La convocatoria de elecciones legislativas, ha dicho
May en un discurso a las puertas de Downing Street anunciado con apenas unas
horas de antelación, “es la única manera de asegurar la certidumbre y la
estabilidad para los años venideros”. La decisión ha caído como una bomba en
una la clase política británica que regresaba de las vacaciones parlamentarias
de Pascua.
Durante estos meses, han sido muchas las voces dentro
de su propio partido que recomendaban a Theresa May un adelanto electoral: se
trata de una suculenta oportunidad de reforzar su frágil mayoría parlamentaria,
aprovechando la debacle laborista, y además revestiría de legitimidad
democrática a una primera ministra que, conviene recordar, sucedió
a David Cameron tras el
referéndum del año pasado sin ganar unas elecciones. Pero Theresa May se ha
venido negando insistentemente a adelantar la cita prevista para 2020. Hasta
esta mañana.
A las 11.15, ante el atril de las grandes ocasiones a
las puertas del 10 de Downing Street, May ha dicho que el país “necesita unas
elecciones y las necesita ahora”. “He llegado a esta conclusión recientemente y
a regañadientes”, ha dicho, debido a la presión a la que los partidos de la
oposición y la “no electa” cámara de los Lores someten al Gobierno. “El país
está unido, pero Westminster no”, ha añadido.
Los últimos sondeos de opinión sitúan al Partido
Conservador con históricas ventajas de más de 20 puntos sobre los laboristas. Una
de YouGov publicada este
fin de semana da un 44% a los tories; 23% a los laboristas; 12% a los
liberal demócratas, y 10% al UKIP. A la pregunta de quién sería el mejor primer
ministro, el 50% responde que Theresa May y solo el 14% elige a Jeremy Corbyn.
Con estos números, May tendría fácil convertir la mayoría real de 17 diputados
con la que ahora cuenta en el Parlamento en una ventaja mucho mayor que le
permita afrontar con más seguridad la imponente labor legislativa que requerirá
el Brexit.
Bajo la legislación británica, la primera ministra no
puede convocar elecciones directamente. Pero puede presentar una moción en el
Parlamento que requeriría el voto a favor de dos tercios de los diputados.
Theresa May ha anunciado que presentará mañana mismo dicha moción en la Cámara
de Comunes, en la que solicitará la celebración de los comicios el 8 de junio.
Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista, principal formación de oposición al
Gobierno, ya ha adelantado que apoyará el adelanto de la cita electoral.
COMENTARIO: May no ha salido de una contienda electoral sino de la
designación directa de los conservadores tras la dimisión de Cameron. Una mala
negociación con la UE marcaría su futuro político como Jefa del Ejecutivo e
incluso su carrera ulterior. Por tanto, no puede esperar a la resolución de la
negociación para presentarse ante los electores sino que ha de usarlos como
fuente de legitimidad para su acción negociadora y, además, necesita de una
Parlamento sin sectores críticos que pudieran poner trabas a la ratificación
final de lo acordado con la UE o, incluso, tuvieran la tentación de volver a
consultar a los británicos.LA RECORTA…


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