-¿Por qué optó por la
autodefensa?
-Me parecía una oportunidad para poder aplicar en la
vida real lo que he aprendido y quise aprovecharla. Ahora me llaman de todas
partes, pero yo solo quiero tener tiempo para estudiar, acabar la carrera y
optar a un trabajo decente. Ahora sobrevivo.
-¿Pidió una toga por decisión
propia?
-No. Cuando llegué al juzgado me dijeron que tenía que
llevar una y yo no tenía ni sabía a quién pedírsela. El propio testigo que
llevé al juicio me dijo que en una sala las tenían y te las dejaban. Como no
tengo número de colegiado, les valió que les diese el del DNI y luego la
devolví. La verdad es que es raro. No sé por qué me la hicieron poner. Yo
llegaba nerviosa e hice lo que me dijeron. Obviamente, no me presentaba como
abogada porque aún no lo soy. Pero en lo social, toda persona, tenga estudios
de derecho o no, puede defenderse a sí misma. Yo nunca había visto a nadie,
excepto en las películas.
-Está en cuarto, último año
de la carrera. ¿Qué se plantea al acabar?
-Igual tengo que hacer un quinto con dos o tres
asignaturas, porque vengo de la Universidad de León y no han terminado de
convalidarlas en Vigo. Estoy a la espera. Yo me trasladé a Galicia este curso
por temas económicos y porque me apasiona el derecho marítimo, que es de 4.º.
Al terminar me gustaría centrarme en ese campo o hacer un máster. Trabajo para
pagarme los estudios. La situación en casa es apurada. En León la matrícula
anda por los 1.300 euros y aquí me está saliendo por 700. Cuando perdí los
1.500 euros del sueldo, que era lo que tenía para pagarme unos cuantos meses de
alquiler, pensé que tenía que dejar la carrera. Por suerte me dieron la prestación
de desempleo y tiro con eso, pero se acaba en marzo. Vivo con 80 euros al mes:
con eso y lo que me prestan mis padres o mi chico hago malabares. Esta semana
la he pasado con 20 euros. He ido a la universidad, he comido y aún me sobró
algo. No puedo tomarme una cerveza si quiero ir a clase o alimentarme.
-¿Siendo tan buena
estudiante, no puede optar a una beca?
-Opté a la beca MEC y, aunque me ponía a trabajar en
verano, al acabar el curso, el año pasado trabajé 10 horas de lunes a domingo
por 400 euros. No me pude presentar a tres asignaturas, por eso no llegué al
90 % de los créditos que exigen y me la denegaron aunque tengo la nota y
la situación económica. Lo voy a intentar con la de Vigo.
COMENTARIO: Esta muchacha representa lo bueno que
todavía hay en la juventud española, le auguro un gran futuro, esta joven tiene
madera de emprendedora, eso es lo que necesita España y no más funcionarios
burocráticos para saquearnos los bolsillos más aún si cabe. Si yo necesitara
una abogada en plantilla, la contrataba sin pensarlo. ¿Quién no las ha pasado
canutas en su juventud? Los hijos de papá, los demás, como es mi caso, a
trabajar y cotizar desde los dieciséis años.LA RECORTA…

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