En el interior del edificio hay atrapados en ese
momento una veintena
de agentes de la Guardia Civil, además de la secretaria
judicial del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, incapaces de salir
por la muchedumbre que, poco a poco, crece ante la sede hasta alcanzar, en su momento de mayor apogeo, las 40.000
personas. Según admitió el pasado lunes Trapero ante la juez de
la Audiencia Nacional Carmen Lamela, Sànchez se puso en contacto con él para
«mediar» para acabar con la protesta.
Así quedó recogido en la grabación de la declaración
de Trapero, quien sostuvo que únicamente conocía a Sànchez por ser presidente
de la ANC. A pregunta de la juez, el mayor de los Mossos asegura: «Recibo una
llamada de él [Sànchez], concretamente, sobre las 12.00. Ofreciéndose a hacer la mediación, en la medida que él
pueda y con la gente de su organización con la que tenga ascendencia».
El relato de Trapero dibuja un primer intento de
Sànchez de ponerse en contacto con el sargento de la Unidad de Mediación de los
Mossos que ya lleva dos horas en la zona, en permanente contacto con los
agentes de la Guardia Civil. «Primero para que gente suya hable con [la Unidad
de] Mediación nuestra y después para ir él personalmente». Tras reconocer los
contactos, la juez insiste en el papel y la influencia de Sànchez.
«Entonces,¿este señor tenía cierto poder de
organmización?».Trapero la admite, aunque la limita. «Capacidad de organización con su gente la
tendrá. Con la policía evidentemente no».
La juez Lamela ordenó el lunes prisión incondicional
acusado de sedición al considerar que fueron ellos quienes alentaron la
protesta.
Trapero también lamentó a lo
largo de toda su declaración no haber conocido de primera mano
la operación de la Guardia Civil en diversas sedes del Govern. El mayor de los
Mossos asegura que la primera noticia que recibe es «a través de los medios de comunicación».
Y que no es hasta unos veinte minutos después cuando llega el primer informe a
la Sala Central Conjunta donde los cuerpos policiales con competencias en
Cataluña -Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional- comparten datos. A
preguntas del fiscal Miguel Ángel Carballo también asegura que el operativo
para evacuar a los guardias civiles hubiera funcionado «si
nosotros lo hubiéramos podido planificar».
La juez Lamela insiste en varios momentos del
interrogatorio sobre la línea policial de los Mossos frente al Departament y
por qué esta se demoró tanto a actuar. Según Trapero, el despliegue de agentes
antidisturbios de la Brigada Móvil resulta complejo en la sede del
Govern. «Costó hacerla. No por
violencia, sino por resistencia. Las personas se ponen delante
y es muy difícil avanzar. A no ser que fuera con cargas policiales, que no se
consideraron oportunas».
Cuestionado de nuevo sobre por qué no se realizaron
cargas para dispersar a los manifestantes o, al menos, crear un pasillo seguro
para los agentes de la Guardia Civil o sus vehículos -tres de ellos acabaron
destrozados-, el mayor de los Mossos considera que hubiera sido una decisión
errónea. Según un informe que la Guardia Civil incluyó en la causa, sus
oficiales pidieron hasta en seis ocasiones apoyo de los Mossos. «Pensamos que
riesgo hubiera habido [para la gente] si nosotros empezamos a utilizar la
fuerza». Trapero también sostiene que los agentes de la Guardia Civil
rechazaron al menos tres planes que les plantearon los Mossos para abandonar el
edificio.
COMENTARIO… Este Sr. parece que tiene un problema muy serio con la
antelación que necesita para hacer el trabajo por el que le pagamos. Para el
1-0 fue avisado (y requerido) días antes, para que a las 7 h los colegios
estuviesen cerrados y precintados, y no le vino bien hacer nada ni el jueves,
ni el viernes, ni el sábado... El domingo sí, no madrugaron nada los Mozos para
cumplir la orden judicial pero les dio tiempo de ayudar a cargar urnas y hasta
a encararse con la GC y PN que sí estaban cumpliendo una orden judicial. Igual
se cree que con tomarnos por tontos ya lo tiene todo hecho.LA RECORTA…


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