Así lo ha confirmado este lunes la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) a través de su
abogado, Jorge Piedrafita, que
representa a la viuda e hija de uno de los agentes asesinados.
En declaraciones a los medios, Piedrafita ha indicado
que "los dos chalecos cumplieron su cometido. Nadie dice que el privado
fuera malo o que no estuviera homologado, pero no todos son iguales ni ofrecen
la misma resistencia. Los oficiales están testados y de los otros no podemos
tener constancia de que así sea".
La AEGC ha presentado un escrito en el Juzgado de Instrucción número 2 de Alcañiz
(Teruel) en el que pide "un examen detallado de los
chalecos antibalas que portaban los agentes fallecidos, analizando la
naturaleza de los mismos, el alcance e incidencia de los disparos recibidos en
ellos y su conexión con las heridas padecidas por los dos agentes".
También solicita "un informe completo que
determine, en lo que se refiere a los impactos que sufrieron los agentes
asesinados, la naturaleza y alcance de la munición" que empleó Igor el Ruso.
Asimismo, ha reclamado que se aporte el informe
completo de la autopsia, para que se aclaren los pormenores del ataque de Igor el Ruso hacia las
víctimas, y poder realizar el oportuno contraste con la versión del acusado.
Por otro lado, y ante las informaciones aparecidas en
relación a los chalecos, la AEGC ha señalado que los equipos ROCA no tienen
asignados para prestar servicio chalecos de autoprotección: "Sabemos que
al menos uno de los chalecos no era de dotación reglamentaria y del otro
desconocemos, por el momento, su origen".
Por este motivo y en función del resultado del
informe, dicha asociación ha anunciado que emprenderá "todas las acciones
legales que sean necesarias", ya que muchos agentes disponen de ese modelo
de chaleco y es responsabilidad del fabricante asegurar la eficacia de los
mismos dentro de las condiciones especificadas.
Por otra parte, la Asociación Unificada de
la Guardia Civil (AUGC) ha solicitado a la Dirección General
la apertura de un informe sobre el estado de los chalecos antibalas que
llevaban aquel día los dos agentes.
Quiere saber si los chalecos estaban en las adecuadas
condiciones para garantizar su seguridad o si, por el contrario, presentaban un
estado deficiente.
El informe del Servicio
de Criminalista de
la Guardia Civil, incorporado al
sumario, cuyo secreto ha levantado parcialmente la titular del Juzgado de
Instrucción número 2 de Alcañiz, señala que "pese a que ambos agentes
vestían sus chalecos antibalas reglamentarios, los proyectiles llegaron a
traspasar -al menos el de uno de ellos- y le hicieron un orificio de medio
centímetro a la altura del pecho, presentando otros dos orificios en el costado
izquierdo".
Dicha asociación está personada como acusación popular
en el caso que costó la vida a los guardias civiles Víctor Romero y Víctor Jesús Caballero, y al agricultor José Luis Iranzo.
Igualmente la AUGC reclama la apertura de otra investigación respecto
al operativo desplegado para capturar a Igor el Ruso.
En su opinión, el hecho de que apenas 10 días antes de
los asesinatos ya hubiera disparado sobre otras dos personas en la zona y que
desde entonces hubiese continuado con los robos en varias casas, parecía
"requerir un despliegue de otras características en su búsqueda, mucho más
especializado que el envío de dos simples patrullas de seguridad
ciudadana".
COMENTARIO: No es casualidad que este tipo viniera a
España. Pensarán ustedes que, por su procedencia, idioma y tal, hubiese tenido
más sentido haberse ido a Rusia ¿no? Pues dice Ígor el Ruso que tararí. Que en
España es donde mejor tratan a los asesinos, que la ley los ampara. Por eso se
vino aquí. Y le ha salido bien la jugada. Ha matado a tres españoles, dos de
ellos agentes de un cuerpo militar, y ahora está a pie de rey en una prisión de
cinco estrellas. Estará unos años, no muchos, y después a cobrar el paro.LA RECORTA…


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