MADRID. 19 mayo. 2017: El Comité
de Bioética de España (CBE) ha elaborado un informe sobre la maternidad
subrogada en el que solicita que se promueva "a nivel internacional un marco
común regulatorio que prohíba la celebración de
contratos de gestión, en garantía de la dignidad de la mujer y
del niño".
El informe, elaborado a iniciativa propia por este
comité que asesora al Gobierno sobre las implicaciones éticas y sociales de la
biomedicina, defiende también "dotar de verdadera eficacia legal a la
nulidad de esos contratos, de manera que resulte aplicable también a los
celebrados en el extranjero" y "sancionar
a las agencias que se dedicaran a esta actividad".
Finalmente, propugna realizar una
"transición segura" que evite que queden desprotegidos los
"niños resultantes de los procesos de maternidad subrogada internacional
en los que pueden estar inmersos actualmente varios españoles".
El comité considera que, si bien el deseo de una
persona de tener un hijo constituye una "noble decisión, ello "no
puede realizarse a costa de los derechos de otras personas". "Todo
contrato de gestación por sustitución, lucrativo o altruista, entraña una explotación
de la mujer y un daño a los intereses superiores del menor y, por tanto,
no puede aceptarse por principio", sostiene la mayoría del CBE.
Otros miembros del comité aceptarían que esta práctica
fuera regulada si pudiera "compaginarse" la "satisfacción"
de ser padre con la "garantía de los derechos e intereses de los
otros", aunque "no alcanzan a ver la fórmula de hacerlo en el
contexto actual". "Las propuestas regulatorias que se manejan y las
experiencias de otros países son claramente deficientes en la tutela de la
dignidad y derechos de la gestante y el menor", concluye el CBE.
Actualmente, la Ley de Reproducción Asistida
considera nulos los contratos de gestación subrogada, por lo que esta
práctica ya es ilegal en España, aunque muchas parejas acuden a países
extranjeros que sí permiten esta forma de maternidad, como los EEUU. Es por
ello que la CBE insta a prohibir esta posibilidad a nivel internacional.
Aunque el Tribunal Supremo considera ilegal esta
práctica, el Gobierno español decidió en 2010 permitir que los padres de hijos
nacidos por maternidad subrogada en el extranjeros pudieran inscribirlos
en el consulado correspondiente para no dejar desprotegido al niño.
El CBE, sin embargo, discrepa de esta decisión del
Ejecutivo y aboga por aplicar la doctrina del Supremo, que en una sentencia de
2015 proponía que la filiación de niños nacidos en el extranjero por maternidad
subrogada se hiciera mediante la adopción o el acogimiento del menor. Pero
esta posibilidad no se da en todos los casos, como aquellos en que ninguno de
los padres aporta material genético a la gestación.
La presidenta del CBE, cuyos miembros se escogen a
propuesta del Gobierno y de las comunidades autónomas, considera que "hay
razones muy fuertes para rechazar" la maternidad subrogada. "Lo que
se hace es comprar, convertir al menor en un objeto que puede ser comprado",
dijo Teresa López en declaraciones a Europa Press.
El Ministerio de Sanidad ha asegurado que estudiará el
informe remitido por el CBE. El Congreso de los Diputados tendrá que
pronunciarse en breve sobre la legalización o no de la maternidad subrogada, ya
que Ciudadanos prepara una proposición de ley que presentará en las
Cortes.
COMENTARIO: No seamos simplistas, no se trata de mercadear sino de
la posibilidad de tener hijos padres que lo desean, y mucho, y que, por vías
naturales no les es posible. Según esa premisa ¿Sería también mercadear acudir
a la fecundación in vitro en clínicas privadas? Que el PP hable de
"ética", no deja de tener su gracia...LA
RECORTA…


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