La eurodiputada abrió mucho los ojos, negó con la
cabeza y dejó que Juanasiguiera
hablando.
Bruselas, 23 de
enero. 18.27 horas. Despacho de Iratxe García,
coordinadora socialista de la Comisión de Derechos de la
Mujer e Igualdad de Género en el Parlamento Europeo. La Fundación Mujeres, el Fondo de Becas Soledad Cazorla y
cuatro familias de huérfanos por machismo están estrenando dos días de
reuniones donde revelarán a un puñado de impresionados eurodiputados la
desventura de gestionar una orfandad por violencia de género.
- Mi padre mató a mi madre cuando yo tenía 13
años y yo nunca cobré una pensión porque ella nunca llegó a cotizar lo
suficiente-, dice Isabel.
- Mi hermana fue asesinada y me hice cargo de mi
sobrina, pero como no soy línea directa no hay desgravación. Y cuando la
adoptamos, para el Estado dejó de ser huérfana y víctima. Pero siempre lo
será-, dice David.
- A mi madre la mató con una explosión el padre de mi
hermano. Tomé su tutela y llevo un año haciendo el papeleo del asesino porque
soy el tutor de mi hermano-, dice Joshua.
Iratxe García ha contado que su grupo está pidiendo
una directiva europea sobre violencia machista. Pero según avanza la reunión,
ella va diciendo menos y escuchando más.
- Se tardan años en resolver las tutelas, las familias
están ahogadas en papeleo, no hay asesoría de servicios sociales, hay retrasos
de años en las indemnizaciones... Y los hijos de los asesinos heredan sus
deudas-, dice Marisa Soleto,
presidenta de la Fundación Mujeres.
Y en eso, Joaquín Tagar,
presidente del Fondo, desliza una pena con queja: «En algunos sitios hay una
doble victimización. Los huérfanos son los hijos del asesino».
Para entonces, Iratxe García es un mar de cejas
levantadas. Y se arranca un jirón de sinceridad: «Trabajo en temas de violencia
de género y no sabía de esta realidad. Me impresiona. Tenemos que solucionar
esto».
Sus testimonios impactaron a los eurodiputados en dos
días de reuniones
Alguien advierte que hay que ir a la entrega del
premio que la organización Solidarva a
conceder al Fondo por su trabajo con los huérfanos.
A las nueve de la mañana del día siguiente el grupo
está en una sala con Irene Rosales,
representante del Lobby Europeo de Mujeres.
La eurodiputada afirma que hay un «movimiento antigénero en las instituciones»
nutrido por algunos países del este y del sur. Tras escucharla, los huérfanos
empiezan a hablar.
- El asesino de mi hija dejó tres huérfanos: tres
años, dos y un bebé de cinco meses. Todo lo hemos tenido que luchar nosotras-,
clama Juana.
Rosales se toca la tripa embarazada sin quitar oído a
los huérfanos. Está impactada por la crudeza de los crímenes y la rudeza de los
trámites.
El siguiente eurodiputado en la agenda es Juan Fernando López Aguilar,
miembro de la Comisión de Justicia e Interior, que alaba el «compromiso
socialista contra la violencia de género». Las familias se sueltan. Él las mira
y apunta cosas en una hoja.
La casa quedó destrozada por la explosión. Nadie
nos indemnizó. Un día el tema fue al Pleno del Ayuntamiento, pero no había
gente suficiente y no se trató más-, dice Joshua.
- Pero eso no puede ser-, contesta el ex ministro.
- Pues fue.
David, Isabel y Paloma van
contando sus topetazos con la Administración mientras López Aguilar escribe
hasta en los márgenes de la hoja y dice: «Ustedes me hacen pensar».
Juana se dirige al ex ministro.
- El asesino de mi hija nos dio una paliza años antes
de matarla y pedimos una orden de alejamiento sobre nosotras y los niños.
Archivaron las agresiones y no nos dieron la orden.
- Pero eso no puede ser. A un maltratador hay que
denunciarle porque así se sienta en los tribunales.
- Pues él no se sentó nunca.
López Aguilar agradece la visita a los huérfanos y
vuelve a extenderles la política igualitaria de su partido. Pero antes de que
se levante, EL MUNDO le
hace una pregunta.
- Usted ha dicho que lo que ha oído hoy le hace
pensar. ¿Puede decirle a los huérfanos qué acción concreta va hacer cuando
salga de aquí?
- No sabía que había periodistas aquí... Bueno, veo
necesario incorporar este punto en mi próxima reunión. Debe haber una ayuda de
oficio e inmediata a menores víctimas de violencia de género a cargo del
Estado.
Queda otra reunión. Será con Elena Valenciano, vicepresidenta del grupo Socialistas y Demócratas,
y Ramón Jáuregui, miembro de
la Comisión Constitucional. Esta
vez las familias hablan menos. Quizá estén cansadas de sus biografías.
Valenciano y Jáuregui piensan en voz alta una ruta para llevar a Europa esta
«realidad oculta». «Que López Aguilar haga un informe de iniciativa que incluya
a la Comisión de Derechos de la Mujer... Luego hacemos una petición a la
Comisión para que legisle...».
En el aeropuerto, David, el padre adoptivo de la
huérfana Marta,
empaqueta el balance de estos dos días de orfandad y política.
- Nada de lo que hemos hecho en el Parlamento Europeo ha
pasado en España. Ojalá sirva de algo.
COMENTARIO: A los políticos
se les llena la boca de palabras, cuando una mujer es asesinada a manos de su
marido o ex marido, compañero o como lo quieran llamar. Peto si hay hijos, el
primero que debe HACER, es el Estado, eliminando, de por vida, cualquier
derecho que tuviera el padre sobre ellos y tramitando de forma urgente una
pensión, los niños deben seguir viviendo, comiendo, vistiendo, etc...LA RECORTA…


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