Al parecer, la aventurera se encontraba haciendo una
ruta por los Alpes austríacos cuando, al
llegar a la cumbre, tropezó con una enigmática talla de madera.
Al principio, intentó darle vueltas al significado, pero tras una larga
comedura de cabeza, concluyó que se trataba de lo más evidente: una escultura
con forma de pene.
Cómo no, orgullosa de su hallazgo, decidió compartirlo
con sus seguidores de las redes sociales, en las que colgó una fotografía de la talla con el siguiente mensaje:
"Parece que el Ötscher tiene una nueva mascota".La
imagen no tardó en hacerse viral y los usuarios de Facebook comenzaron a hacer
cientos de especulaciones sobre la figura. Muchos pensaron que se trataba de un
montaje fotográfico; otros, que era una campaña publicitaria; pero lo cierto es
que los responsables del parque natural han
confirmado que se trata de una escultura real, de la que
desconocen su origen y su autoría.
Sea quien fuere quien decidiera colocar el descomunal
falo en una cubre alpina, lo que inquieta hoy a los internautas es saber qué
pasará con la curiosa talla. Según ha recogido Metro, los dueños del telesilla de una
pista de ski cercana quieren que la estatua se quede en el monte y que se tomen
las medidas necesarias para poder conservarla: "Deberían anclar la escultura a la roca. Es la
polla".
COMENTRIO: Con tanta desesperada faministoide, raro es que no se
lo haya llevado alguna, como herramienta para excitarse. Pronto veremos peregrinando a los marchosos con
coloretes sudar la gota gorda para llegar al lugar a venerar al santo.LA RECORTA…


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