El contrato va firmado por los dos gerentes de la
nueva Imelsa, Agustina Brines
(Compromís) y Sahuquillo, pero el vehículo lo usa en exclusiva el socialista,
pues el resto de cargos pasa a la sociedad dietas por el kilometraje que
realizan con sus coches particulares.
Pese a que el contrato se firmó hace poco más de un
mes, el vehículo de Sahuquillo ya ha sufrido varios incidentes fuera del
horario laboral. Según las fuentes consultadas por este periódico, uno de ellos
tuvo lugar con el presidente de la Diputación de Valencia, Jorge Rodríguez: unos vándalos
rompieron la ventanilla del coche oficial de Sahuquillo y robaron la cartera
del presidente tras un acto celebrado en la comarca de la Vall d'Albaida.
En declaraciones a este periódico, Sahuquillo admitió
ayer los siniestros con el vehículo oficial y el uso que hace de él. Según el
cogerente de Divalterra, la sociedad le asignó un coche de libre disposición
porque entre sus funciones está la visita a las brigadas forestales que
trabajan por la provincia. Sahuquillo puntualizó que asume la cotización de la
parte correspondiente de Hacienda porque la cesión del vehículo se enmarca como
un pago en especie de empresas -aunque sean públicas- a sus directivos que
prevé la ley.
El procedimiento administrativo para contratar el
vehículo oficial de Sahquillo y el que se destinará a servicios centrales de
Divalterra, un Nissan Juke, arrancó el 13 de junio. Una semana después, el 21
de junio, la Diputación anunció que sacaba
a subasta el Audi A8 4.2 L FSI Quattro Tiptronic que utilizaba el ex presidente Alfonso
Rus.
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Brines y el propio Sahuquillo firmaron el pliego de
prescripciones técnicas y entre las necesidades administrativas a satisfacer
incluyeron «la necesidad de garantizar el correcto
funcionamiento del servicio que desarrolla tanto la gerencia de la sociedad así como el área de
servicios centrales, y por otra la racionalización en el uso de los vehículos
de la flota propia existente, buscando soluciones de movilidad más eficientes y
con menores consumos a través de vehículos adaptados al servicio a realizar».
El presupuesto base de licitación ascendía a 52.800
euros (IVA excluido) por cuatro años y se convocaron dos lotes para cada
vehículos. El precio máximo de licitación al mes se fijó en «550 euros» por
automóvil y la nueva Imelsa requería un coche «gama media todo terreno 4x2 SUV
(modelo Nissan Juke o equivalente)» y otro «compacto cinco puertas (modelo
Peugeot 308 o equivalente)».
La nueva Imelsa exigía a las contratistas interesadas
que los vehículos fueran nuevos al 100%, que estuvieran siempre en perfecto
estado, mantenimiento integral, seguro a todo riesgo, un automóvil de
sustitución y servicio de grúa 24 horas, así como la asistencia en carretera
cualquier día de la semana.
Según la documentación incluida en el portal de
transparencia de Divalterra, el presidente de la mesa de contratación era el
anterior responsable de los servicios jurídicos de Imelsa, José Luis Vera,
apartado temporalmente de sus funciones tras conocerse que contrató la
acusación particular del caso Taula a una abogada con la que compartió
despacho.
En el expediente consta que el 20 de octubre de 2016
Brines y Sahuquillo firman la resolución por la que el órgano de contratación
adjudica a Alphabet este servicio al presentar la oferta más ventajosa.
El Nissan Juke para servicios centrales de Divalterra
se adjudica finalmente por 21.218 euros (IVA incluido) y el Peugeot 308 para
Sahuquillo por 20.280 euros (IVA incluido). El coste de los dos automóviles
asciende en total a 41.498 euros que, dividido entre los cuatro años que
incluye el contrato, da un resultado de 432 euros al mes por coche -118 euros por debajo del precio
máximo-.
El coche de libre disposición asignado a Víctor
Sahuquillo ya ha registrado varios incidentes pese a que lleva muy poco tiempo
en uso. Al margen del que tuvo lugar con el presidente de la Diputación,
Sahuquillo tuvo que desplazarse recientemente al aeropuerto de Valencia para
recoger otro coche porque le dieron un golpe durante una noche en Manises,
según estas fuentes.
Sahuquillo está en una situación muy delicada en
Divalterra después de que Las Provincias publicara los recibos que confirman que
cargó a la Diputación gin-tonics y whisky. El cogerente ha presentado un
escrito para asumir estos gastos tras entrar en vigor las normas de gastos de
representación, según fuentes de la antigua Imelsa.
COMENTARIO: Llevan 80 años saqueando la saca pública...
A ESTE PAIS SE LE HA IDO LA OLLA. Pues no se creen con derecho desde pedir un
chofer... Hasta pedir 17 días de asuntos propios. O 35 horas semanales de curro
con casi una hora para desayunar... Y miles de etc. Que aberración de país. No
fue el ladrillo ha sido la indecencia política lo que ha reventado este País.LA RECORTA…


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