La capilla, que ha congregado a compañeros, profesores
y familiares, se ha quedado pequeña. Algunos alumnos se han acercado hasta el
altar para dejar notas manuscritas, flores y hasta colgantes. Una música
quebraba el sepulcral silencio en la sala. Estaban rotos de dolor. Luego han
rezado durante más de una hora. “Una amiga se encontraba en la azotea cuando
pasó todo. Nos llamó muchas veces y entonces supimos que pasaba algo. Al
recibir la noticia fue dramático, estamos muy mal”, explica una compañera de
clase que no quiere revelar su identidad. El grupo de cinco chicas lleva dos
ramos de margaritas blancas y los ojos empapados. “Amián me explicaba todo
aquello que no entendía de las clases de matemáticas. Era muy servicial”,
cuenta una joven. Otra amiga continúa: “Gente ejemplar y con una sonrisa
permanente. Amigos de todo el mundo”.
Amián era, según sus compañeros, el mayor de cuatro
hermanos. Uno de ellos estudia ahora en EE. UU., como antes Amián, y otros dos
son también alumnos del colegio Nuestra Señora del Recuerdo, un centro
concertado vinculado a los jesuitas situado en la plaza del Duque de Pastrana, en el distrito de Chamartín.
“Era alto, flaco y jugaba de alero en el equipo de baloncesto”, confirma uno de
sus compañeros. Ha madrugado para llegar al colegio, aunque las clases se
habían suspendido. Otro amigo, Francisco, de 17 años, confiesa que los dos
fallecidos eran novios desde hace más de un año. “Se conocieron aquí gracias a
Dios y juntos eran muy felices”, relata. Amián llevaba en este centro desde
Infantil. Belén entró más tarde, en 3º de la ESO, recalcan fuentes del centro,
que tiene 2.500 alumnos. Muchos de ellos se han acercado hoy con la sudadera
que reciben al principio del curso. En la parte trasera, su año de nacimiento,
el 99. Un símbolo de unión.
Superar juntos el dolor
“Les hemos dicho que vengan aunque no haya clase,
todos juntos podremos superar mejor el dolor”, declara el padre Antonio España,
director del centro. España ha confirmado que psicólogos de la Universidad de
Comillas, con la sede a escasos 100 metros, ayudarán en caso de necesidad. “La
comunidad educativa está realmente consternada. No nos lo creemos”. En las
puertas del enorme complejo, rodeado por un muro de piedra y ladrillos vistos,
España y Santiago Aguado, director de Bachillerato, han recibido durante la
mañana afectuosos abrazos de alumnos, docentes y familiares. “Conocía a Amián
porque nuestros padres eran compañeros de trabajo. Era muy majo”, subraya Pilar
Guerra, que cursa 3º de la ESO.
“Eran alumnos modélicos. Se habían confirmado hace
solo unos días y estaban en los trabajos de la comunidad. Tenemos un desgarro
tremendo, aunque nos sostiene la fe”, explica Paula Sastre, profesora de
Economía. Belén, que es hija de un prestigioso abogado, hizo con ella su
penúltimo examen el martes a primera hora. A las 12.00 terminó otro de Historia
del Arte y se marchó a casa. “No pude despedirme porque salió antes del examen,
pero había estado repasando con ella y otra amiga”, apunta Mercedes Carbonell.
“Belén siempre sonreía, era muy agradable, una niña diez que tenía todo
preparado para realizar su sueño: estudiar Derecho en Cunef”. Otro amigo,
Ricardo Berenguer, revela que la pareja no daba una fiesta, sino que había
quedado con su grupo más cercano para compartir unas cervezas y olvidar la presión
de los estudios.
La investigación continúa
A las 16.50, los jóvenes abandonaron la reunión que
mantenían con sus amigos en la terraza del número cuatro de la calle hermanos
Bécquer. Otros esperaban en el rellano para subir. La intención de la pareja era
bajar hasta la sexta planta, donde vivía ella, para coger algo. El ascensor,
que según la Comunidad de Madrid había pasado las revisiones pertinentes,
falló. Ahora, la Dirección General de Industria estudia el expediente para
colaborar en la investigación. Los primeros datos del informe policial, difundidos
por TVE, indican que una de las paredes de la cabina habría cedido provocando
el desprendimiento. El juez de instrucción número 23 de Madrid ha abierto
diligencias previas. Ha solicitado la autopsia de los cadáveres, que se
encuentran aún en el Instituto Anatómico Forense.
Al conocer los hechos, amigos y profesores se
acercaron al lugar del suceso. Como la afluencia era mayúscula, el director del
centro decidió que se trasladaran al colegio, donde a las 20.00 realizaron una
eucaristía improvisada. Belén y José Amián eran chicos de fe. La pareja,
incluso, estuvo a finales de julio pasado en Cracovia (Polonia). Allí participó
en las Jornadas
Mundiales de la Juventud, un evento organizado por la Iglesia
Católica desde 1984 y que convoca a los jóvenes de todo el mundo para
encontrarse con el Papa.
COMENTARIO: Es
insólito, no recuerdo jamás haber escuchado un accidente en un ascensor de esta
forma, ni siquiera se puede alegar una sobrecarga, ya que solo eran dos
personas. Dos jóvenes vidas truncadas. Espero que sigan informando sobre la
investigación, hay responsables que deben pagar por su decidía.LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario