MARISA RECUERO. Madrid. 16 OCT. 2017: Se llama Pere Soler i Campins y es
el director general de los Mossos d'Esquadra. Dicho de otra manera, el jefe del
mayor Josep Lluís Trapero y la
persona que designó Carles Puigdemont hace
apenas tres meses -el 18 de julio-, en plena vorágine de
la celebración del referéndum del 1-O, en sustitución de Albert Batlle.
Hasta la fecha, Pere Soler ha conseguido que la juez
de la Audiencia Nacional Carmen Lamela no
le cite como imputado por el delito de sedición por el que investiga a dos de
sus subalternos. En concreto, al jefe de la policía catalana,
Trapero, y a la teniente Teresa Laplana,
persona que se encargó del operativo de los Mossos el pasado 20 de septiembre,
día en el que se realizaron registros en varias consejerías de la Generalitat
catalana.
No hay que olvidar que Josep Lluís Trapero ha vuelto a
Madrid para declarar ante la juez de la Audiencia Lamela -acudió el
pasado 6 de octubre-,
junto a los presidentes de la ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi
Cuixart, y la teniente de los Mossos.
El jefe policial del cuerpo catalán tendrá que
enfrentarse a las medidas cautelares que ordene la juez, mientras su jefe
máximo sigue aún al margen de esta investigación, pese a ser considerado por la
Guardia Civil como el mando civil que daba las órdenes a Trapero.
El nombre de Pere Soler ha pasado desapercibido,
aunque ha sido considerado por la Policía Judicial como el jefe que dio
"protección a las personas encargadas de preparar la logística del
referéndum del 1 de octubre".
El último atestado aportado por el Instituto Armado al
Juzgado Central de Instrucción número 3, responsable de la causa abierta por
sedición, revela que el jefe de Trapero mantuvo una conversación telefónica con
uno de los detenidos el 20 de septiembre, en el marco de la operación
Anubis.
En concreto, con Francesc Sutrias Grau, director
de Patrimonio de la Secretaría de Hacienda, dentro del Departamento de
Vicepresidencia, Economía y Hacienda que dirige Oriol Junqueras.
La conversación se produjo nueve días después de la
detención y dos antes del 1-O (el 29 de septiembre). En el transcurso de la
misma, Pere Soler "le informa que ya ha dado las instrucciones necesarias
al personal bajo su cargo para aumentar la contra vigilancia sobre las personas
más expuestas" a la investigación abierta por el Juzgado de Instrucción
número 13 de Barcelona.
Soler ejerce el "mando y dirección" de los
Mossos
"Éste no es un dato baladí", advierte la
Guardia Civil en su informe, resaltando después que Sutrias es "uno de los
encargados de gestionar la logística de cara a ejecutar el referéndum" y
que Pere Soler "es el mando civil de los Mossos, ejerciendo el mando,
dirección e inspección de ese cuerpo policial".
En este sentido, la propia Policía Judicial resalta
"su carácter marcadamente independentista", en referencia al jefe
de Trapero, advirtiendo de que eso "condicionó a buen seguro la actuación
de los Mossos tanto en los hechos relacionados con el referéndum, como con el
objetivo fundamental del actual gobierno catalán y que no es otro que alcanzar
la independencia".
"Los jefes políticos y policiales" de los
Mossos d'Esquadra "están totalmente involucrados en este proceso
separatista", concluye la Guardia Civil en su informe, donde recuerda
el tuit que Pere Soler publicó antes de ser nombrado nuevo jefe de
los Mossos. "Votaremos el 1-O. No lo podrán evitar".
"Como se observa, la Generalitat utiliza a su
policía autonómica para realizar funciones de protección y seguridad de sus
miembros, no contra acciones de terceros que puedan infringir la ley para
tratar de perjudicarles, sino contra la actuación de un juez".
La Guardia Civil identifica a Trapero como la persona
que transmite las órdenes que da Pere Soler. "Es obvio que las órdenes
para el cumplimiento de los requerimientos que Sutrias hace a Soler se
transmiten a través del jefe policial de los Mossos, Josep Lluís Trapero",
concluye la Policía Judicial.
La juez Lamela citó también a declarar, pero en
calidad de testigos, a los dos tenientes de la Guardia Civil encargados de los
operativos de seguridad y registros judiciales el pasado 20 de septiembre, así
como a la secretaria judicial que presenció el registro de la Consejería de
Economía catalana.
COMENTARIO: Al Pere Soler este hay que castigarle muy duro, pero
mucho, además de su delictivo comportamiento, es del núcleo duro del régimen hispanófobo
y xenófobo catalanista, ESTE FUE EL QUE DURANTE EL INCIPIENTE GOLPE DE ESTADO
DIJO QUE LOS ESPAÑOLES Y ESPAÑA LE DABAMOS PENA, HAY QUE ACABAR CON SU CARRERA
YA, Y AL TRULLO.LA RECORTA…


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