EP. 17.02.2017: Unas 150.000 personas dependientes con derecho
reconocido a recibir alguna prestación o servicio han fallecido en los últimos
cinco años sin llegar a percibir esas ayudas, es decir, unas 90 personas mueren
al día esperando que se materialice su derecho a una atención, según el XVII
Dictamen del Observatorio de la Dependencia que elabora anualmente la
Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales. El trabajo analiza a
nivel nacional y por comunidades autónomas los datos oficiales del Sistema de
Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) a 31 de diciembre de 2016, cuando
constaban 1.213.873 personas en situación de dependencia reconocida y otras
103.238 que estaban pendientes de valoración, lo que significa que el 2,6% de
la población necesita apoyos de mayor o menor intensidad para desarrollar las
actividades básicas de la vida diaria. De esa población con dependencia
reconocida y derecho por tanto a recibir alguna prestación o servicio, el
28,69%, 348.309 personas, no estaba recibiendo ayuda de ningún tipo, aunque el
35% de ellas, unas 122.000, han sido diagnosticadas como dependientes de grado
II o grado III, de modo que tienen necesidades de apoyo extenso y en ocasiones
continuado. No obstante, la tasa de lista de espera varía en función de las
comunidades autónomas, pues mientras en Castilla y León sólo el 0,61% de los
dependientes reconocidos están esperando, en Canarias son el 45,22%. Por encima
de la media nacional están también Cataluña, donde el 41,72% de los
dependientes aún no tienen la ayuda reconocida; Aragón, con el 37,36%
esperando; Castilla-La Mancha, donde la lista llega al 35,96%; Andalucía con un
35,82%; Navarra, donde es del 30,75%; y Extremadura, con el 30,45%. Castilla y
León tiene la menor lista de espera En el lado opuesto, siguen a Castilla y
León con menor lista de espera de dependencia Ceuta y Melilla, con un 4,11;
Madrid, con un 14,42%; Asturias, donde la tasa está en el 15,6%; y Murcia, con un
16,48%. En los límites de la media nacional se encuentran Baleares (21,36%),
País Vasco (22,48%), Cantabria (23,28%), Comunidad Valenciana (24,36%), Galicia
(26,16%) y La Rioja (27,255), según el informe. "En los últimos cinco
años, se estima en 150.000 el número de personas dependientes con derecho
reconocido que causó baja por fallecimiento sin haber llegado a recibir
prestaciones o servicios. Por supuesto que estas personas no fallecieron por
esa causa, pero sí lo hicieron con la expectativa incumplida de ejercer sus
derechos y recibir atenciones", denuncia el Observatorio. Por otra parte,
se refiere al presupuesto para la atención de estos dependientes señala que
"el recorte acumulado" de la Administración General del Estado en
dependencia desde 2012 "es de 3.734 millones de euros considerando la
supresión del nivel acordado, la reducción del nivel mínimo y la supresión de
las cotizaciones de cuidadoras familiares". En concreto, afirma que la
financiación a las comunidades autónomas (nivel mínimo y acordado) desde julio
de 2012 a hasta diciembre de 2016 se ha reducido en 2.236 millones de euros.
Mientras, en las cuantías de las prestaciones por cuidados familiares el Estado
ha dejado de invertido "casi mil millones de euros", recortes estos que
además, "supusieron una fase de la parálisis y retroceso generalizado del
sistema", según el observatorio. Cantabria, la que más invierte Al cierre
del año pasado, la comunidad autónoma donde más dinero se invertía por
habitante potencialmente dependiente era Cantabria, con 906,51 euros, seguida
del País Vasco, con 898,09 euros. Les siguen por encima de la media nacional,
que está en 554,97 euros, La Rioja, que destinó 767,59 euros; Castilla-La
Mancha, con 758,03 euros; Madrid, donde son 675,24; Murcia, 651,44 euros;
Cataluña, 628,25 euros; Andalucía, 613,48; y Extremadura, con 610,80 euros. En
el lado opuesto, Canarias, con 300,10 euros, es la comunidad autónoma que menos
invierte por dependiente, junto a Valencia, con 366, 73; Baleares, con 409,6
euros; Galicia, donde son 409,69; Aragón, que llega a 424,97 euros; Asturias,
con 443,35; y Ceuta y Melilla, que están en 484,68 euros por cabeza. Navarra,
con 529,33 es la más cercana a la media nacional. "Los costes de
oportunidad solo por no haber mantenido la ya parca financiación estatal
inicial entre 2012 y 2016 se cifran en una pérdida acumulada de 900 millones de
euros en recaudación directa por cuotas a la Seguridad Social, IRPF, IVA e
Impuesto de Sociedades y en haber desperdiciado la oportunidad de generar 78.000
puestos de trabajo netos y anclados al territorio", dice el informe.
Asimismo, asegura que el coste directo de las prestaciones y servicios
entregados durante 2016 asciende a 7.116,1 millones de euros, de los cuales las
administraciones públicas aportaron 5.670,8 millones mientras el resto (1.455,3
millones) "lo aportan los usuarios en forma de copago regulado, lo que
supondría un 20%". "Existe otro "copago añadido" soportado
por muchos ciudadanos, no regulado y de muy difícil cálculo que se deriva de la
utilización errónea de la prestación vinculada al servicio cuando esta no se
acompaña de una regulación del mercado de cuidados, de las normas que aseguren
el acceso a los servicios y la libre elección por parte del usuario y de una
inspección y control públicos adecuados", señala la organización. El
estado aporta el 17% y no el 50% Concluye así que del gasto público directo en
dependencia en 2016, la Administración General del Estado soportó el 17% y las
comunidades autónomas el 83% restante, "muy lejos de la pretendida
aportación al 50%" e incide en que en 2016, se generaron 35 empleos
directos por cada millón de euros de gasto público, con una tasa de retorno del
39,5%. "Si se atendiera ya a las 350.000 personas en espera se generarían
más de 90.000 empleos directos", asegura. Con estos y otros indicadores
como las tasas de dictamenes de valoración en que no se asigna grado al
dependiente o el incremento y decremento anual de personas atendidas, el
observatorio asigna puntuaciones a las distintas comunidades autónomas por su
gestión del SAAD. Ocho suspenden y sólo dos superan el notable, mientras el
resto se quedan entre un 'suficiente' y un 'bien'. La nota media para toda
España no llega al cinco: 4,96 sobre 10. En concreto, Castilla y León saca un
8,93 y La Rioja consigue un 7,86, las dos notas más altas de la tabla. Después
van Andalucía, con un 6,79; Castilla La Mancha, con 6,79; Madrid, Galicia y
Murcia que obtienen 6,07 puntos; País Vasco saca un 5,36; y Extremadura un 5.
Suspenden Asturias, con un 4,64; Ceuta y Melilla con un 4,29; Cataluña, que
tiene un 3,93; Baleares y Cantabria, con 3,57: Comunidad Valenciana con un
3,21; Navarra con 2,86; Aragón con un 2,5; Canarias 1,79.
COMENTARIO: En mi
humilde opinión esta noticia debería ser la que ocupara la portada, además con
la letra más grande posible. A ver si nos enteramos todos de una vez que esto
se produce por todos los robos y saqueos continuos que sufrimos los ciudadanos
de a pie... Que nos cuenten otra vez que la justicia es igual para todos, igual
esta vez cuela...LA RECORTA…


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