Washington. 07/04/2017: Fuerzas militares de
Estados Unidos han lanzado esta madrugada decenas de misiles crucero
contra un aeródromo en Siria en lo que es el primer ataque directo
estadounidense contra el Gobierno del presidente Bachar Al Asad desde que
comenzó la guerra civil en ese país.
El bombardeo se produce en represalia del
ataque con armas químicas a la localidad de Jan Shijún al
norte de Siria, en el que fallecieron 84 civiles y otras 546 personas
resultaron heridas, según datos de la OMS.
Decenas de misiles Tomahawk han sido disparados
contra la base aérea de Shayrat, en la ciudad siria de Homs, desde la que el
Gobierno estadounidense cree que partieron los aviones que ejecutaron los
ataques aéreos. La base, que es la segunda más importante de las fuerzas
gubernamentales sirias, ha quedado "prácticamente destruida", según
un comunicado difundido por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Fuentes
del Gobierno sirio apuntan que en el ataque han fallecido siete personas y
otras nueve han resultado heridas.
El Pentágono comunicó que en el ataque,
producido a las 4.40 hora de Siria, se lanzaron 59 misiles Tomahawk desde los
destructores Ross y Porter situados en la zona oriental del Mediterráneo.
Los objetivos fueron "aviones, hangares, depósitos logísticos, de
combustible y de munición, sistemas de defensa antiaérea y radares" de la
base.
El ataque no fue una sorpresa. Unas seis horas antes,
varios medios norteamericanos informaron de que la Administración de Trump
estaba estudiando llevar a cabo una acción de represalia contra un objetivo
militar sirio. El presidente se encontraba en su residencia de Florida en
Mar-a-Lago, donde había iniciado una cumbre con el presidente chino, Xi Jinping.
Trump autorizó el ataque tras una reunión con sus asesores en la que los
responsables del Pentágono participaron a través de una videoconferencia y
después se fue a cenar con Xi.
Esta ha sido la primera orden militar directa de Trump
para hacer uso de la fuerza desde que llegó a la Casa Blanca, ya que otras
operaciones en Siria, Yemen e Irak se llevaron a cabo bajo autorización
delegada a sus mandos militares. Acusaciones directas a Asad
Trump justificó la operación militar en una
comparecencia posterior. Acusó a Asad de haber autorizado el ataque
con armas químicas y de causar la muerte a "hombres, mujeres y niños
inocentes".
"Es de vital interés de seguridad nacional de
Estados Unidos la prevención y disuasión de la propagación y el uso de
armas químicas mortales. No hay duda de que Siria utilizó armas químicas
prohibidas, violó sus obligaciones bajo la Convención de Armas Químicas e
ignoró las peticiones del Consejo de Seguridad de la ONU",
dijo Trump.
El Consejo de Seguridad de la ONU aún no se ha
pronunciado sobre el ataque con armas químicas.
Trump se refirió al Gobierno de Asad en términos muy
distintos a los utilizados en la campaña electoral y desde que fue elegido
presidente. A diferencia de ocasiones anteriores en que centró su preocupación
sobre Siria en la guerra contra ISIS, ahora acusó directamente al Gobierno
sirio de ser responsable de la situación del país y de las consecuencias de la
guerra en toda la región.
"Años de intentos de cambiar la conducta de Asad
han fracasado y lo han hecho de forma dramática. Como resultado, la crisis de
refugiados continúa ampliándose y la región continúa desestabilizándose
amenazando a EEUU y a sus aliados", dijo en el breve discurso.
Hace sólo una semana, el portavoz de la Casa Blanca
había indicado que la permanencia de Asad en el poder no era algo que se
pudiera evitar. “Con respecto a Asad, hay una realidad política que
tenemos que aceptar” , dijo Sean Spicer, que destacó que era la lucha
contra ISIS la principal prioridad del Gobierno norteamericano.
Debate en la ONU
El ataque se produjo poco más de un día después de que
se celebrara una sesión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde la
embajadora de EEUU, Nikki Haley, amenazó con una intervención militar.
"Cuando Naciones Unidas de forma reiterada no
cumple con su deber, hay momentos en que los estados se ven obligados a actuar
por su cuenta", afirmó la embajadora estadounidense para cerrar su
intervención.
Poco antes de la ofensiva estadounidense, Rusia
había advertido a Estados Unidos de las "consecuencias negativas" que
tendría una acción militar en respuesta al ataque químico. "Hay que pensar
en las consecuencias negativas. Toda la responsabilidad, si hay una acción
militar, estará sobre los hombros de aquellos que la inicien", dijo a
los periodistas el embajador ruso ante la ONU, Vladimir Safronkov.
Pese a no haber esperado a un acuerdo en el Consejo de
Seguridad de Naciones Unidas, Estados Unidos alertó a las fuerzas militares
rusas de su intención de efectuar un ataque contra la base aérea siria, según
informó el portavoz del Pentágono, Jeff Davis. Las
autoridades norteamericanas también informaron al secretario general de la
OTAN, Jens Stoltenberg, antes de perpetrar el bombardeo.
Las críticas de Putin
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha calificado
el ataque como una "agresión contra un Estado soberano" y ha
advertido de que la decisión unilateral de Estados Unidos dañará de forma
considerable las relaciones entre ambos países, según han afirmado fuentes del
Kremlin.
"El presidente Putin considera que los ataques
estadounidenses en Siria son una agresión contra un Estado soberano y una
violación del derecho internacional, por si fuera poco, con un pretexto
inventado", ha explicado en declaraciones a la prensa el portavoz del
Kremlin, Dmitri Peskov.
El mandatario ruso ha agregado que "ve en
los ataques un intento por parte de Estados Unidos de desviar la atención de la
comunidad internacional de las múltiples víctimas entre la población civil en
Irak, donde tropas estadounidenses lideran una operación militar contra el
Estado Islámico" (en la ciudad de Mosul).
El Kremlin ha insistido en que "el Ejército sirio
no dispone de arsenales de armas químicas, cuya destrucción fue supervisada y
confirmada por la Organización para la Prohibición de Armas
Químicas". "Además, Putin opina que ignorar totalmente las
pruebas sobre el uso de armas químicas por parte de los terroristas no hace
sino empeorar la situación", ha concluido Peskov.
Rusia, que junto con China ha vetado previas
resoluciones de la ONU contra Al Asad, ha comunicado su intención de solicitar
una reunión de urgencia en el Consejo de Seguridad de este organismo para
abordar el ataque estadounidense. El Kremlin también ha anunciado la
suspensión del acuerdo con Estados Unidos para la prevención de incidentes en
el espacio aéreo sirio, según ha informado AFP.
Le Pen, en contra
En el mismo sentido se ha expresado Irán, quien
también ha condenado la ofensiva estadounidense. En un comunicado, el ministro de
Exteriores iraní ha calificado el ataque de "peligroso y
destructivo", al tiempo que ha subrayado que la acción unilateral de Trump
"viola todos los principios de la ley internacional".
La candidata de la extrema derecha a la Presidencia
francesa, Marine Le Pen, también ha criticado la decisión de la Administración
estadounidense de atacar la base aérea siria.
"¿Es demasiado pedir esperar los resultados de
una investigación internacional independiente antes de efectuar este tipo de
ataques? Estoy un poco sorprendida porque el señor Trump había dicho varias
veces que no pretendía hacer de Estados Unidos el gendarme del mundo y es
exactamente lo que hizo ayer", ha afirmado.
Por su parte, el Gobierno chino no ha criticado
abiertamente la acción militar de Washington, aunque ha defendido que a nivel
internacional Pekín se opone al uso de la fuerza. "China defiende que
el problema sirio debe ser resuelto a través de la vía política. Tal y como
están las cosas, China espera que las partes involucradas mantengan la calma y
actúen con moderación para prevenir una mayor escalada de tensiones", ha
manifestado la portavoz del Ministerio de Exteriores del país, Hua Chunying.
Respaldo de Reino Unido
Reino Unido, Alemania, Francia, Australia, Japón,
Israel, Turquía, Nueva Zelanda o Arabia Saudí son algunos de los países de la
comunidad internacional que han respaldado el ataque lanzado esta madrugada por
Estados Unidos.
El Gobierno británico ha sido, de hecho, uno de los
primeros en reaccionar a la ofensiva militar norteamericana. En una
comparecencia, un portavoz de la primera ministra de Reino Unido, Theresa May,
ha afirmado que la acción militar es "la respuesta apropiada" a la
"salvaje" agresión perpetrada por el Ejército sirio contra civiles
con armas químicas.
Desde Londres confían en que el bombardeo ordenado por
el presidente Trump sirva para "impedir otros ataques" en el futuro
de Damasco, a quien Occidente acusa de dirigir un ataque con armas químicas
contra la población civil.
No obstante, Downing Street ha señalado que no
contempla la implicación de Reino Unido en la respuesta militar al régimen de
Al Asad. "No nos hemos comprometido a una acción militar contra Siria.
Nuestro parlamento lo consideró en 2013 y lo descartó", ha explicado el
ministro británico de Defensa, Michael Fallon.
"Debe continuar a nivel internacional"
Esta mañana, el presidente de Francia, François
Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, han mantenido una conversación
telefónica en la que han abordado la situación en Siria. En un comunicado
conjunto, ambos líderes han descargado sobre Al Asad la "total
responsabilidad" del ataque químico y la posterior reacción
estadounidense: "Su uso continuado de armas químicas y crímenes masivos no
podía quedar sin castigo", recoge el texto.
Hollande también ha trasladado que la
"respuesta" estadounidense debe continuar a nivel
internacional en el marco de la ONU. "Creo que esta
operación es una respuesta que debe ser continuada a nivel internacional en el
marco de Naciones Unidas, en el caso de que sea posible, para que podamos ir
hasta el final de las sanciones contra Bachar al Asad e impedir que haya nuevo
uso de armamento químico", ha indicado en una breve declaración ante la
prensa.
Poco antes, el ministro alemán de Asuntos Exteriores,
Sigmar Gabriel, ha calificado de "comprensible" el bombardeo
estadounidense, al tiempo que ha tachado de "fracaso" el hecho de que
el Consejo de Seguridad no reaccionara al ataque con armas químicas del régimen
sirio.
Ante la falta de respuesta del Consejo de Seguridad,
"es comprensible que Estados Unidos haya reaccionado ahora con un ataque
contra estructuras militares del régimen de Al Asad, del que partió este atroz
crimen de guerra", ha declarado Gabriel, desde Bamako.
COMENTARIO: Felipe
González, Ruiz Gallardón y Albert Rivera (estos tres viajeros que se fueron a
Venezuela preocupados por lo que allí pasaba) ya tienen un nuevo destino para
ir a reivindicar los derechos humanos: frente a la Casa Blanca en los Estado
Unidos (por si no saben dónde está la casa esa), en favor del pueblo y el
Estado de Siria, que acaba de ser bombardeado por otro estado. Porque, si no me
equivoco, que un estado bombardee a otro, así porque sí, es un crimen de
guerra, o de terrorismo, o algo parecido.LA RECORTA…
La recorta

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