La realidad está siendo mucho menos hermosa, como ha
quedado claro en el primer congreso de la recién creada Red Española de Adenovirus, celebrado esta semana en
Madrid. Los adenovirus están por todas partes: causan resfriados y diarreas,
pero sus características los hacen versátiles para el sueño de destruir el
cáncer. “Son relativamente fáciles de producir en grandes cantidades y su
genoma es grande, con sitio para introducir los genes que te interesen”,
explica Carmen San Martín, investigadora del Centro Nacional de Biotecnología y
coordinadora de esta red con 10 grupos científicos independientes. “Podemos
modificar los adenovirus para que actúen como biomedicinas contra algunas enfermedades”,
subraya.
La bióloga Marta Alonso explora
esa estrategia, todavía muy experimental. Trabaja en un frente implacable, el
de los tumores cerebrales infantiles, los más letales en niños. A finales de
año comenzará un ensayo clínico con adenovirus modificados para atacar el
glioma difuso de tronco encefálico. “Son casos muy desgarradores. Actualmente,
los niños con estos tumores se mueren en nueve meses”, lamenta.
En algunos casos, anecdóticos, los tumores cerebrales se
han reducido “considerablemente”. El equipo de Alonso trabaja para iluminar
estas batallas victoriosas a nivel molecular. Una de sus hipótesis es que, en
ocasiones, “el virus cae como una bomba y hace que el propio sistema inmune del
paciente empiece a reconocer el tumor”.
El biólogo Ramón Alemany lleva
20 años intentando materializar el sueño de los adenovirus contra el cáncer.
Tiene los pies en el suelo. Recuerda que, pese a décadas de investigación, en
todo el mundo solo se ha aprobado un tratamiento con adenovirus y fue en China,
en 2005, contra el cáncer de cabeza y cuello, causado principalmente por el
consumo de tabaco y alcohol. Desde entonces, nada. “Y la eficacia de ese
fármaco ni siquiera está demostrada según los criterios europeos y
estadounidenses”, apunta Alemany, del Instituto Catalán de Oncología, en
Barcelona.
La bioquímica Cristina Fillat, que investiga en ratones algunos
adenovirus modificados con potencial contra el cáncer de páncreas, es más
optimista. Fillat, del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i
Sunyer de Barcelona, destaca que hace solo unos meses la UE y EE UU aprobaron el primer
virus oncolítico, el T-VEC. No es un adenovirus, sino un virus del herpes
labial modificado genéticamente para detener la progresión del cáncer de piel
más agresivo, el melanoma. El virus penetra y se multiplica en las células
tumorales, que explotan y liberan sustancias que activan las defensas del
organismo. Los pacientes con melanoma avanzado que reciben T-VEC viven una
media de 41 meses, frente a los 21 meses de los que reciben un tratamiento de
control.
Fillat cree que la aprobación del T-VEC es un espaldarazo
a los investigadores del adenovirus. Para Alemany, el futuro pasa por combinar
la acción de los virus oncolíticos con la inmunoterapia, como los anticuerpos
monoclonales, creados en laboratorio, que se adhieren a las células tumorales y
atraen la atención de las defensas del organismo. COMENTARIO: Quizás es que los
laboratorios que producen y distribuyen los medicamentos que ellos fabrican no tengan
la menor intención deque se saque un producto el cual pueda curar esta enfermedad,
qué es mortal y deja a tantas familias
rotas de dolor, yo me pregunto¿ Para cuándo una casilla en la declaración
de la renta para investigación de enfermedades? Seria ami entender una
buena forma de financiar la investigación. LA
RECORTA …


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