Según han alertado varios expertos, el sistema de
cifrado de los datos recopilados en secreto y empleados por las autoridades
catalanas para elaborar el censo que iba a permitir el referéndum del 1 de
octubre es fácilmente descifrable. El foro especializado Hacker News ha sido el primero en
informar de este grave fallo de seguridad.
El protocolo que empleó la Generalitat para burlar la
censura del Gobierno recibe el nombre de IPFS y consiste, a grandes rasgos, en
una red de acceso distribuido y descentralizado con una única fuente de
información. “Es un sistema P2P —entre usuarios— que crea una red social en la
que se almacenan archivos sin que haya intermediarios”, explica Antonio
Gonzalo, fundador de Ethereum Madrid. “El contenido que se sube a la red es
público y cualquiera puede ver el contenido que hay dentro”. En otras palabras:
con IPFS, cada usuario descarga la web y se convierte en un servidor y, para
que esto funcione, se tiene que poder replicar la web, por lo que se replica la
base de datos. Por este motivo, es imprescindible encriptarla.
FÉLIX PALAZUELOS
En el código de la web se encuentra el número 1714,
símbolo del independentismo que conmemora la caída de Barcelona ante las tropas
de la corona borbónica durante la Guerra de Sucesión Española. El cifrado parte
de un algoritmo matemático que opera 1714 veces para obtener la contraseña de
descifrado. No es una casualidad.
El problema de seguridad es la pequeña cifra de datos
a averiguar por operaciones informáticas que se necesitan para transformar la
base de datos en un texto plano: edad, tres cifras del código postal y unos
pocos dígitos del DNI. Tarjetas gráficas de gran potencia y ordenadores
dedicados a estas operaciones no tardarían mucho en convertir la base de datos
de los votantes es un texto legible mediante intentos con fuerza bruta.
“El mecanismo de acceso a los ficheros se establece a
través de un hash o algoritmo de resumen, que se descifra con un
código que funcionaría como una firma digital”, expone Víctor Escudero, experto
en ciberseguridad. Este código consistía en una sucesión los últimos cinco
dígitos del DNI, la letra del NIF, la fecha de nacimiento y el código postal.
De esta manera, los ciudadanos catalanes podían consultar el colegio electoral
en el que les tocaba votar. El problema está en que estos datos siguen un
patrón sencillo y responden a un número limitado de combinaciones—365 días al año,
23 letras posibles en un NIF…— que un ordenador puede ir probando hasta acertar
y descifrar casos particulares, en los que recogería estas cuatro variables
para asociarlas a un usuario concreto.
El gobierno español, siguiendo las directrices de la
justicia, intentó por todos los medios cerrar las webs que
informaban a los ciudadanos catalanes sobre dónde votar. Esta información era
crucial, puesto que los ciudadanos debían saber de antemano a qué colegio
dirigirse para depositar su voto, y por este motivo, el propio Carles
Puigdemont, presidente de la Generalitat, difundió una app mediante
la cual los ciudadanos obtendrían dicha información.
Las autoridades españolas fueron bloqueando el acceso
a las sucesivas webs que contenían esos datos, con lo que la Generalitat optó
por utilizar un sistema de réplica de los contenidos (incluyendo la base de
datos, que a su vez incluye los cinco últimos dígitos del DNI, la letra del NIF,
la fecha de nacimiento y el código postal) que haría virtualmente imposible
cerrarlas todas. Esas webs con contenidos idénticos iban multiplicándose,
mientras paralelamente aparecían nombres de dominios en Europa, Estados Unidos
y según reveló
este diario, países sin acuerdos de legislación digital con España,
como Rusia. El foro Hacker News ha
localizado la vulnerabilidad del procedimiento: el sistema de cifrado de datos
empleado por las autoridades catalanas sería fácilmente descifrable sin
necesidad de contar con potentes equipos. El profesional informático Sergio
López ha probado él
mismo esta posible vulnerabilidad empleando datos falsos, y ha
comprobado que es real: un usuario avanzado puede obtener de una manera
sencilla los datos personales del censo.
“Para sortear el bloqueo de las webs se emplea un
sistema que distribuye la web completa y pone la base de datos al descubierto
aunque esté cifrada”, explica López a EL PAÍS. Mediante un ataque de “fuerza
bruta” y en unas pocas horas, se puede obtener dicha información. López se
refiere también a la debilidad del cifrado: “Una parte enorme de la clave es
predecible: cualquier puede deducir que en un código postal concreto en un año
determinado va a haber una secuencia concreta”. Este profesional de la informática
ha publicado el hilo en Twitter, alarmado al comprobar que “cualquiera” puede
obtener estos datos y con otros fines.
Según el experto, los datos "han sido
comprometidos" y "están a la disposición de cualquiera en
Internet". "Si yo, que NO me dedico a la seguridad TI y sólo tengo
conocimientos básicos de criptografía, me he dado cuenta, los malos lo
saben seguro", asegura en su hilo de Twitter.
La Agencia Española de Protección de Datos asegura que
una posible sanción a la Generalitat sería competencia de la Autoridad Catalana
de Protección de Datos. Esta última "ha iniciado un trámite de información
previa para comprobar el contenido de esta información y su alcance",
según ha indicado una portavoz a EL PAÍS, informa Isabel Rubio.
COMENTARIO: No sé puede negociar con Puigdemont
porque sería otorgarle autoridad. Por cierto, aparte de que el voto es muy
importante pero no lo único en democracia, y si se hace contra la ley se hace
contra otro de sus fundamentos, Puigdemont ha ido llorando por ahí con la
palabra voto en la boca cuándo a él nadie le ha elegido... LA
RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario