Som ha girado en torno al
papel histórico que jugaron los mogoles que levantaron el Taj Mahal, todavía
persiste en el país la idea de que esta tumba patrimonio de la Humanidad fue
originariamente un templo hinduista. Se da, entonces, una situación curiosa:
mientras algunos radicales hindúes tratan de restar el valor histórico del Taj
Mahal asumiéndolo como musulmán, de forma paralela otros igual de extremistas
reclaman el origen hindú de su gloria y su belleza.
Las reivindicaciones hinduistas del Taj Mahal suelen
basarse en un libro publicado en 1989 por Purushottam Nagesh Oak en
el que el autor contaba la supuesta -y disparatada- historia del monumento; una
historia en la que los invasores mogoles se apropiaban de las estructuras
hindúes para después reconstruirlas o destruirlas. Oak, fallecido en 2007,
defendía que tanto el cristianismo como el islam son hijos del hinduismo, y que
lugares como el Vaticano, la Kaaba o la Abadía de Westminster fueron en su día
templos hindúes.
Desde hace dos años se encuentra en los tribunales un
caso presentado por seis abogados que aseguran que el Taj Mahal era un templo
hindú llamado Tejo Mahalaya en el que se veneraba a Agreshwar, una de las
versiones de Shiva, mucho antes de que llegasen los musulmanes a India.
Aseguran que es una quimera que haya una mujer musulmana enterrada entre tanto
mármol y piden que se permita rezar a los devotos hindúes en el
monumento, tal como hacen en la actualidad los fieles del islam en la mezquita
adyacente.
Durante este caso, del que todavía se espera
sentencia, se ha podido escuchar por activa y por pasiva que esa teoría no
hay por dónde cogerla. Primero en boca del propio ministro de Cultura, que
reconoció en la Lok Sabha (cámara baja del Parlamento) que no había encontrado
"ninguna prueba" que sustentase el supuesto templo hindú original.
Más recientemente han sido los investigadores de la organización Servicio
Arqueológico de India (ASI), encargada de proteger el patrimonio nacional y
cultural del país, quienes han defendido ante los jueces que el Taj Mahal es y
ha sido siempre una tumba y no otra cosa.
COMENTARIO: El Taj Mahal no es solo una de las
maravillas del mundo moderno, es mucho más. Este complejo de edificios
construido entre 1631 y 1654 en la ciudad de Agra (India) por un emperador
como mausoleo para su esposa favorita, encierra detrás todo un monumento a una
historia de amor.
El príncipe Shahbuddin Mohammed tuvo una de las
mejores educaciones de la época y a pesar de la riqueza ilimitada de su familia
nunca mostró interés por la riqueza ni los intereses de esta. Un día el príncipe
se enamoró en un bazar de la princesa Arjumand, de sólo 15 años, hija del
Primer Ministro de la Corte. El príncipe, impresionado por su belleza, preguntó
el precio del collar de cristal que ella se estaba probando. Le respondieron
que no era de cristal sino de diamantes y que valía 10.000 rupias. El príncipe
pagó sin dudarlo y así conquistó de inmediato el corazón de la princesa, la
historia sigue yo solo he escrito un trozo de esa historia de amor.LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario