XAVIER FONTDEGLÒRIA. Pekín 29 AGO 2017: Corea del Norte lanzó este martes un misil balístico de alcance intermedio que sobrevoló Japón y cayó en el Pacífico Norte. Se trata de la enésima prueba de armamento realizada por Pyongyang, que durante los últimos años ha acelerado el desarrollo de su programa nuclear a pesar de la presión ejercida por la comunidad internacional. El desafío fue mayor esta vez porque el proyectil recorrió más distancia de lo habitual y cruzó territorio de un país ajeno, algo que no ocurría desde 2012. El primer ministro nipón, Shinzo Abe, ya ha pedido una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que se llevará a cabo este martes en Nueva York. La Casa Blanca, por su parte, emitió un comunicado en el que señalaba que "todas las opciones" están sobre la mesa. "Estas actos amenazantes y desestabilizadores solo aumentan el aislamiento del régimen norcoreano en la región y el resto del mundo", agregaba la declaración del presidente Donald Trump.
El misil se lanzó alrededor de las 5.57 horas (20.57
GMT del lunes) desde Sunan, un área muy próxima a la capital, Pyongyang. El
cohete voló unos 2.700 kilómetros y alcanzó una altitud máxima de unos 550
kilómetros, según datos del Ejército de Corea del Sur citados por la agencia
Yonhap. Cruzó los cielos de la isla de Hokkaido, situada en el norte del
archipiélago japonés, y cayó al mar a unos 1.200 kilómetros al este del
territorio nipón.
El ministro portavoz del Gobierno japonés, Yoshihide
Suga, aseguró que el lanzamiento no ocasionó ningún daño y que las Fuerzas de
Autodefensa, que tienen desplegadas en el territorio varias baterías para
interceptar misiles a raíz de la amenaza norcoreana, no intentaron derribar el
cohete.
No es la primera vez que un proyectil norcoreano
atraviesa los cielos del país: el último lo hizo en 2012, cuando Pyongyang
disparó un cohete cuya trayectoria sobrevoló las pequeñas islas de Okinawa. También
sucedió en 2009 y en 1998, pero en todos estos casos el régimen norcoreano
alegó que se trataba de cohetes para supuestamente poner en órbita satélites y
había avisado con antelación de que los iba a lanzar. No fue así en esta
ocasión, porque el disparo tiene objetivos militares.
Para Cheng Xiaohe, profesor de la Escuela de Estudios
Internacionales de la Universidad de Renmin, el lanzamiento responde a tres
motivos. Uno, "probar los misiles de medio y largo alcance en una
trayectoria estándar para que lleguen más lejos", algo que prácticamente
no se ha hecho. Dos, "mostrar que estos misiles, disparados hacia otra
dirección, serían capaces de llegar a Guam", una pequeña isla estadounidense en el Pacífico que alberga importantes
bases militares y que ha sido señalada en varias ocasiones por el régimen norcoreano.Y
tres, amenazar a Japón por su apoyo a Estados Unidos y a las sanciones impuestas por la ONU: "Si los proyectiles
pueden sobrevolar el país, no sería un problema atacar su territorio".
Lo habitual en las pruebas de misiles realizadas por
Corea del Norte hasta ahora era que los proyectiles de medio y largo alcance
volaran dibujando una trayectoria prácticamente vertical. Tras alcanzar una
altura muy elevada, volvían a entrar en la atmósfera y caían en aguas del mar
de Japón, a unos centenares de kilómetros de donde se habían lanzado. Este
martes, sin embargo, el misil voló a una altitud significativamente menor y
recorrió una distancia de unos 2.700 kilómetros.
Abe consideró el lanzamiento "una amenaza seria,
grave y sin precedentes" y mantuvo una conversación telefónica con el
presidente estadounidense, Donald Trump, sobre lo ocurrido. Ambos coincidieron
en convocar cuanto antes una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas, según informó la agencia japonesa Kyodo, que se celebrará este
mismo martes. También acordaron "aumentar la presión" contra el
régimen, algo que por el momento no solamente no ha llevado a Kim Jong-un a
abandonar sus planes de desarrollar armas nucleares, sino que los ha acelerado.
China, a través de la portavoz del Ministerio de
Asuntos Exteriores, aseguró en este sentido que "los hechos han demostrado
que la presión y las sanciones no pueden resolver el problema" e instó a
las partes a sentarse a negociar.
El lanzamiento ocurre apenas dos días después de
que se dispararan otros tres misiles balísticos de corto
alcance que cayeron en aguas del mar de Japón (mar del Este para las Coreas),
unas pruebas que se han convertido en algo habitual especialmente en momentos
de tensión en la península. Los Ejércitos de Corea del Sur y Estados Unidos se encuentran estos días
llevando a cabo maniobras militares conjuntas, unos ejercicios que
irritan enormemente a Pyongyang y a los que el régimen acostumbra a responder
con pruebas de armamento.
Los medios estatales de Corea del Norte no informaron
aún de este último ensayo. Sin embargo, el embajador norcoreano ante Naciones
Unidas, Han Tae-song, dijo en Ginebra que su país "tiene sobradas razones
para responder con duras medidas en el ejercicio de su derecho a la
autodefensa" y acusó a Estados Unidos de "conducir a la península a
un nivel de explosión extremo" por los ejercicios militares conjuntos
entre Washington y Seúl. "Los EE. UU. deben ser responsables de las catastróficas
consecuencias que conllevarán sus acciones", aseguró, sin referirse
directamente a este último lanzamiento.
Corea del Sur respondió al último desafío norcoreano
con ejercicios de bombardeos aéreos cerca de la llamada Zona
Desmilitarizada, la frontera que separa ambos países, con el
objetivo de "mejorar las capacidades de destruir al liderazgo
enemigo" en caso de emergencia, informa Yonhap. La operación se puso en
marcha después de que el presidente surcoreano, Moon Jae-in, ordenara a las
tropas "demostrar su fuerza y capacidad de tomar represalias".
Corea del Norte justifica su escalada nuclear y
militar por la necesidad de defenderse de lo que considera movimientos
provocadores de Corea del Sur y Estados Unidos. Tras haber lanzado
con éxito en julio dos misiles de alcance intercontinental con capacidad, según los
analistas, de alcanzar territorio estadounidense, la ONU aprobó
una nueva ronda de sanciones económicas que provocaron una reacción airada del
régimen. Pyongyang y Washington se enzarzaron después en una cadena de amenazas
verbales cuyo punto álgido fue la intención, por parte de Corea del Norte, de lanzar varios misiles
dirección Guam. Kim Jong-un pospuso finalmente este supuesto
plan alegando la grave tensión existente en la península y optó por
"observar un poco más" los movimientos de Estados Unidos antes de
actuar, según informó la propaganda norcoreana.
Para los analistas es también relevante que el
proyectil se haya disparado desde un área cercana a la capital que no forma
parte de las habituales zonas de lanzamiento. "Están mostrando al exterior
que son capaces de disparar en cualquier momento y que cuentan con plataformas
móviles para hacerlo desde cualquier lugar. También que su tecnología de
misiles balísticos ha mejorado y que, si les atacan primero, tienen la
capacidad de responder", apunta Cheng.
COMENTARIO: "China
advierte sobre tensiones en la península coreana en "punto de
inflexión" después del lanzamiento de misiles de Pyongyang
RT - Russia Today | Publicado: 29 Ago 2017 | 12:26 GMT
Horas después del lanzamiento, Han Tae-song, embajador
de Corea del Norte ante la ONU en Ginebra, destacó el derecho de Pyongyang a
defenderse de las acciones "hostiles" de Estados Unidos.
"Ahora que Estados Unidos ha declarado
abiertamente su intención hostil hacia la República Popular Democrática de
Corea del Norte, realizando ejercicios militares conjuntos agresivos a pesar de
repetidas advertencias... Mi país tiene todas las razones para responder con
duras contramedidas como un ejercicio de Su derecho a la autodefensa ",
dijo Han a la Conferencia de Desarme de la ONU, según cita Reuters. "LA RECORTA…



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