Belén Carreño / Marta Garijo / Antonio M.
Vélez. 18/10/2017: "Escenario estresado". Así califican
los economistas al peor escenario posible dentro de una simulación de lo que
puede suceder en la economía a medio plazo. En ese escenario apocalíptico, el
vigilante de las cuentas públicas (la Airef) ha imaginado un futuro en el que
la incertidumbre catalana impacta de forma evidente en la economía hasta dejar
el crecimiento económico esperado en 2018 en un más que moderado 1,5%, frente
al 2,7% que predicen las distintas casas de análisis.
Esta ha sido la guinda al pastel de predicciones
penumbrosas que diferentes organismos (empezando por el Gobierno), actores
sociales como la CEOE, o lobbies, como casi todas las patronales, han
enviado en los últimos días. Estas cifras están aderezadas por el contador de
empresas a la fuga, que el Colegio de Registradores ha decidido de forma
extraordinaria actualizar a diario. Un maremágnum de datos que rodea a la
opinión pública y complica aún más el análisis de la situación.
Pero ¿es esto así? ¿Ha entrado la economía catalana ya
en zona de peligro? Los datos aún no lo confirman y los expertos no lo ven tan
claro. Daniel Fuentes Castro, economista de AFI, cree que "conviene ser
prudente a la hora de evaluar el impacto económico de eventos de riesgo
político como el actual".
Señala como precedente "las primeras estimaciones
del impacto del Brexit sobre el crecimiento en el Reino Unido", cuyos
peores efectos anunciados en la economía real aún no se han
llegado a materializar. En todo caso, recuerda Fuentes, "las perspectivas
de crecimiento para la economía de Catalunya en el trimestre actual no son
buenas". AFI mantiene una previsión de crecimiento del 2,8% para España en
2018, aunque procederá a revisarla a la baja próximamente, "en torno a dos
décimas."
Si en las próximas semanas se recrudece el
conflicto, los riesgos se pueden hacer realidad. La incertidumbre cotiza a la
baja en la economía y es un elemento a tener muy en cuenta como freno para el
clima económico. Pero a día de hoy las cifras no hablan de una situación
aparentemente tan desbocada como transmiten algunos titulares.
Cuánto restaría a la economía una Catalunya estancada
En los modelos que manejan los expertos, si Catalunya
en lugar de crecer a ritmos del 0,9% se estanca, drenaría alrededor de una o
dos décimas al conjunto del crecimiento de la economía española, unos datos
similares a los que maneja la Airef.
La nueva hipótesis que manejan ahora de forma más
coherente el Gobierno y la Airef, con un crecimiento del 2,3%, no está tan
alejada de las que manejan el resto de los organismos. El FMI publicó una
mejora de la actividad económica española el 10 de octubre, varios días después
del 1-O, en la que estimó que la economía crecería un 2,5%, frente al 2,4%,
previsto inicialmente. Las cifras son, en cualquier caso, a un año vista, y la
experiencia de la reciente crisis nos indicó que son muy susceptibles de ser
superadas.
Las bolsas apenas se mueven, la prima no sube
Las revisiones del Gobierno y los anuncios de bajada
de empleo de la CEOE han hecho las veces del mantra que normalmente se utiliza
en estos casos: el de la prima de riesgo y la caída de los mercados. En un
primer impase, los mercados penalizaron con relativa fuerza la crisis catalana,
con una caída el 4 de octubre del 2,85%, que casi recuperó en la siguiente
sesión al repuntar un 2,51%. Estos vaivenes se debieron, sobre todo, a las
caídas de la banca catalana que vieron que mejoraban su comportamiento en bolsa
tras decidir trasladar sus sedes fuera de Catalunya. Desde la sesión previa al
1-O, la bolsa solo se ha dejado un 1,04%.
Además, la prima de riesgo cotiza hoy en los 123
puntos y se sitúa por debajo de otros países como Italia, donde está en 164
puntos, o Portugal, en 191 puntos. De hecho, la rentabilidad del bono español a
diez años ha bajado desde la sesión del 29 de septiembre cuando marcaba el
1,63% hasta este martes cuando se sitúa en el 1,54%.
Con estas cifras, se puede decir que los inversores no
ven un riesgo inmediato ni en España ni en la economía catalana, cuyas empresas
han cosechado numerosas subidas en bolsa solo con cambiar el domicilio social,
sin desplazar por el momento a un solo efectivo.
Las empresas se van y se cuenta en tiempo real
Precisamente,
la salida de las empresas es uno de los elementos que se está ondeando con más
virulencia para demostrar el dramático momomento que vive Catalunya. Este miércoles, el Colegio
de Registradores de España volvió a actualizar el minuto y resultado de la fuga
de empresas desde el lunes, 2 de octubre, con un total de 805 sociedades
catalanas frente a las 43 empresas que llegaron procedentes de otras
comunidades autónomas.
Algunos de esos traslados corresponden a filiales
de otras sociedades que ya han anunciado su mudanza, como es el caso de
Caixabank, Gas Natural (que las está moviendo a Madrid) o Abertis, que desde el
miércoles ya es oficialmente objeto de una contraopa de ACS. La constructora de
Florentino Pérez quiere llevarse a Alemania la sede de la concesionaria (una de
las primeras en anunciar su traslado de Barcelona a Madrid) y competirá con la
oferta de Atlantia (Italia).
Publicar estos datos sobre movimientos de sociedades
fuera de una comunidad autónoma es una práctica absolutamente inusual
(normalmente, esta información se actualiza de forma trimestral) que, según
fuentes del Colegio, el organismo ha decidido llevar a cabo tras recibir
"cientos de llamadas" de los medios de comunicación en los últimos
días para solicitar esa información.
El pasado 11 de octubre, la Junta de Gobierno del
Colegio de Registradores de España proclamó "su firme e irrenunciable
compromiso de defensa de la legalidad vigente, la Constitución y los principios
y valores que la inspiran" ante "la grave situación que se está
viviendo en Cataluña".
Entre las salidas conocidas este miércoles está la de
la sucursal de la aseguradora Zurich Insurance, que se trasladará de Barcelona
a Madrid. Entre las cotizadas, quedan todavía 17 empresas en Catalunya, tras la
marcha de trece compañías en una sola semana. De esas 17, solo una (Grifols)
cotiza en el Ibex 35, que hace un mes tenía siete compañías radicadas en
Catalunya.
Por el momento, el impacto de estos movimientos
está minimizado hasta que no se inicie un éxodo real de efectivos. La mayoría
no se atreve ni a comentar esta posibilidad, pero ayer mismo Reuters publicó
que Banco Sabadell baraja comenzar a trasladar empleados, y puede mover algunas
direcciones de la actual sede central. Si la situación persiste, son varios los
empresarios que sí reconocen que harán las maletas y abandonarán Catalunya,
pero decisiones tan drásticas se tomarán pasadas unas posibles elecciones.
Se siguen vendiendo coches
En este ambiente de guerra de cifras, la Asociación
Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) desmintió este
miércoles que las ventas de coches en Catalunya se hayan desplomado entre un
30% y un 40% en solo 15 días, como afirmó el Gremio del Motor de Barcelona.
Según Anfac, que es la fuente oficial de este dato,
durante las dos primeras semanas de octubre las matriculaciones en Catalunya
"se mantienen estables" e incluso registran "una ligera
subida del 0,5% si las comparamos con el mismo periodo del año 2016", con crecimientos
de los dos principales canales, particulares (1,3%) y empresas (5,9%).
En la provincia de Barcelona, que concentra el mayor
volumen, "en las primeras dos semanas de este mes el mercado de turismos
sube un 4,2% frente al mismo periodo del pasado año", con un repunte del
8,1% en el canal de particulares y del 7,5% entre las empresas. En cuanto a las
matriculaciones por parte de empresas alquiladoras, descienden un 37%, pero
Anfac subraya que suponen "escaso volumen".
Fuga de capitales sin cifras
Sin emitir comunicados, los bancos también desmienten
que los datos que se están publicando de fuga de capitales desde entidades
catalanas sean ciertos. Aunque el runrún de una estampida lleva desde
prácticamente el 2 de octubre, no ha sido hasta el desliz de la ministra Dolors
Montserrat en Onda Cero (asegurando que en un día se habían volatilizado 4.000
millones de euros de cuentas bancarias catalanas), cuando se ha intentado
cifrar la supuesta salida de este dinero. Algunos medios han hablado de hasta 9.000
millones de euros, cifras todas ellas negadas por la banca.
Lo cierto es que datos oficiales no hay, ni en
Economía ni en el Banco de España, ni los habrá nunca con el detalle suficiente
para conocer la veracidad de estas filtraciones. Pero sí hay algunos elementos
de contexto. Primero, que el pasado 10 de octubre se realizó una subasta de
liquidez en el Banco Central Europeo en el que se pidió un número inusualmente
alto para los últimos seis meses de liquidez.
Fuentes financieras aseguran que sí que esta alta
demanda fue motivada por las entidades españolas pero también recuerdan que la
subasta se realizaba antes de un puente, cuando es muy normal que los bancos se
pertrechen de efectivo.
Normalización de la banca
En cualquier caso, la subasta venció el 17 de octubre,
el dinero se devolvió con normalidad y lo que es más importante, se hizo una
petición en línea con cualquier subasta de semanas anteriores. "Esto hace
pensar que se ha frenado el problema", asegura el experto de la
Universidad de Valencia, Joaquín Maudos.
A este economista le preocupaba que el cambio de
domicilio hubiera frenado las retiradas de los temerosos a la inseguridad
jurídica pero no de los que quisieran hacer un boicot a la entidad, y estas
cifras hablan de una aparente normalidad.
Con todo, cabe resaltar que los bancos tienen en
Catalunya depósitos por valor de casi 190.000 millones de euros, el 16% de toda
España, según los datos del BDE del segundo trimestre del año que precisamente
se publicaron ayer (y que habían subido en Catalunya).
El ladrillo a la expectativa
Otros sectores muy sensibles a la incertidumbre y a la
inversión, como el turismo y el comercio, también han estado en el punto de
mira de los titulares de estos días. Las dudas sobre el ladrillo las lanzó
la Asociación de Empresas de Consultoría Inmobiliaria en un
comunicado en el que aseguraba que "los últimos acontecimientos afectan
gravemente el normal funcionamiento de la actividad inversora y el desarrollo
de nuestro mercado inmobiliario".
Los datos concretos a operaciones y de la inversión
todavía no se conocen, ya que, el sector maneja datos a cierre del tercer
trimestre que terminó el 30 de septiembre, justo antes del referéndum convocado
por el Govern. Fuentes del sector decían la semana pasada que algunas empresas
que habían mostrado interés en alguna operación, estaban ahora estaban
esperando a ver cómo se solucionaba la crisis antes de seguir adelante.
En el terreno de las agencias inmobiliarias, las que
venden pisos directamente al gran público, no ven un gran impacto en su
actividad. Fuentes de Tecnocasa señalan que su cliente principal, el que
necesita comprar una casa sigue estando activo, aunque apunta que los que están
pensándolo más son aquellos pequeños inversores que van a comprar algo sin que
sea una necesidad principal.
Emiliano Bermúdez, subdirector de DonPiso, contó
a eldiario.es la semana
pasada que lo que habían notado era una bajada en el número de llamadas
pidiendo información, pero que esto todavía no era alarmante.
Por lo pronto, ayer se inauguró la Barcelona Meeting
Point, la principal feria del sector en Barcelona. Aunque ningún expositor se
ha dado de baja, desde el Gobierno aseguran que la cifra de visitantes
extranjeros ha descendido un 15%.
El turismo de hoteles, el más afectado
El turismo ha sido otro de los sectores donde puede
notarse la incertidumbre de estos días. Este es el principal sector de la
economía catalana al representar aproximadamente un 12% de su PIB. El
principal lobby turístico, Exceltur, cifró en un 20% las reservas que se
habrían cancelado hasta final de año por la incertidumbre que se ha
generado.
La cifra se basa en las respuestas de sus asociados a
las encuestas de la asociación y que todavía no se han materializado sino que
son en libros. Esto supondría, en el caso de materializarse, una reducción de
casi 1.200 millones de euros y una rebaja de un punto del PIB turístico
nacional frente al escenario previsto.
El vicepresidente de Meliá, Alfonso del Poyo, aseguró
tras el 1-O que habían notado una "relevante caída de la
demanda". Tras el 1-O ha habido algunos cruceros que han desviado su ruta de Barcelona. El 4 de octubre dos barcos
de la compañía Tui Cruises cambiaron su parada en Barcelona por Valencia.
Sin
embargo, otros directivos del sector hotelero no ven un impacto tan
fuerte. Antonio Catalán, fundador y presidente de la cadena de hoteles AC
Hoteles by Marriot, cree que "el año va a terminar de forma más o
menos como estaba previsto". "El cliente día a día está funcionando
exactamente igual y anulación de grupos ha habido muy pocas", decía ayer
en una entrevista en la Cadena Ser y añadía que "si este tema no dura
demasiado tiempo se puede recuperar". Catalán señalaba que Barcelona parte
de una situación de ventaja frente a otros destinos y que está muy preparada,
por ejemplo, para el turismo decongresos. "Lo que más ha perjudicado ha sido el
día 1 con la intervención que hubo y cómo se publicó en todo el mundo",
apuntaba el directivo.
En el caso de los apartamentos, fuentes de Friendly
Rentals señalan que por ahora "no lo están notando". La empresa tiene
alrededor de 200 apartamentos en Catalunya. También la plataforma de
alquiler de pisos turísticos Homeaway apunta que no han notado en su servicio
de atención al cliente un repunte especial de llamadas por cancelaciones en
pisos de Barcelona.
COMENTARIO: La
fuga de empresas de Cataluña no conlleva, en sí, la fuga de facturación, ni el
paro de actividad, ni lleva consigo una fuga de ingresos al Govern, el registro
de las Sedes Centrales en otras Comunidades hace que estas abonen el IVA de su
facturación en otra Comunidad.Cataluña recauda y distribuye el total del IVA de sus empresas, esto se verá muy deteriorado.
Cataluña gestiona el 50% de su IRPF, si sus empresas tienen los Consejos de Administración en otras ciudades, los IRPF de todas sus directivas se recaudarán para el Gobierno Central.
La interpretación que, en este artículo, se hace de las cotizaciones en Bolsa me parece errónea, pues las empresas, antes de salir de Cataluña, bajaron y perdieron del orden del 20%, que recuperaron una vez instalados en otras Comunidades, eso quiere decir que, como vuelvan a una Cataluña fuera de España, el valor nominal de su accionariado y por tanto el valor real de la empresa volvería a caer, al menos, ese 20% además de la pérdida del mercado español.
Empresas como las que han decidido apostar por una España dentro de Europa, con financiación y respaldo del Banco europeo y un mercado potencial de 500 millones de consumidores.
Y de las que no se puede ir como el Puerto de Barcelona, una de las joyas de
Cataluña, trata el 45% de las exportaciones y recibe el 75% de las
importaciones españolas, si abandonase España, Valenciales brindarán la Fallas.
Con mermas en recaudación de impuestos y mercado de consumo, con el paro que
conllevaría, sin posibilidad de fácil financiación y sin tráfico en el Puerto
no parecen buenos augurios para una nueva Nación.LA
RECORTA…


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