Según su propio informe económico, la entidad
secesionista cerró el pasado año con un déficit de 332.000 euros, después
del esfuerzo realizado para promocionar entre la población catalana el
referéndum ilegal del 1-O.
En una misiva adjunta al balance de ganancias y
pérdidas remitida a sus asociados, la ANC admite que «la intensidad en actos y
campañas en un año clave en el proceso hacia la independencia de Cataluña ha
hecho que los ingresos y gastos del ejercicio hayan estado fuera de lo
corriente».
Y es que la organización que presidía Jordi Sànchez
hasta convertirse en el número dos de Carles Puigdemont en Junts per Catalunya
llegó a ingresar el pasado año 7,9 millones a través de la venta de
mercadotecnia y de las cuotas de socios, que aumentaron un 15%. La entidad
incrementó en un euro la aportación mínima de los asociados para mejorar su
músculo financiero en el año del referéndum que derivó en la declaración
unilateral de independencia y la posterior intervención de la Generalitat en
aplicación del 155.
Sin embargo, esa cantidad no bastó a la organización
para sufragar los muchos gastos en propaganda, contratación de personal o
transporte de manifestantes a las innumerables concentraciones secesionistas
que impulsó durante el pasado año. La ANC gastó un total de 8,3 millones,
lo que alumbra el ya citado déficit de 332.000 euros «antes de impuestos y
provisiones», con lo que la cifra todavía puede aumentar en un balance
definitivo.
Entre los principales datos registrados en la documentación
de la ANC constan 1,6 millones de euros para «transporte de personas» -es
decir, para la contratación de autocares-, 768.000 euros en «publicidad y
propaganda» o 2,1 millones de euros en «otros servicios», un genérico epígrafe
en el que la entidad incluye, teóricamente, gastos corrientes relacionados con
su actividad.
Estos datos económicos están siendo estudiados por la
Guardia Civil, que en un reciente informe entregado al Tribunal Supremo cifró
en 1,5 millones el gasto realizado por la ANC y Òmnium Cultural entre el 7 de
septiembre y el 11 de octubre, en actividades directamente relacionadas con la
votación ilegal y la declaración de independencia.
1,9 millones para fianzas de los encausados
Mención aparte en el informe de la ANC merece la «caja
de solidaridad», que no computa dentro del presupuesto, pero sí aparece
reflejada en la memoria económica. La ANC todavía custodia 1,9 millones «para
dar apoyo a los perseguidos del procés» tras pagar una sanción de 30.000 euros
y depositar 3,8 millones en fianzas impuestas a los políticos encausados por
desobedecer la ley para impulsar la secesión.
COMENTARIO: La Asamblea Nacional Catalana (ANC)
acabó 2017 en números rojos. Así lo reconoce la propia organización
independentista en un balance remitido a sus socios y al que EL MUNDO ha tenido
acceso.
Según su propio informe económico, la entidad
secesionista cerró el pasado año con un déficit de 332.000 euros, después
del esfuerzo realizado para promocionar entre la población catalana el
referéndum ilegal del 1-O.
En una misiva adjunta al balance de ganancias y
pérdidas remitida a sus asociados, la ANC admite que «la intensidad en actos y
campañas en un año clave en el proceso hacia la independencia de Cataluña ha
hecho que los ingresos y gastos del ejercicio hayan estado fuera de lo
corriente».
Y es que la organización que presidía Jordi Sànchez
hasta convertirse en el número dos de Carles Puigdemont en Junts per Catalunya
llegó a ingresar el pasado año 7,9 millones a través de la venta de
mercadotecnia y de las cuotas de socios, que aumentaron un 15%. La entidad
incrementó en un euro la aportación mínima de los asociados para mejorar su
músculo financiero en el año del referéndum que derivó en la declaración
unilateral de independencia y la posterior intervención de la Generalitat en
aplicación del 155.
Sin embargo, esa cantidad no bastó a la organización
para sufragar los muchos gastos en propaganda, contratación de personal o
transporte de manifestantes a las innumerables concentraciones secesionistas
que impulsó durante el pasado año. La ANC gastó un total de 8,3 millones,
lo que alumbra el ya citado déficit de 332.000 euros «antes de impuestos y
provisiones», con lo que la cifra todavía puede aumentar en un balance
definitivo.
Entre los principales datos registrados en la
documentación de la ANC constan 1,6 millones de euros para «transporte de
personas» -es decir, para la contratación de autocares-, 768.000 euros en
«publicidad y propaganda» o 2,1 millones de euros en «otros servicios», un
genérico epígrafe en el que la entidad incluye, teóricamente, gastos corrientes
relacionados con su actividad.
Estos datos económicos están siendo estudiados por la
Guardia Civil, que en un reciente informe entregado al Tribunal Supremo cifró
en 1,5 millones el gasto realizado por la ANC y Òmnium Cultural entre el 7 de
septiembre y el 11 de octubre, en actividades directamente relacionadas con la
votación ilegal y la declaración de independencia.
1,9 millones para fianzas de los encausados
Mención aparte en el informe de la ANC merece la «caja
de solidaridad», que no computa dentro del presupuesto, pero sí aparece
reflejada en la memoria económica. La ANC todavía custodia 1,9 millones «para
dar apoyo a los perseguidos del procés» tras pagar una sanción de 30.000 euros
y depositar 3,8 millones en fianzas impuestas a los políticos encausados por
desobedecer la ley para impulsar la secesión.
COMENTARIO: A esta ANC, ¿no le venía dinero español regalado por
Rajoy vía FLA, y regalado por Puigdemont vía subvención? Y ¿se lo ha gastado
todo calumniando al que lo daba, y sembrando el odio y la injusticia? ¿Qué
quieren, que este gobierno nos saquee más dinero y se lo den a ellos? ¿Cuándo
deberemos pararlos y decirles que se acabó la paciencia? ¡Qué casualidad que
ahora que no RECIBEN DINERO PÚBLICO, estén ya al borde de la quiebra! ¿Pues no
decían que tenían tantos cientos de miles de socios...? LA RECORTA…


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