Así lo explican fuentes de la Sala Penal del Alto Tribunal, que discrepan
de los razonamientos que han llevado a la Fiscalía belga
y al tribunal que estudia las entregas a rechazar la ejecución de las
euroórdenes.
"No se comparte la motivación por la que se
deniega la entrega, que podría interpretarse como una ausencia de compromiso
con prestar la colaboración judicial peticionada", afirman esas fuentes.
La tesis de la Justicia belga es que las euroórdenes
del Supremo carecen de la orden de detención nacional española en la que deben
apoyarse conforme a la doctrina del Tribunal de Justicia de la UE.
El Supremo responde que no hay mejor base que todo un auto de procesamiento,
que en 70 folios detalla las actividades ilegales que se atribuyen a los
reclamados.
En ese auto del pasado mes de marzo, el juez
instructor, Pablo Llarena,
ratificó expresamente las órdenes de prisión dictadas
en su día por la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela.
"Se tiene así una clara resolución e soporte, que
es el auto de procesamiento", insisten las fuentes del Supremo, que añaden
que "sólo un desconocimiento de nuestro ordenamiento jurídico permite
obviar el auto de procesamiento en el que descansa la euroorden".
El tribunal recuerda que ya ofreció estas
explicaciones sobre el auto de procesamiento cuando hace un mes la Fiscalía
belga expuso sus dudas sobre si las
órdenes nacionales de detención dictadas en su día por la Audiencia podían
considerarse la base que se necesita toda euroorden. De hecho, la Fiscalía
belga consideró ambas resoluciones "no compatibles", lo que
anticipaba la decisión adoptada hoy en Bruselas.
COMENTARIO: ¡Qué decepción tan grande con nuestros
socios europeos! Ni Bélgica ni Alemania se han portado como socios fiables.
Creo que el sentimiento europeo se va a resentir mucho en España. Hace unos
años, ya tuvimos un aviso de como se la gastan los socios cuando una ministra
de Merkel señaló públicamente al pepino español como el causante de una
infección alimentaria que ocurrió en Alemania con alguna víctima mortal.
Después se demostró que nuestro pepino no tenía nada que ver, pero el daño ya
estaba hecho de manera arbitraria y la ministra siguió en su puesto a pesar del
desastre que supuso para el sector agrícola español. Ahora el daño que nos
ocasionan Bélgica y Alemania es mucho mayor por sus repercusiones, pero es
igual de arbitrario e injusto. En Cataluña están dando un golpe de Estado desde
fuera: desde Bruselas, con el apoyo de Bélgica; y desde Berlín, con el apoyo de
Alemania. Para esto sirven la UE y el espacio Schengen.LA
RECORTA…


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