Según ha podido confirmar eldiario.es, Puigdemont ha
tomado la decisión de viajar a Bruselas asesorado por un equipo jurídico que le
recomienda permanecer en ese país para forzar a la justicia española a
profundizar en las acusaciones que le señalan como el máximo responsable de la
comisión de un delito de rebelión.
Segun publica El Periódico de Cataluña, Puigdemont ha
viajado a Bruselas acompañado de los exconsellers Quim Forn, Meritxell Borràs,
Dolores Bassa, Toni Comin y Meritxell Berret. Las mismas fuentes aseguran que
este grupo habría viajado en coche hasta Marsella, en donde habrían tomado el
avión que finalmente les ha llevado a Bruselas.
El movimiento del expresident catalán pretende
internacionalizar las decisiones judiciales y obligar a la justicia belga a
posicionarse sobre la posible emisión de una euroorden de detención por parte
de España. Además, el expresident y los exconsellers que le acompañan se
plantean la posibilidad de solicitar asilo político en ese país.
El exdiputado Lluis LLach ha calificado a Puigdemont de exiliado. A través de Twitter,
Llach ha escrito: "El MHP (molt honorable president) de la república
exiliado es una denuncia contra Ñ (España) ante los estamentos europeos,
internacionales y en respuesta a la dignidad del 1 de octubre".
Bélgica es uno de los países europeos más garantistas
en la concesión de extradiciones y permite (al igual que Reino Unido,
Alemania u Holanda) que la defensa de los acusados puedan plantear un
necesario análisis sobre los elementos indiciarios de la comisión de delitos,
así como una serie de limitaciones y exigencias en materia de garantías en caso
de entrega.
La historia de tensiones judiciales entre ambos países
no es nueva y son numerosas las ocasiones en las que ese país negó
extradiciones a España, incluso cuando las causas que requerían la extradición
estaban relacionadas con el terrorismo de ETA.
A finales de los noventa la tensión entre el gobierno
belga y la presidencia de José María Aznar tuvo un momento cumbre cuando el
comisario belga para los refugiados aseguró que estudiaría "caso a
caso" las solicitudes de asilo político de etarras.
Carles Puigdemont dio a entender esta mañana que se
encontraba en su despacho, ubicado en el Palau de la Generalitat. Lo hizo a
través de la publicación de una foto en Twitter, tomada desde el interior del
edificio. La imagen pretendía dar la idea de que el expresident se encontraba
trabajando en su despacho, cuando en realidad ya estaba en Bruselas. El
expresident catalán no ha asistido tampoco a la reunión de la dirección del
PDeCAT , prevista para este lunes.
Posibilidad de asilo
Puigdemont se ha desplazado a este país solo un día
después de que el secretario de Estado de Asilo y Migración belga, Theo
Francken, provocase una polémica al abrir la puerta sobre la posibilidad de
concederle asilo al expresident. Las palabras de Francken no
tardaron en ser corregidas por el primer ministro belga,
Charles Michel.
COMENTARIO: Ha sido una buena jugada la verdad, y por las
declaraciones del ministro de exteriores ya la conocían los flamencos hace
días... Eso sí, es una brownie muy grande para Bélgica porque Bruselas se
pondrá de parte de España.LA RECORTA…


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