No hay consuelo en ningún ámbito del PP, y por primera
vez distintos dirigentes y miembros del Gobierno transmiten con pesar la
constatación de que nunca habían visto a Rajoy tan afectado. Todo su proyecto
hasta 2020 se ha venido abajo en unas horas. Y su candidatura para las próximas
elecciones generales, sean cuando sean, está rodeada de grandes interrogantes. "La
frustración es inconmensurable y ya lo intuyó tras la lectura de la sentencia;
pero se multiplicó al ver la reacción de Pedro Sánchez, primero, y de Albert
Rivera, después", relatan fuentes gubernamentales.
Citado en la sentencia
El primero, con la moción de censura, exasperó al
presidente. Y el segundo, con su exigencia de que convoque elecciones, le llevó
a la máxima preocupación. Al margen de que con una moción en marcha ya no se
puedan convocar comicios, y de cómo se desarrolle la pugna entre los partidos
de oposición, Rajoy, es consciente de que su situación es más que precaria
incluso si supera la situación y mantiene el Gobierno.
“No le dejarán vivir; la situación se hará
irrespirable”, señalan fuentes de su confianza. Estos interlocutores no han
tenido más que escuchar la música que desprende Ciudadanos para entender que la
relación ha terminado y no de forma pacífica. Rivera, según analizan estos
interlocutores, se prepara para tratar de hacer realidad las expectativas de
triunfo para su partido que arrojan las encuestas. Todas las semanas, en la
sesión de control al Gobierno en el Congreso, en todos sus actos y
comparecencias, exigirá a Rajoy que convoque elecciones.
La corrupción de su partido será el argumento para
denunciar que no puede seguir al frente del Gobierno después de que una
sentencia judicial haya señalado su falta de credibilidad, anticipan estas
fuentes.
Nunca previó Rajoy la dureza de las penas sobre los
encausados del juicio de la Gürtel, pero tampoco que en esa sentencia
se le citara expresamente. Aunque la mención no lleve consigo un reproche penal
sí carga sobre Rajoy una losa de enorme peso político. Y el presidente lo sabe,
señalan en su entorno.
Solo hace una semana que Rajoy se las prometía felices
después de su última conversación con Sánchez. La unidad de criterio sobre
Cataluña le resultaba clave para afrontar la grave crisis que ha derivado del
proceso secesionista. Pero la felicidad del presidente fue casi infinita el
jueves cuando el Congreso aprobó los Presupuestos. La legislatura podía seguir
hasta 2020. La sentencia judicial ha dado al traste de manera dramática con
todos los proyectos de Rajoy para su gobierno y para el partido. No se adivina
que pueda haber acuerdo, y ni siquiera intentarlo en financiación autonómica,
cuando el plan era trabajar a fondo sobre el mismo entre mayo y junio. En estas
próximas horas, Rajoy vivirá pendiente de los movimientos de Sánchez y los
apoyos que pueda obtener. Y, como mal menor, si la moción no sale, tratará de
que Rivera desista de sus prisas por ir a elecciones.
COMENTARIO: Creo que la moción no va a salir, pues bien,
respondiendo al encabezado de este artículo, dejemos que el tal Rivera nos
enseñe “el acoso político”, claro, basado entonces en el acoso a un partido
cuyo Gobierno no está imputado de nada y lo han condenado a una multa civil por
una financiación electoral en 2 pueblos hace más de 10 años. Digo yo, que, si
nadie está imputado de nada, Rajoy no nombró a nadie y la oposición motiva
argumentos como que Rajoy lo sabía, o estaba allí, o simplemente pasaba por
ahí. Pues ahí se quedará el listón que imponen los partidos para el futuro, en
ocurrencias subjetivas ¿No? LA RECORTA…


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