TERESA GUERRERO. Madrid. 1 SEP. 2017: Se llama Florence y es uno de los asteroides más grandes de los que se consideran cercanos a la Tierra (en inglés, near-Earth objects, NEOs). Esta noche se situará en el punto de su órbita más cercano a nuestro planeta que, aún así, será una distancia enorme: siete millones de kilómetros o, lo que es lo mismo, 18 veces la distancia que separa la Luna y la Tierra. Pero, debido a su gigantesco tamaño -mide 4,4 kilómetros de diámetro- y a su brillo, podrá ser observado desde la superficie terrestre.
Según ha informado la NASA, los científicos
aprovecharán este acercamiento relativo para conocer mejor este
asteroide, descubierto en marzo de
1981 en el Observatorio Siding Spring de Australia y
bautizado con ese nombre en homenaje a Florence Nightingale (1820-1910),
considerada la precursora de la enfermería profesional moderna. Y es que,
aunque otros asteroides han pasado mucho más cerca de la Tierra, éste es el más
grande que se sitúa a esa distancia desde que se realiza el seguimiento de
estos objetos. Eso sí, tanto la agencia espacial de EEUU como los astrónomos
subrayan que no supondrá ningún peligro.
"No hay ningún riesgo. Su órbita se conoce
perfectamente", asegura el astrónomo Jaime Nomen,
director del observatorio Deimos Sky Survey de
la empresa Elecnor. "Su interés radica en que es un asteroide grande y
hace una aproximación relativamente cercana que permitirá además a la gente
observarlo desde la Tierra, aunque siete millones de kilómetros es una
barbaridad".
Y es que, como recuerda, cada cierto tiempo
pasan asteroides más cerca de la Tierra de lo que lo está haciendo 3122
Florence estos días. De hecho, Nomen fue el astrónomo que en febrero de 2012
descubrió desde el observatorio de La Sagra, en Granada, el asteroide 2012
DA14. Un año después, esta roca de unos 45 metros de diámetro se convirtió en
el objeto celeste de mayor tamaño que más se ha
aproximado a la Tierra sin llegar a colisionar, al pasar a unos
28.000 kilómetros de distancia.
Observación con telescopio
"Aunque Florence va a pasar a una gran distancia,
al ser muy grande y relativamente brillante (tiene un brillo de magnitud
9) va a poderse observar tanto esta noche como en los próximos dos o tres
días. En los dos últimos días también ha podido verse bastante bien. A simple
vista no es visible, pero sí con un telescopio pequeño de aficionado",
explica Nomen. La fase de la Luna, sin embargo, entorpecerá la observación:
"Hay más de cuarto creciente y en los próximos días la claridad será
mayor. Lo ideal sería que fuera una noche oscura", señala.
Según precisa la NASA, el asteroide se puede observar
desde finales de agosto a principios de septiembre a medida que se mueva a través
de las constelaciones de Piscis Australis, Capricornus, Aquarius y Delphinus.
Desde el punto de vista científico, el paso del
asteroide, añade Nomen, va a ser favorable para la observación en radar:
"Se podrá ver bien su morfología general, si tiene estructuras grandes con
cráteres, el periodo de rotación, etc.". Según ha detallado la NASA, se
van a hacer observaciones de radar desde sus instalaciones en Goldstone
(California) y el Observatorio Arecibo de Puerto Rico. Las imágenes obtenidas
por los radares revelarán el tamaño preciso de Florence y también detalles de
su superficie.
Según los cálculos realizados, ésta será la mayor
aproximación de Florence desde 1890 y hasta 2500 no volverá a pasar tan
cerca.
Pero según Nomen, debido a que conocen perfectamente
su órbita, saben que el asteroide Florence no supondrá un peligro para la
Tierra ni ahora ni en los próximos siglos. Afortunadamente. Porque una roca de
este tamaño, explica, sería capaz de devastar un continente como Europa:
"Mide 4,4 kilómetros y el que acabó
con los dinosaurios [hace 66 millones de años] medía 10
kilómetros", recuerda.
Debido a la gran capacidad de destrucción de estas
rocas, los científicos están haciendo un censo de los más grandes para intentar
prever con antelación un futuro impacto contra la Tierra. "Conocemos ya
unos 900 objetos de más de un kilómetro y calculamos que faltan por descubrir
40 o 50", detalla. El mayor problema lo representan los objetos más
pequeños, aquellos que miden entre 40 y 200 metros de diámetro y, aunque no
tienen la capacidad de destruir un continente, "podrían llevarse una
ciudad por delante. Y de este tipo hay muchos más", señala.
3,5 MILLONES DE ASTEROIDES DE MÁS DE 10 METROS
El asteroide que causó más de un millar de heridos al
caer en Chelyabinsk (Rusia) en 2013 medía unos 17 metros de diámetro. Un equipo
de investigadores se propuso averiguar cuántos objetos de un tamaño similar hay
cerca de la Tierra y la respuesta ha llegado esta semana. Los resultados de su
estudio muestran que hay menos de los que se había estimado previamente.
Según sus estimaciones, realizadas con un instrumento
del telescopio Blanco de cuatro metros, situado en el Observatorio
Interamericano de Cerro Tololo, hay alrededor de 3,5 millones de NEOs (objetos
cercanos a la Tierra) de más de 10 metros de diámetro. Es decir, se trata
de una cifra diez veces más pequeña de lo que se había estimado en
anteriores estudios.
COMENTARIO: Lamentablemente,
no solucionaría
el problema. Lo tomarían como una señal del sanguinario profeta, como castigo
por no ser más efectivos en la masacre que se nos avecina.LA RECORTA…



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