José Amor, portavoz de la ONG Proem Aid, a la que
pertenecen y con la que se desplazaron a Lesbos en 2016 para rescatar a
refugiados sirios, ha confirmado a EL MUNDO la sentencia absolutoria, que ha
dictado in voce el juez de Mitilene después de escuchar durante
varias horas las explicaciones de los tres bomberos y de la decena de testigos
que han comparecido en la vista oral.
Blanco, Rodríguez y Latorre han insistido en sus
respectivas declaraciones en que siempre respetaron la ley durante su actuación
humanitaria aquel verano de 2016 en las costas de Lesbos y que su
intención fue, siempre, auxiliar a los refugiados procedentes de Siria que no
dejaban de llegar a las playas.
En este sentido, según ha señalado desde Mitilene otro
portavoz de la ONG, Onio Reina, habría sido determinante el testimonio de
los guardacostas que interceptaron la embarcación en la que aquella
noche se echaron al agua los tres voluntarios. Los funcionarios griegos les han
avalado y han incidido en que su actuación siempre fue "impecable" y
que, incluso, ellos mismos les llamaron en no pocas ocasiones recabando su
ayuda.
Blanco, Rodríguez y Latorre se han sentado esta mañana
en el banquillo, acusados de un delito de tráfico de inmigrantes que el código
penal griego castiga con penas de hasta diez años de cárcel. Ha sido el resultado de un proceso
judicial que ellos y quienes les apoyan no dudan en calificar de surrealista y
que arrancó una noche de agosto de 2016, cuando formaban parte de los equipos
de voluntarios que rescataban a los refugiados sirios que llegaban, en oleadas,
a las costas de Grecia.
Esa noche ni siquiera estaban a bordo de su barco.
Fueron requeridos por otra ONG, la danesa Team Humanity, y tampoco llegaron a
rescatar a ningún inmigrante. Una patrullera de los guardacostas les interceptó
y les condujo a tierra, donde fueron detenidos y encerrados en una celda en la que pasaron casi tres días.
Así empezaba la pesadilla de la que hoy, casi dos años después, han
podido al fin despertar.
Los bomberos sevillanos, a los que han acompañado a
Grecia familiares, compañeros de Proem Aid y representantes institucionales
españoles, entre ellos la consejera de Justicia andaluza, Rosa Aguilar,
llegaron con la intención de convencer al tribunal de Mitilene de que su
intención, y su actuación, se limitó siempre al rescate de seres humanos que
corrían un riesgo cierto de perder la vida. Nada más. Y lo lograron.
"Este no es mi sitio natural ni habitual. No
visitamos nunca juzgados a no ser que sea para un informe o algo relacionado
con temas de bomberos y, bueno, esperanzados con que todo acabe
satisfactoriamente hoy tanto para nosotros como para el otro equipo",
decía en unas declaraciones Manuel Blanco a su llegada al tribunal.
"Los focos están puestos hoy sobre nosotros pero el
verdadero problema es que sigue ahogándose gente en el mar", recordó
Blanco.
Dos años "complicados"
"Han sido años complicados", admitía Manuel
Blanco hace unas semanas en un encuentro con EL MUNDO, que se mostraba entonces
consciente de que el procesamiento y el juicio eran "una cuestión muy
grave". El más optimista era Enrique Rodríguez, seguro "al cien por
cien" de que saldrán absueltos después del día de hoy. El tiempo, y la
Justicia griega, le han dado la razón.
Desde la ONG a la que pertenecen se ha impulsado en
los últimos meses una campaña de apoyo a estos tres profesionales, al
tiempo que se ha querido denunciar lo que califican como un intento de
"criminalizar" la acción humanitaria, especialmente en lo que a los
refugiados se refiere.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y
Cooperación han indicado esta mañana que acompañarían en el juicio a los tres
españoles el encargado de la Sección Consular de la Embajada en Atenas y
una traductora, tal y como les garantizó el ministro Alfonso Dastis en una
reunión con los acusados a principios del mes de abril.
Además de asegurarles que hablaría con su homólogo
griego, el titular de Extreriores les trasladó su convencimiento de que los
tres funcionarios estaban realizando labores de salvamento y rescate y no
un presunto delito de tráfico de personas, como así constaba en los informes de
la Embajada española en Atenas.
COMENTARIO: Titular
engañoso y noticia sesgada. No es cierto que los juzguen por rescatar gente del
mar, eso es demagogia populista para masas aborregadas. Sin entrar en este caso
concreto, o en si esa noche habían rescatado o no a alguien, se les juzga por
introducir ilegalmente a inmigrantes irregulares en territorio europeo,
negándose a retornar a los rescatados a sus puntos de origen, que es lo que hay
que hacer en estos casos. Buenísimo con los impuestos de todos. Y que conste mi
deseo de que los absuelvan y liberen, seguro que son buena gente que no pinta
nada en la cárcel. Pero que no nos engañen. No sé qué coño pasa con los
bomberos que están todos insuflados de un espíritu justiciero que ni les
compete ni necesitamos. Para eso hay otras instancias.LA
RECORTA…


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