Vic. 05/01/2017: Los farolillos con la estelada han
dividido al independentismo esta semana. La iniciativa de la ANC, que ha
provocado malestar en sectores de ERC y del PDeCAT, ha recibido críticas por
politizar una celebración de cariz claramente infantil como es la llegada de
los Reyes Magos. Esa división se plasmó también ayer en las calles de Vic
(Barcelona), la capital de la Cataluña más identitaria.
«Igual nos estamos pasando», decía uno de los
asistentes a la cabalgata, señalando hacia uno de los farolillos con la bandera
independentista catalana. Ayer se repartieron más de 2.000, pese a que la idea
había sido ya criticada, entre otros, por el diputado de ERC en el Congreso,
Gabriel Rufián, o por Òmnium Cultural, la otra gran asociación de agitación
soberanista.
«Hay que ir con cuidado», advertía a sus afiliados el
presidente de esa entidad, Jordi Cuixart, que añadía que los farolillos de la
estelada no «concuerdan» con la estrategia de atraer hacia el soberanismo a
sectores de la población no implicados con el procés.
Pero algunos ayer en Vic desoían las quejas y lucían
con orgullo farolillo independentista. Hasta tres llevaba una madre, uno para
cada uno de sus hijos, que tildaba de «farsa» la polémica por el uso de niños
para defender una idea política. La mayoría de los que apoyaban la iniciativa
recordaban que estas luces con la estelada se exhiben en la ciudad cada 5 de
enero desde el año 2012, que «quien quiere la lleva y quien no, no» y que la
controversia la han provocado «los medios de comunicación» y partidos como «el
PP y Ciudadanos».
Otros, en cambio, se echaban las manos a la cabeza.
Algunos llevan mucho siguiendo la tradición de recibir a los Reyes con
farolillos, vigente desde hace más de 60 años en Vic. Una abuela de dos niños,
con un farolillo que representaba a un dragón rojo y otro hecho con una botella
de plástico pintada, se quejaba de la «politización» antes de quemar espliego
en la plaza Mayor, otra de las tradiciones de la ciudad el día de Reyes.
La proporción, en cualquier caso, era de 10 a uno a
favor de los farolillos con motivos típicamente infantiles, como animales de
colores, acordeones o soles. La polémica suscitada provocó que casi nadie
siguiera el consejo inicial de la ANC -la entidad luego se desdijo- de colgar
también banderas independentistas para acompañar el recorrido. Sí las había, y
de grandes dimensiones, ondeando en balcones de la plaza Mayor, donde finalizó
el recorrido y donde TV3 realizó la mayor parte de su emisión. La televisión
pública catalana escoge cada año un municipio diferente para la retransmisión,
y los soberanistas locales intentaron aprovechar la circunstancia para alcanzar
mayor repercusión.
En la ciudad, donde el independentismo tiene gran
predicamento -CiU, ERC y CUP son los tres primeros partidos del Ayuntamiento, y
ni PP ni Ciudadanos tienen representación-, también podía verse, en un cartel
luminoso e incluso después de que se hubiera acabado la celebración, el último
llamamiento de la ANC a convertir la celebración infantil en una gran
reivindicación independentista: «Ven a recibir a los Reyes a la plaza Mayor con
el farolillo de la estelada».
Durante el recorrido de la cabalgata también se
evidenciaba la cotidianeidad de la movilización, ayer casi oculta, en las
calles de la localidad. «Les hemos destrozado el sistema sanitario», decía una
gran pancarta de la ANC, en alusión a unas palabras del ex director de la
Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso. Los independentistas han
hecho de ellas un lema con el que buscan certificar la guerra sucia del Estado
contra la Generalitat, aunque aludían a la lucha contra la corrupción.
Pero ayer la estrella mágica de Oriente se impuso
finalmente a la independentista. La cabalgata de Reyes transcurrió con
normalidad y sin más incursiones políticas que la presencia de los escasos
farolillos de la ANC. Melchor, Gaspar y Baltasar, y las carrozas -con oro,
incienso, mirra, regalos, y también carbón- que les acompañaban, repartieron
saludos y caramelos en un recorrido de pocos kilómetros.
Y, aunque los farolillos de la estelada, que se
vendían a la voluntad, se habían agotado por la mañana, por la tarde las colas
estaban en la administración de lotería, donde lo que buscaban los mayores eran
décimos para el sorteo del Niño. Los pequeños, por su parte, permanecían ajenos
a los enfrentamientos políticos y sólo querían ver de cerca a los Magos en los
que habían puesto sus esperanzas de recibir muchos regalos.
COMENTARIO: Se adueñan e instrumentalizan algo como
la cabalgata de reyes, la monopolizan y la utilizan a modo de altavoz para sus
consignas. Se van atreviendo a todo. Hasta en eventos navideños dividen y
generan enfrentamiento y crispación y con presupuesto de todos. Lo de los
farolillos independentistas para que los niños pidan a los reyes en 2017 la
"república catalana " es una repugnante de utilización del menor. Dicho
esto… Mientras no se devuelvan las competencias de educación al Estado, los
independentistas seguirán creciendo, pues las escuelas públicas catalanas
actualmente se encargan de formar a los niños desde muy pequeños en su
sectarismo y el odio a todo lo que huela a España, y así todo es cuestión de
tiempo, y dentro de no muchos años serán mayoría, pues los niños son
adoctrinados para ser futuros independentistas. Esta agita ropa continua
recuerda a los años 30. LA RECORTA…


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