Sospechan que la delación pudo salir del entorno del
Gobierno
La Guardia Civil se muestra convencida. Ignacio González,
el que fuera presidente de la Comunidad de Madrid, recibió un chivatazo
desde «esferas de poder» en el que le alertaron de su inminente detención.
Y los agentes de la Unidad Central Operativa sospechan que ese
chivatazo le permitió desprenderse de documentación que hubiera podido ser
localizada durante los registros que los agentes han practicado durante las
últimas horas en el marco de la operación Lezo.
Fuentes de la investigación explicaron a EL MUNDO que
se ha detectado que González recibió «información privilegiada» sobre las
pesquisas contra él hace aproximadamente dos meses y que esa información pudo
partir desde alguien del Gobierno. Argumentan que en instancias
gubernamentales podían conocer indirectamente el avance de las pesquisas que
llevaba a cabo la Guardia Civil en coordinación con la Audiencia Nacional y
la Fiscalía Anticorrupción.
«Desde ese momento cambió todo su modus vivendi»,
explican estas fuentes. Sus comunicaciones se vieron claramente alteradas. Los
teléfonos del ex presidente estaban bajo vigilancia policial, con el control
del juez Eloy Velasco, desde hacía muchos meses. Y los especialistas
detectaron un cambio radical en el contenido de sus comunicaciones, que pasaron
a ser inocuas para la investigación. Además, modificó sus horarios e, incluso,
alteró su estancia en su propia casa.
Los agentes del Instituto Armado deducen que se
produjo una delación. Han revisado de nuevo todas las conversaciones
intervenidas y han llegado a la conclusión de que ese chivatazo se produjo de
manera indirecta, que alguien que conocía de primera mano que la operación
Lezo estaba a punto desencadenarse encargó a «alguien» que fuera a ver a
González y le alertara. Ese chivatazo no se realizó por teléfono sino en
persona, según concluyen los mismos investigadores. Y creen que ha podido
afectar gravemente al material y a la documentación que trataron de localizar
durante las casi 10 horas en las que estuvieron practicando registros tanto en
la vivienda de González como en su despacho profesional.
Los investigadores entienden que el juez instructor de
la Audiencia Nacional debería abrir una pieza separada del sumario para indagar
la autoría de ese chivatazo, toda vez que ha podido tener consecuencias
importantes para las investigaciones.
Las fuentes recuerdan como el que fuera vicepresidente
de la Comunidad de Madrid Francisco
Granados también fue alertado por
parte de dos guardias civiles de que la Unidad Central Operativa estaba tras la
pista de su amigo, el empresario David Marjaliza, en la
denominada operación
Púnica. Tanto los autores del chivatazo como el propio Granados
están encausados por esta delación.
COMENTARIO: No seria sorprendente que fuera alguien del gobierno,
con ese ministro de algo que llaman justicia no extraña. Habría que saber quién
da la orden al fiscal anticorrupción, manda narices el nombre que presuntamente
se deja corromper, para que no intentara realizar ciertos registros. Habrá
algún día que veamos una justicia justa donde al que roba al estado se le
castigue con extrema dureza y no como lo que está pasando ahora que tiene más
pena unos tweets que unas tarjetas black.LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario