Así consta en el último informe remitido por la Guardia
Civil al Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia
Nacional, que investiga si se cometió un delito de
sedición en los disturbios
sucedidos en Barcelona los días 20 y 21 de septiembre.
Los investigadores dejan claro que los miembros del
Govern que estaban siendo investigados tenían "un grado de conocimiento de
las técnicas policiales de investigación". En este sentido, advierten de
que "durante el desarrollo de la intervención telefónica se ha detectado
la adopción por parte de las personas investigadas de unas precauciones en sus
comunicaciones propias del comportamiento de delincuencia organizada".
La Policía Judicial resalta el uso de "sistemas
de comunicación que no son susceptibles de intervención" entre los
investigados por la convocatoria del referéndum. En concreto, "la
aplicación de Whatsapp, mensajes a través de la aplicación Telegram con
autodestrucción en segundos y correos electrónicos con borrado casi
inmediato".
Un "significativo" ejemplo de esa
"protección" a los responsables de preparar el 1-O aparece en la
conversación mantenida por el director de los Mossos, Pere Soler, el pasado 29
de septiembre con Francesc Sutrias, uno de los que habían sido detenidos nueve
días antes. A juicio de los investigadores, la conversación refleja que
"el cuerpo de los Mossos d'Esquadra, o más bien los jefes políticos y
policiales del mismo, están totalmente involucrados en el proceso
separatista".
El director de Patrimonio de la Generalitat le dice al
jefe de Trapero que "necesita estar tranquilo" unos días, a lo que el
director de los Mossos le responde que ya "han aumentado la
contravigilancia" a los que habían estado "más expuestos" y que
también había hablado con el jefe de su escolta. A continuación, mencionan
medidas con seguridad, como que Sutrias no mantenía reuniones en su despacho
"por razones obvias". El director de los Mossos "le dice que lo
mismo pasa con el teléfono, que ahora mismo, que si sabe lo que le quiere
decir".
"Se evidencia que el jefe de los Mossos d'
Esquadra está dando protección a las personas encargadas de preparar la
logística del referéndum del 1 de octubre", insiste el informe de la
Guardia Civil.
La Policía Judicial insiste en que los Mossos seguían
la "línea de blindar a los miembros del Gobierno catalán" que
están sujetos a un
procedimiento judicial, "contra las investigaciones que jueces
o agentes de la autoridad puedan llevar a cabo".
En este sentido, otro ejemplo aportado es una
conversación telefónica mantenida el pasado 29 de septiembre entre Natalia
Garriga Ibáñez, detenida y mano derecha del número dos de Oriol Junqueras, Josep
Maria Jové, en la que contacta con ella un desconocido que es considerado por
los investigadores como un mosso.
Éste "le indica que la prefectura a la que
pertenece les ha dado vía libre para hacer servicio con ella, en los tres
turnos de trabajo, en patrullas no logotipadas (vehículos camuflados) y sin
uniforme, que vigilarán su domicilio". Es más, este agente le indica que
le dará "cuatro consejos para temas de medios técnicos y para conocer su
rutina".
Parte del material empleado por la Guardia Civil en
estos últimos atestados incorporados a la investigación del delito de sedición
proviene de los pinchazos telefónicos que el juez de Barcelona autorizó en su
investigación sobre el 1-O. En concreto, el informe hace referencia a siete
personas a las que se les habría intervenido las comunicaciones telefónicas.
Entre ellas, Josep María Jové, mano derecha del vicepresidente Oriol Junqueras.
Una semana después de su arresto, Jové mantenía una
conversación telefónica con su esposa en la que hacía referencia al Mayor de
los Mossos, Josep Lluís Trapero. Un tal César se iba a reunir
con el jefe operativo de la policía autónoma catalana y quería saber si Jové
tenía algún mensaje para él.
Jové comienza a decir que sí, pero decide interrumpir
la conversación al considerar que estaba siendo imprudente al tratar el asunto
por teléfono. "En ese momento se da cuenta de que puede cometer una
indiscreción y corta bruscamente y le dice que le enviará un mensaje",
advierte la Policía Judicial en su informe.
Trapero "proporciona apoyo a los imputados"
Los investigadores afirman que "de nuevo aparece
la figura del jefe operativo [Trapero] de los MdE [Mossos d'Esquadra] como
persona que proporciona apoyo a individuos imputados en unas diligencias
judiciales y no con intención de apoyar la investigación judicial sino más bien
para dar apoyo a los investigados".
Más allá de las intervenciones de Soler y Trapero como
máximos responsables de los Mossos, el informe da cuenta de otro episodio
llamativo. "Soy el cabo jefe de la sección y es un honor custodiarles a
ustedes allí, que sepan que nosotros les damos nuestro apoyo, lo que sea, que
mucha fuerza y muchas gracias por lo que están haciendo, lo que sea cualquiera
de nosotros, fuerza, fuerza". De esa forma se dirigió un mosso a Joan
Manel Gómez (vinculado al Centro de Seguridad de la Información de
Cataluña), uno de los detenidos el pasado día 20 de septiembre en el marco de
la operación Anubis. El propio Gómez lo relata en una conversación
telefónica mantenida tres días después de la detención.
Intervenida "la hoja de ruta
independentista"
En los nuevos informes remitidos por la Policía
Judicial a la Audiencia Nacional se advierte de que en el registro del
domicilio particular del número dos de Oriol Junqueras, Josep María
Jové Lladó, se encontró un documento denominado '#EnfoCATS. Reenfocando el
proceso de independencia para un resultado de éxito. Propuesta estratégica' que
marcaba "una hoja de ruta hacia la independencia por parte de Junts pel Sí siguiendo
un orden cronológico".
El citado documento hace referencia al 27 de
septiembre de 2015, fecha en la que se produjeron las elecciones
autonómicas catalanas. "Lo que se buscaba era una mayoría en
votos", advierte la Guardia Civil. "Una
mayoría de votos daba legitimidad ciudadana y podía desencadenar complicidad
internacional", resalta el informe remitido por la Guardia Civil al
juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona, que investiga la convocatoria
del referéndum ilegal del 1-O.
No obstante, los investigados dejan constancia en el
documento que "están en pérdida de cara al Sí porque hay desorientación
entre los convencidos y escepticismo en los indecisos".
Dicho esto, el informe de la Guardia Civil advierte
también de que "como último recurso" para conseguir sus objetivos, el
Govern contemplaba generar "un conflicto democrático de amplio apoyo
ciudadano, orientado a generar inestabilidad política y económica que fuerce al
Estado a aceptar un referéndum forzado".
En cuanto a la acción de comunicación, la Guardia
Civil advierte de "una auténtica estrategia de marketing", donde
crean "un comité estratégico y un comité ejecutivo". En este último
se incluyen los secretarios generales de Presidencia y Vicepresidencia del
Govern. En cuanto al estratégico, los investigadores destacan la presencia de
los presidentes de ANC y Òmnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart,
investigados por sedición por la Audiencia Nacional.
El calendario previsto por los investigados contempla
que el Gobierno de transición llegaría en septiembre de 2018, y el Gobierno de
independencia, en septiembre de 2022. "Se trata de un documento que
establece claramente la hoja de ruta independentista y que se corresponde con
todos los pasos que hasta el momento viene ejecutando el Gobierno de la
Generalitat".
COMENTARIO: Desaparición del cuerpo de los Mozos. Depuración de
responsabilidades de sus cargos y mandos intermedios. Aquellos que quieran
integrarse a la Policía Nacional o Guardia Civil que les trasladen durante unos
años a otras zonas de España lejos de Cataluña. No queremos más mozos. No en mi
nombre. No queremos pagarles sus sueldos, que suspendan sus sueldos
automáticamente. Que les suban los sueldos a los Guardia Civiles, a los Policías
Nacionales, y a quien se lo merezca( Estos fuera)LA
RECORTA…


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