Buñol (Valencia), 27 agosto (EFE).- La "gamberrada" original que dio
pie a la Toma tina de Buñol, la catarsis
colectiva del tomatazo que ha alcanzado fama internacional, ha perdido parte de
su inocencia primitiva y ha entrado en una fase de mayoría de edad que redunda
en una mayor seguridad para los 22.000 participantes, pero también abre nuevas
y controvertidas vías de explotación comercial de la fiesta.
La reducción del aforo a menos de la mitad (en 2012 llegaron a concentrarse más
de 45.000 personas, según el Ayuntamiento) se hace evidente tanto en el
recorrido de esta batalla a tomatazos, donde se han podido ver mesas y sillas
en plena calle hasta minutos antes del paso de los camiones cargados con
tomates, como en los accesos al pueblo, cafeterías y comercios. COMENTARIO: Es
una pena que se haya convertido esta fiesta de carácter, internacional en un
negocio para el ayuntamiento de esta población, muchas personas quizás ignoren
sus orígenes y su tradicionales pongo algunos párrafos de cómo surgió esta
fiesta de la toma tina, esperando que algún lugareño o ciudadano sepa de sus orígenes:
Los
orígenes de la Toma tina de Buñol se remontan al año 1945, cuando el último
miércoles de agosto un grupo de jóvenes que se había metido en una pelea
cogió tomates de un puesto de verduras cercano y se pusieron a lanzarlos contra
sus oponentes. Llegaron entonces las fuerzas del orden público para acabar la
batalla de tomates, deteniendo a los alborotadores. Al año siguiente y al
llegar el mismo miércoles del mes de agosto los jóvenes del pueblo volvieron a
reunirse en la plaza aprovisionados con tomates que habían llevado de casa. En esta ocasión, también tomaron parte las fuerzas del
orden público para disuadir a la juventud cargada de rojos vegetales. Pero era
ya demasiado tarde, se había dado inicio a lo que iba a convertirse en una
popular tradición.

No hay comentarios:
Publicar un comentario