La mejor intención de voto para el PSOE se produciría
con Pedro Sánchez, ya que los socialistas podrían alcanzar el 28,2% de los
sufragios con él de candidato. Un porcentaje que se aproxima
al resultado del PSOE en 2011 (28,8%), cuando aún no existían ni Podemos, ni Ciudadanos como opciones de ámbito nacional.
Entonces, el PSOE consiguió 110 escaños, 25 más que los que tiene ahora.
Con este resultado, los socialistas se quedarían a
sólo 1,7 puntos del PP,
que bajaría, con el ex secretario general de cabeza de lista, del 30% de los
votos (29,9%).
Pero lo más significativo es que Sánchez, el candidato
situado más a la izquierda de todos los aspirantes a dirigir el PSOE, sacaría
casi 10 puntos a Unidos Podemos, que caería
hasta el 18,6%. Un dato como éste despejaría todas las dudas sobre cuál es el
partido hegemónico de la izquierda.
Con Sánchez, el PSOE subiría 5,7 puntos su intención
de voto y todos los demás bajarían. El ex diputado madrileño es el candidato
que más electores atraería al PSOE: un 6,6% de los ciudadanos que ahora no
piensan votar a los socialistas los apoyarían con él como cabeza de cartel. En
el lado negativo, la llegada de Sánchez supondría que un 0,9% de los que votan
al PSOE dejaría de hacerlo.
Unidos Podemos es la candidatura que más caería como
efecto de la llegada de Sánchez: bajaría 1,3 puntos, hasta el 18,6%, 2,5 puntos
menos que su resultado en junio de 2016, a pesar de que entonces perdió un
millón de votos sobre lo que obtuvo en diciembre. El PP, por su parte, cedería
tres décimas con Sánchez.
Del sondeo parece deducirse que la mayor parte de los
votos que ganarían los socialistas vendrían del electorado de Podemos, ya que el partido
de Pablo Iglesias sería el más perjudicado por el
ascenso de Sánchez al liderazgo en el PSOE. La franja de indecisos con el ex
secretario general encabezando las listas del PSOE también caería 2,6 puntos.
Unidos Podemos subiría 1,5 puntos con la dirigente
andaluza como candidata socialista
El segundo mejor resultado del PSOE, según la
encuesta, realizada esta misma semana, se produciría con Patxi López como
candidato, con un 27,4% de los votos. En este caso, el PP caería algo más,
hasta el 29,3%, pero Podemos obtendría un mejor porcentaje: el 20,4%.
Con López, los apoyos del PSOE suben 4,5 puntos que
parecen proceder de todas las demás opciones electorales. Y especialmente de la
abstención, que caería dos puntos. El PP cedería 0,8 puntos, Ciudadanos, 0,2, y
Unidos Podemos muy poco: 0,1 puntos.
Según la encuesta de Sigma Dos el peor cartel
electoral para el PSOE sería hoy Susana Díaz, aunque, aún así, los socialistas
subirían dos puntos su intención de voto, hasta el 24,7%. El sondeo muestra que
el 2,4% de los electores del PSOE dejaría de votar a este partido si la
candidata fuera la andaluza. Pero atraería a otro 4,4% adicional que en estos
momentos no se plantea votar al PSOE.
El gran beneficiado con el ascenso de la presidenta de
la Junta de Andalucía sería el partido que ella quiere combatir con
más ahínco: Podemos, ya que su intención de voto subiría 1,5 puntos, quizá
porque el electorado más de izquierdas visualizaría así un PSOE más escorado
hacia el centro.
De esta forma y con Díaz como candidata, la formación
de Pablo Iglesias seguiría pisando los talones al PSOE al situarse a 2,3
puntos. El PSOE tendría un 24,7% de los votos y Unidos Podemos, un 22,4%. El PP
obtendría menos votos que con Sánchez, pero la diferencia con los socialistas
sería mayor: de 4,7 puntos.
Del total de la población que cambiaría su voto según
quien fuera el secretario general del PSOE, el 9,1% lo cambiaría si fuera
Susana Díaz; el 9,5% lo haría si fuese Pedro Sánchez, y el 8,6%, si el líder
fuera Patxi Lopez.
La encuesta de Sigma Dos parece respaldar uno de los
mensajes más repetidos por el ex secretario general del PSOE: que él es el
único que garantiza que los socialistas se consoliden como segunda fuerza con
posibilidades de disputarle al PP el primer puesto.
La urgencia de un líder
Sea como sea, el sondeo evidencia que el PSOE necesita
con urgencia un líder. Cuando los encuestados son preguntados por su intención
de voto a todos los partidos, sin citarles ningún candidato socialista, la
encuesta le da una intención de voto del 22,7%, prácticamente lo mismo que
consiguió en junio de 2016.
El PSOE sube su intención de voto con los tres
aspirantes a liderarlo. Con Susana Díaz asciende hasta el 24,7%, con Patxi
López hasta el 27,4% y con Pedro Sánchez hasta el citado 28,2%.
Los ocho meses que los socialistas van a pasar sin líder y
descabezados -por decisión de la Gestora- parecen, por tanto,
haber lastrado la recuperación electoral de los socialistas, a pesar de la
caída de Podemos tras su asamblea de Vistalegre II en febrero, cuando los moderados
fueron laminados, como reflejan todas las encuestas, incluida la
reciente del CIS.
COMENTARIO: Es normal. A
ella como dice, le gusta ganar...., no es una frase con sentido si tenemos en
cuenta que para ganar, le tienen que votar.... Me parece prepotente desde el
minuto 1.LA RECORTA…


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