Hasta las 10.30 horas, los bomberos habían retirado 40 metros cúbicos de cascotes y desperfectos de este
edificio de siete plantas, en un trabajo muy lento debido a la inestabilidad
del terreno, según ha explicado esta mañana a los medios una portavoz de
Emergencias Madrid.
Los bomberos están empleando micrófonos, un robot y
cámaras para tratar de localizar a los dos obreros
sepultados. En la reforma del inmueble, de 88 años de
antigüedad, se encontraban trabajando en el momento del colapso 15 obreros.
Los dos operarios desaparecidos estaban trabajando en
la quinta planta en el momento del suceso; quedaron enterrados por una pirámide de escombros que
llegó a la altura de la segunda planta. Son dos hombres de 42 y 56 años de nacionalidad
española; uno de ellos pertenece a una empresa extremeña subcontratada para la
reforma. Sus familiares han pasado la noche atendidos por una unidad del Samur
Social en un puesto avanzado que han instalado al lado del edificio derruido.
"Los familiares han querido pasar toda la noche
aquí para recibir las últimas noticias en esta tensa espera. Se mantienen muy
fuertes porque tienen la esperanza de que se encuentren con vida", ha
añadido la portavoz de Emergencias, en declaraciones recogidas por Europa
Press.
Las autoridades mantienen desalojados los edificios
colindantes, destinados a oficinas y a viviendas, donde habitan 10 familias.
La Sección de Siniestralidad Laboral de la Fiscalía
de Madrid ha abierto una investigación sobre el suceso y ha dado
instrucciones a la Policía Judicial para que se aclaren las circunstancias de
lo sucedido.
Derribos parciales
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presente ayer
en el lugar del suceso, dijo que los bomberos trabajaban con «mucha precaución»
debido a que el armazón estaba muy dañado y a que se habían producido
derrumbes parciales después del primer desplome.
El delegado de Seguridad, Salud y Emergencias del
Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, adelantó anoche que las tareas de
localización podrían prolongarse durante más de dos días debido a la gran
cantidad de escombros caídos.
El vicepresidente y portavoz de la Comunidad de
Madrid, Pedro Rollán, dijo anoche que los Bomberos del Ayuntamiento de
Madrid estaban saliendo "extenuados" porque son los primeros que
saben "el riesgo de la actuación que están realizando".
Tras destacar la "extraordinaria labor" de
este cuerpo, así como la de la Policía Municipal y los servicios sanitarios,
Rollán explicño que los bomberos estaban accediendo al interior del edificio,
donde una parte de la estructura "ha colapsado" y existía un
"riesgo evidente de que pudiera seguir colapsando y dificultar las labores
de recuperación de las dos personas desaparecidas".
Cadena humana para retirar escombros
Rollán señaló que las labores de desescombrado eran
"muy complejas" y que procedieron a articular "una cadena para
ir retirando escombros y poder ir conquistando espacio en las labores de
búsqueda, completada con la de los perros de Policía Nacional y Municipal.
"Quedan muchas horas por delante", aseguró.
Todos los trabajos que se realizaban eran
"manuales" y la única herramienta era una pala para ir
recuperando los escombros en los forjados que están en pie. Y es que, de las
cinco crujías, son dos las que habían colapsado y "podría colapsar
cualquier otra".
La reforma del edificio había empezado hace un mes y
medio e iba a permitir construir 27 pisos de lujo y 57 plazas de
aparcamiento, con un precio que oscilaba de 1,6 a 3,9 millones de euros. El
proyecto contemplaba también la construcción de cinco áticos, tres de ellos
dúplex, así como piscina cubierta y una piscina en la azotea, un gimnasio y
zona de spa, un aparcamiento y trasteros.
La empresa promotora del exclusivo proyecto, Richelieu
Developments, había contratado a la constructora Aldesa. Según el Ayuntamiento,
la compañía tenía todos los permisos en regla y contaba con la pertinente
licencia de obra para la rehabilitación del edificio.
El inmueble derrumbado pertenece a Rockefeller Group
International, fundada por el magnate John Rockefeller. Esta compañía
adquirió el inmueble en julio de 2016 a través de un fondo con sede en Londres,
Europa Capital, por 25 millones de euros.
Varios vecinos residentes en el inmueble anexo al
siniestrado aseguraron anoche que estaban muy preocupados por el tremendo ruido
que provocaba la obra. Además, señalaron que no entendían cómo se podía haber
autorizado construir un aparcamiento subterráneo de tres plantas en la finca.
Javier, que reside en el número 21 de la calle, señaló
que ayer antes del derrumbe escuchó a los obreros derribando varias paredes a
golpe de maza. Este vecino afirmó que la estructura no había sido
apuntalada antes de comenzar los trabajos. Éste periódico intentó sin éxito
contactar con la empresa constructora.
COMENTARIO: compra Rothschild
Charly hebdo el año del atentado, y pasa lo que pasa, hace la OTAN un simulacro
antiterrorista una semana antes del atentado y pasa lo que pasa. Compra este
inmueble los Rockefeller en 2016 y se derrumba. Tienen muy mala suerte esta
gente de la elite.LA RECORTA…
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