JUANJO BUENO. Madrid. 12 mayo. 2017: Han pasado dos años pero Miriam (nombre
ficticio) lo recuerda como si fuera ayer. "Desde hace cinco meses recibía
llamadas de atención constantes de un vecino quejándose de que mi perro no
dejaba de ladrar", relata. A pesar de que ahora sabe que las molestias
estaban totalmente infundadas, tomó todas las medidas para que se solventaran.
Aun así, no dejó de recibir notas anónimas con amenazas
e incluso pintadas realizadas
con un pintalabios en la puerta de su vivienda.
Miriam, que vive sola en el madrileño barrio de Las
Tablas, tardó en reaccionar, pero finalmente denunció, alegando que su vecino se había
obsesionado con su persona, ya "que ni su perro ladraba ni
su domicilio estaba exactamente debajo del piso del denunciado".
Afortunadamente, el seguimiento de la Policía frenó al acosador.
Desde hace años la psicóloga Nuria Canseco
trata casos de acoso vecinal o blocking.
Pacientes que cuando acuden a su consulta, comenta, no son conscientes de esta
persecución, sino que buscan la ayuda de un especialista por los problemas
asociados. "Los síntomas más frecuentes son
desajustes del sueño, ansiedad, depresión, fobias, estado de ánimo alterado,
alteraciones físicas difusas y a veces irritabilidad", describe Canseco.
Miriam recuerda cómo tenía miedo a salir o estar en casa, a hacer algún ruido e
incluso a abrir el buzón.
El hostigamiento vecinal
puede estar incluido en el Art. 172 del Código Penal, que
contempla de forma genérica el delito de acoso o stalking, que se refiere a cuando una persona es
víctima de alguien que le persigue o perturba de forma constante y habitual.
"Si se produce esta conducta en un vecino hacia otro estará cometiendo un
delito de acoso que podríamos adjetivarlo como vecinal", explica Vicente
Magro, magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, quien reconoce que todavía no existe una cultura
de denunciar esta clase de acoso por ser un tipo de delito nuevo que
entró en vigor a partir de la reforma del Código Penal del 1 de julio de 2015.
La forma de proceder de un acosador es siempre la
misma. Una pequeña disputa o molestias propias de la convivencia (como poner la
música alta) pueden ser el detonante, pero no tiene por qué existir una razón
fundada. El objetivo último: que el acosado abandone la
propiedad.
Sin embargo, aclaran los expertos, no hay que equivocar esta
situación con un problema vecinal. "Esta confusión suele responder a que
el acosador empieza quejándose por algún problema concreto. Muchas veces no directamente al
acosado, sino al presidente de la comunidad y a otros vecinos (con lo que ya
crea que estos vean de otra forma a la víctima)", expone Canseco. Incluso,
a veces, el acosado puede ser el propio presidente.
Para Salvador Díez, presidente del Consejo General de
Administradores de Fincas de España (CGCAFE), "la diferencia entre actividades molestas y
acoso vecinal ya la establece el Código Penal cuando recoge las penas
correspondientes para este delito, y especifica que la actuación ha de ser
insistente y reiterada y que altere gravemente el desarrollo de la vida
cotidiana de la víctima, recordando que todas estas actuaciones deben
probarse". El acoso está sancionado con penas de prisión de tres a 24
meses o una multa de seis euros al día que puede ir de seis meses a dos años.
"Lamentablemente, es casi imposible denunciar
porque es la palabra de la víctima contra la del acosador. Un informe de un psicólogo no es
suficiente", se queja la psicóloga Canseco. "Además", insiste,
"para que realmente se dé acoso vecinal, tiene que haber espectadores o
colaboradores en la comunidad que divulguen los rumores iniciados por el
acosador". En este sentido, los acosados, además de recibir insultos o
notas anónimas, sufren el vacío de los vecinos y daños en su
propiedad.
Según esta psicóloga, el perfil del acosador es el
de un psicópata socializado, que se caracteriza por la falta
total de empatía, la imitación profunda de sus emociones y el narcisismo.
COMENTARIO: Se llama 'acoso vecinal' y no 'blocking'. Que manía de
los medios de introducir palabros en inglés o pseudo ingles pensando que se
incorporan nuevos conceptos que ya existían. Es como el 'running', como si la
gente hace 5 años ni hubiese salido nunca a CORRER.LA
RECORTA…


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