Los obispos de Cataluña se han pronunciado por primera vez sobre los cuatro
encarcelados acusados, entre otros delitos, de rebelión y
sedición por el "procés" independentista catalán en un comunicado
conjunto aprobado en una reunión de la
Conferencia Episcopal Tarraconense celebrada en Tiana (Barcelona) en el que reconocen que
"en Cataluña existe un problema político de primer orden".
En este
sentido, consideran que "es necesario que, con voluntad de servicio, los
parlamentarios elegidos el 21-D impulsen los mecanismos democráticos para la
formación de un nuevo gobierno de la Generalitat que actúe con sentido de
responsabilidad para con todos los colectivos del país, y especialmente los más
necesitados de superar las consecuencias de la crisis institucional, económica
y social que vivimos".
Con motivo del inicio de la Cuaresma, los obispos
consideran que no pueden "obviar los acontecimientos políticos y sociales
que se han producido en los últimos meses en Cataluña" y hacen un
llamamiento "a todos a hacer un esfuerzo para rehacer la confianza mutua
dentro de una sociedad como la nuestra en la que se da una gran pluralidad cultural,
política y también religiosa".
"La cohesión social, la concordia, el sentirnos
cercanos unos a otros y el respeto a los derechos de
todas las personas que viven en Cataluña deben ser
uno de nuestros objetivos prioritarios en este momento", añaden los
prelados.
Según los obispos, "no podemos ignorar ni
menospreciar que en relación a Cataluña existe un problema político de primer
orden que obliga a buscar una solución justa a la situación creada que sea
mínimamente aceptable para todos, con un gran esfuerzo de diálogo desde la
verdad, con generosidad y búsqueda del bien común de todos".
Por ello, los purpurados hacen suyas las palabras del
papa Francisco "para todos aquellos que nos quieran escuchar, que es hora
de saber cómo diseñar, en una cultura que privilegie el diálogo como forma de
encuentro, la búsqueda de consensos y acuerdos, pero sin separarla de la
preocupación por una sociedad justa, memoriosa y sin exclusiones".
Dicen estar preocupados por la prisión preventiva de algunos antiguos
miembros del gobierno y de algunos dirigentes de organizaciones sociales y "sin entrar en debates jurídicos", piden
"una reflexión serena sobre este hecho, en vistas a propiciar el clima de
diálogo que tanto necesitamos y en la que no se dejen de considerar las
circunstancias personales de los afectados".
Los pastores de la Iglesia católica en Cataluña
reconocen que no les "corresponde optar por una determinada propuesta en
los nuevos escenarios que en los últimos tiempos se han planteado", pero
defienden "la legitimidad moral de las diversas opciones sobre la
estructura política de Cataluña que se basen en el respeto de la dignidad
inalienable de las personas y de los pueblos y sean defendidas de forma
pacífica y democrática".
"Pedimos a los católicos que, descubriendo el
paso de Dios por la vida en estos momentos de complejidad, seamos instrumentos
de paz y reconciliación en medio de la sociedad catalana, y no dejemos de orar
al buen Dios por la paz y la justicia en Cataluña", concluyen.
COMENTARIO: Es curioso los obispos
"catalanes" yo siempre he creído que eran de la iglesia y no
catalanes, se preocupan de Junqueras, pero no lo hacen de los catalanes
privados de sus derechos, si no son independentistas, derecho a un trabajo sin
tener que hablar catalán, derecho a estudiar en español y no solo en catalán,
dan vergüenza ajena y propia. ¿Dónde está el Episcopado español? LA RECORTA…


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