La última agresión sexual registrada en Alicante
recuerda algo -salvando muchos las distancias- a la presunta violación de tres
jugadores del equipo de fútbol del Arandina sobre una menor también de 15 años.
Según sus propias versiones, las dos chicas dijeron «no». En el caso de
Alicante, el presunto agresor aseguró tanto a la Policía como al juez que no
sabía que la niña tenía 15 años. Pensó, dijo, que era mayor de edad.
Los dos se habían conocido en una aplicación de
internet y fijaron un día para verse. Se citaron en un conocido centro de
ocio de Alicante. Se gustaron. Se dieron unos besos y decidieron ir al baño.
Una vez allí la chica decidió que ya era suficiente, que no quería
continuar. Él, de 21, le insistió. El encuentro acabó con él detenido acusado
de haberla violado. La menor explicó que no pudo hacer más, quizá no tuvo
herramientas.
Sucedió el pasado día 2 de enero. Tras la denuncia de
la niña, la Policía detuvo al joven, que estaba convencido de que no había
hecho nada malo. No tenía conciencia de que lo que pasó en aquél aseo hubiera
sido una agresión sexual en toda regla. Después pasó a disposición
judicial y el juez lo dejó en libertad, aunque está imputado por un
delito de agresión sexual que sigue su curso en el juzgado y por el que
tendrá que responder.
Los motivos por el que el magistrado no ordenó su
ingreso en prisión radican, principalmente, en que no tiene antecedentes. La
chica, por su parte, mantuvo en todo momento que él la forzó, que ella no
quiso mantener relaciones sexuales y que únicamente quería darle unos besos. Declaró que el joven no la obligó a ir al baño pero
que una vez allí se puso violento y acabó violándola. Insistió en que le pidió
varias veces que no lo hiciera. A esta presunta agresión se suma la edad de la
niña, 15 años, y ahí la ley es inflexible porqué aunque hubiera habido
consentimiento no deja de ser delito. Esta conducta se persigue por el simple
hecho de que ella es menor.
Al parecer, ambos habían contactado a través de la
aplicación Instagram. Hablaron durante varios días hasta que decidieron quedar
para conocerse. Eligieron el día 2 de enero por la tarde en un conocido centro
comercial de la ciudad.
Charlaron. Se cogieron de la mano. Se besaron. Según
el joven no se dijeron la edad que tenían cada uno. Él, tal y como ha venido
insistiendo tras ser detenido, tenía el convencimiento de que la chica era
mayor. En un momento determinado, los dos se dirigieron hacia los aseos públicos
del recinto.
Allí, la menor quiso parar, tal como relató ante
la Policía y ante el juez. Pero no pudo. Los besos fueron a más y, denuncia, él
la forzó haciendo uso de la fuerza e intimidándola. Tras la agresión, ella
decidió denunciar lo que había pasado.
Sus versiones son opuestas. Ella insiste en que no
consintió, en que el chico la forzó mientras el joven asegura que fue cosa de
los dos. De momento, él está imputado por un delito de agresión sexual a una
menor y eso son palabras mayores.
SOMENTARIO: Me parece estupendo que los
periodistas tengan línea directa con los juzgados para este tipo de noticias, pero no veo por aquí la
noticia que se ha detenido en valencia a los asesinos del chaval de 36 años
apuñalado 8 veces en el garaje de su casa, por cierto ha sido su EX mujer y el
novio o compañero, VIOLENCIA FEMINISTA, pero no encontrareis esas palabras, han
y soy mujer, pero este país movido no se sabe por quién está cayendo muy bajo,
e igual que hay mucho loco machista vuelvo a decir que también hay mucha
aprovechada.
LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario