Cuanta más concreción pedía el fiscal, más olvidadizo
se mostraba Millet. No ha recordado haber tratado el pago de comisiones en una
reunión con cargos de CDC —el exdiputado Jaume Camps y el exgerente del partido
y exconsejero de Justicia Germà Gordó— en el hotel Diplomàtic de Barcelona.
“Debía haber algo de lo que hablar, pero no...”. Millet ha dicho que solo trató
el tema con personas que ya han fallecido, como el extesorero Carles Torrent
(muerto en 2005), al que recibía en el Palau para pagarle en efectivo, o el
fundador de Ferrovial, Rafael del Pino (2008), que puso en marcha, ha dicho, el
sistema de pagos ilegales. El expresidente del Palau se ha limitado a
corroborar la acusación de la Fiscalía. Para lo demás, se remitió a Montull,
que declara mañana —“él conoce los detalles”— o ha contestado “no sé, no
recuerdo”. “Cuando en los papeles aparecen cifras y el nombre de Daniel, ¿quién
es?, ha preguntado Sánchez Ulled. “Daniel Osácar”, ha concedido Millet. Osácar
sucedió a Torrent como tesorero y es el único cargo del partido acusado
(afronta una petición de siete años y medio de cárcel). Millet ha dicho que hay
muchas obras adjudicadas de forma irregular, pero ha insistido en que no las
conoce. “Yo no entraba ni salía. Ferrovial me daba el dinero y yo se lo pasaba
a Convergència. Pero no sé si le dieron el metro de no sé dónde”. El fiscal
sostiene que CDC y Ferrovial mantuvieron un “acuerdo criminal” durante una
década (1999-2009, año en el que el Palau fue registrado por los Mossos
d’Esquadra). La constructora camuflaba como donaciones altruistas al Palau lo
que, en realidad, eran mordidas a Convergència.
Así logró la adjudicación de grandes obras públicas
con el último Gobierno de Jordi Pujol, como la línea 9 del metro o la Ciudad de
la Justicia. El importe pagado por Ferrovial es el 4% de la obra adjudicada; el
2,5% iba a parar al partido, y el 1,5% se lo quedaban Millet y Montull como
comisión.
El caso Palau también trata de acreditar el saqueo del Palau de la Música, cifrado por Hacienda en 24 millones y ya confesado parcialmente por Millet y Montull. Millet se ha mostrado arrepentido (“fue un error”, “me equivoqué”, “pido disculpas”, repitió), especialmente por haber cobrado fondos públicos.
El caso Palau también trata de acreditar el saqueo del Palau de la Música, cifrado por Hacienda en 24 millones y ya confesado parcialmente por Millet y Montull. Millet se ha mostrado arrepentido (“fue un error”, “me equivoqué”, “pido disculpas”, repitió), especialmente por haber cobrado fondos públicos.
COMENTARIO: La declaración de ayer de este personaje, aparte de retratarle, no hace
otra cosa que confirmar que la gestión del dinero público en España, está muy
lejos de ser rigurosa y que quienes deberían velar por ella, o bien miran para
otro lado o directamente participan del saqueo. No hay alfombra en este país
que no guarde alguna basura de algún partido.LA RECORTA…


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