ÓSCAR LÓPEZ-FONSECA. FERNANDO J. PÉREZ. 23 ABR 2017: El auto del juez Eloy
Velasco por el que envió este viernes a prisión a Ignacio González y otras cuatro personas, destaca la
existencia de una reciente reunión entre el actual secretario de Estado de
Seguridad, José Antonio Nieto, y Pablo González, hermano del expresidente de la Comunidad de Madrid y también encarcelado por su presunta
implicación en la Operación Lezo. El escrito judicial
detalla que el encuentro se produjo un día después de que Ignacio y Pablo
González mantuvieran una reunión en la que hablaron de la existencia de una
investigación abierta que les afectaba y sobre quién era el número 2 de Juan Ignacio Zoido en el Ministerio
del Interior.
Fuentes cercanas a
José Antonio Nieto reconocen a EL PAÍS que dicho encuentro se celebró en la
sede del Ministerio del Interior el pasado 8 de marzo, a petición del hermano
del expresidente madrileño aunque niegan que en el mismo se abordara el tema de
la investigación ya abierta entonces sobre Ignacio González. Nieto conoce al
hermano del expresidente madrileño, según las fuentes consultadas, de su etapa
como alcalde de Córdoba. Pablo González era directivo en Mercasa y figura aún
en el registro como consejero de Mercacórdoba, la empresa de mercados centrales
de abastecimiento de Córdoba.
Estas mismas fuentes destacan que la reunión "no
duró más de 15 minutos" y que la misma tuvo un carácter eminentemente
"protocolario".
El entorno del número 2 de Interior destaca
que "no hubo ni una sola referencia a Ignacio González ni a ningún tipo de
investigación". De hecho, recalcan que entonces José Antonio Nieto no
tenía conocimiento de la existencia de la Operación Lezo, de la que se enteró
cuando se produjeron las detenciones del pasado miércoles. Estas mismas fuentes
limitan la conversación al intercambio de información sobre un supuesto plan de
construcción de nuevos centros de Mercasa "cuyas medidas de seguridad [Pablo
González] quería coordinar con los técnicos de la Secretaría de Estado de
Seguridad".
No es la primera vez que un alto cargo de Interior por
el PP recibe en su despacho a un miembro destacado de su partido acuciado por
problemas judiciales. A finales de
julio de 2015 el entonces ministro del Interior, Jorge
Fernández Díaz, recibió en su despacho a Rodrigo Rato. En esos días estaba
pendiente la decisión de si Rato iba a ser investigado por un juzgado de
instrucción ordinario o por la Audiencia Nacional.
Los contactos del número dos de Interior con
el hermano del principal investigado en la Operación Lezo, pese a no versar,
según el entorno de Nieto, sobre detalles del caso de corrupción, se suman a
una serie de movimientos que supuestamente permitieron a Ignacio González estar
al corriente de que estaba siendo objeto de pesquisa.
Una magistrada "amiga de la casa"
En uno de los pinchazos telefónicos ordenados por el
juez Velasco se escucha a Ignacio González explicarle al exministro del PP
Eduardo Zaplana que el presidente de La Razón, Mauricio Casals, le había
contado que una “magistrada amiga de la casa” [del periódico]” le había
“llamado” para informarle de que la Guardia Civil les estaba grabando. El
magistrado, que tomó declaración el pasado jueves a Casals y le preguntó por
este extremo, no ha logrado establecer, al menos de momento, la realidad de
esta afirmación y la identidad de esta magistrada.
Según le relató Ignacio González a Zaplana en
noviembre de 2016, Casals le dijo: “Edmundo [Rodríguez Sobrino, consejero de La
Razón y ahora en prisión] está acojonao, me ha dicho que le están
grabando o no sé qué (...). Es que tenemos una amiga de la casa que es
magistrada, que ha 'llamao' para decir 'oye, cuidao que han grabao una
conversación de Edmundo muy extraña'”, según informó El Español.
En esa misma conversación recogida en el sumario,
según ha contado Abc, se ponen de relieve las supuestas maniobras
políticas de González para colocar en órganos clave de la Fiscalía a personas
afines, o que al menos pensaba que lo eran y que le iban a resultar más
cómodas. González le cuenta a Zaplana que en el pasado intentó colocar a Manuel
Moix, ex fiscal superior de Madrid, al frente de Anticorrupción, pero que en
ese momento no fue posible al faltarle algún requisito. González califica de
“cojonuda” la designación de Moix, que acabaría produciéndose el pasado marzo,
porque este fiscal, es un “tío serio y bueno”.
COMENTARIO: Constato que acabar con la corrupción en
este país es imposible, no por culpa de los políticos sino del pueblo español.
Cuando la exigencia por parte de un pueblo hacia sus gobernantes está en los
niveles que constatamos en los comentarios que aquí algunos dejan caer debemos
hacernos a la idea de que todo está perdido y están puestas las bases para
conformar una sociedad carcomida por la corrupción sistemática, como sucede en
Brasil, México o ciertas zonas alégales del sur de Italia.LA RECORTA…



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