"Aquello es tela marinera. Hacía frío, estaba
aislado y me sentí abandonado",
relata para Crónica desde
su discreto domicilio en Zaragoza. La llamada al 97... se produce horas antes
de conocerse la histórica sentencia que
condena al ex duque de Palma a 6 años y tres meses de cárcel por prevaricación, malversación, fraude, tráfico de
influencias y dos delitos contra la Hacienda Pública.
"¿Ya se sabe que va a entrar a prisión? Habrá que verlo...", afirma
Roldán con voz temblorosa. El jubilado todavía lleva en su cuerpo las secuelas de aquel cautiverio.
Pero, sobre todo, en la mente.
"Aquello es como Spandau", asegura el maño
refiriéndose a la prisión alemana donde estuvo recluido el que fuera jefe del
Partido Nazi Rudolph Hess,
juzgado en los procesos de Núremberg. El condenado se acabó suicidando en su celda.
Una idea que nubló la cabeza del primer civil que comandó la Benemérita.
"Todo se complica, me deniegan el tercer grado, no tengo fecha. Al final
piensas que lo mejor es terminar de una vez con todo. Le doy vueltas y más
vueltas a la idea de morir. La veo como una liberación. Lo
que me rodea es un panorama sin horizonte. Leo compulsivamente libros que
tratan de la muerte. Me desperté a las dos de la mañana y vi caras de personas
que ya no están entre nosotros", relató a una psiquiatra en prisión.
Roldán ocupó una de las cinco celdas del módulo donde
podría acabar Urdangarin en una fecha aún sin determinar. El
fiscal Pedro Horrach pedirá
su ingreso inmediato en prisión y fuentes policiales y penitenciarias coinciden
en que aquella nave donde permaneció Roldán es la que reúne "más
papeletas" por su carácter "aislado" y sus "condiciones de
seguridad" para blindar del acoso mediático tanto
a Urdangarin como a sus familiares.
"Aquí todavía no hemos preparado nada porque todo
apunta a que no entrará hasta que se
pronuncie dentro de un año el Supremo, pero es cierto que lo
hemos escuchado", comenta un funcionario del centro penitenciario de
Brieva, un penal para mujeres construido en 1989 con cinco módulos y 180
celdas. La monja sor Carmen Blázquez, que atiende a las presidiarias, también
se pronuncia. "La verdad es que hay gente que me lo ha comentado en broma.
Si viniera, aquí estamos con los brazos abiertos, y se le acogería como a otro cualquiera.
Que también esta gente necesita de nuestra misericordia", subrayó en un
digital católico. La misma postura mantiene el director del centro, Jesús Martín. "Si pide
este centro, le acogeremos sin problemas, pero lo tendrá que autorizar primero Instituciones Penitenciarias.
En caso de que sea así, le trataremos como a cualquier otro recluso. Pero si
viene aquí estará aislado en un módulo porque
esta cárcel es de mujeres. El que ocupó Roldán lleva sin usarse desde que se
fue él", explica Martín, responsable de una prisión donde cuatro
funcionarios fueron imputados por forzar a varias reclusas a mantener sexo. Ahora hay cerca de 200 mujeres, entre
ellas, la que fue teniente de alcalde malaya en
Marbella, Isabel García Marcos.
Las celdas no se han reformado desde la salida de
Roldán en 2005 y la que ocupó el ex mandamás de la Benemérita es rectangular,
tiene una ventana, una cama, una mesita de noche, un armarito, un pequeño
televisor donde seguía a su Real Zaragoza y una radio. Le denegaron el compact disc y
el Canal Plus. Junto a esta habitación-celda, hay un recibidor que Roldán convirtió en su
despacho con una mesa donde
escribió su diario de 79 páginas, dos sillones y un servicio con inodoro y
ducha. El módulo es como una nave con un pasillo central a
cuyo lado derecho hay cinco celdas, de las que cuatro estaban cerradas en
tiempos de Roldán. En el lado izquierdo hay una cocina y al fondo un comedor.
El patio tiene 30 por 10 metros cuadrados,
es de cemento y con concertinas en el tejado. También dispone, en palabras del
ex director de la Guardia Civil, de "un minigimnasio" con pesas
oxidadas. "Yo jamás lo usé pero estaba ahí", recuerda Roldán. El
recluso estaba custodiado por un funcionario
y dos policías y también por cámaras de
seguridad que le grababan las 24 horas del día. "Era lo
que peor llevaba, y que me controlaran las llamadas, las visitas, las cartas y
todas mis comunicaciones", explica hoy Roldán, quien tenía aplicado el régimen FIES (Fichero
Interno Especial Seguridad), destinado a reos peligrosos.
-¿Hacía tanto frío allí?
-Sí, el frío propio de una provincia como Ávila. Hay
que abrigarse.
El ex duque de Palma no tendrá que preocuparse de la
temperatura que padeció Roldán porque curiosamente el pasado año se renovó toda la instalación de
calefacción, gas y agua caliente del
penal para que dejase de ser el más frío de España. Obras que dispararon todas las sospechas entre
los funcionarios de prisiones de que efectivamente acabará allí. "Recuerdo
que supimos que Isabel Pantoja iba
a venir a Alcalá de Guadaíra cuando empezamos a ver que se estaba reformando la
prisión para mejorar sus instalaciones", comenta un trabajador de
Instituciones Penitenciarias.
Este suplemento ha accedido al pliego de la
adjudicación el pasado 9 de febrero de 2015 de la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos
Penitenciarios a la empresa Ferrovial para
que acometiese las mejoras en Brieva. Éstas no sólo incluyeron los módulos
donde están recluidas las mujeres, sino también el espacio desocupado donde
estuvo Roldán. El coste de la reforma, que finalizó en 2016, alcanzó 1.282.912,47 euros.
Pero no ha sido el único movimiento que se ha
registrado en Brieva. Un agente que participó en el sistema de seguridad diseñado
para Roldán recibió "instrucciones" para inspeccionar si el recinto
aún reunía las condiciones para albergar a
un preso como Urdangarin, según revela ahora el portavoz de la Unión Federal de Policía, José
María Benito. Hace un año ya dijo que "Instituciones Penitenciarias estaba
trabajando a marchas forzadas para acondicionar" Brieva ante la posible llegada del yerno del rey emérito.
"Estas medidas se toman por precaución, por estar prevenidos y avisados y
es un procedimiento que no supone trato de favor porque no consiste ni en
ampliar el recinto, ni en tirar muros, ni en inversión para la comodidad del
reo, sino que sólo busca su seguridad",
justificó.
Recalar en la prisión de Brieva no sería un
"privilegio", según varios funcionarios de prisiones. "Aquello sería un castigo porque
estar solo sin el contacto de otros presos es muy jodido. Puedes llegar a enloquecer",
señala un empleado de la citada prisión. Igual piensa Roldán, quien lo vivió
como "un castigo". "Mi situación es de angustia, incertidumbre y
deterioro [...]La verdad es que no me encuentro nada bien. Mi problema no
radica en el aislamiento, sino en la sensación de absoluto abandono. La
psicóloga sólo ha venido a verme una vez", comentó años atrás a Crónica en
una de sus salidas de la prisión abulense. En sus diarios de prisión escribió
con rotulador. "Hay días en los que no me apetece nada y no me levanto de
la cama. Me turba cualquier
acontecimiento, por ínfimo que sea, incluso un partido". Roldán detestaba la comida de Brieva y
confesó a Raúl de Pozo que
se alimentaba a base de "patatas de rancho".
Llegó a tener "anorexia primaria". Perdió 10
kilos, el apetito sexual y requirió de tratamiento psiquiátrico porque se le diagnosticó una depresión que
le hizo ser atendido en la Unidad de Salud Mental del Hospital Ávila-Norte.
Una situación que, según contó LOC, ya está viviendo Urdangarin
con el consumo de antidepresivos para
afrontar lo que se le avecina. En su estancia en prisión, Roldán tomó Prozac,
Valium,Orfidal, Tranxilium o Stilnox.
El doctor psiquiatra José Carlos Fuertes,
experto en tratar a personas que van a ingresar en prisión, tiene claro qué
indicaciones daría en su consulta zaragozana a un paciente tan expuesto como
Urdangarin. "Las reacciones que va a tener son
en esencia: la fase de alarma y temor,
la fase de ira, la fase
de tristeza vital y desesperanza,
la fase de aceptación y
la fase de resiliencia.
Hay que transmitirle una idea esencial: que la situación tiene un principio
pero también un final y que por lo tanto acabará. Insistirle mucho en la
importancia de estar activo durante el periodo de reclusión aprovechando las
oportunidades para estar en forma (y aumentar las betaendorfinas o
tranquilizantes endógenos), incrementar su formación o mejorar sus
cualidades humanas. El aburrimiento da lugar a actos
difícilmente predecibles. Hay que insistirle en lo que más nos daña no son los
hechos que ocurren sino cómo los interpretamos. El estrés se produce más en nuestro pensamiento que
en lo que está fuera", subraya.
El psicólogo Iñaki Piñuel, que
también trata a personas que están a punto de entrar a un penal, le lanza otras
recomendaciones. "La aconsejaría que viviera cada día como si fuera su
último día. Sólo vivir en el momento presente te libra de la angustia de la
anticipación. Yo suelo decirles a mis pacientes las malas noticias cuanto
antes, así que le recomendaría que entrase
cuanto antes en prisión", dice.
Las horas en la cárcel de Brieva pasan "muy
despacio", según relata Roldán. Éste mataba su aburrimiento leyendo a Nietzsche, Kafka o Sartre, y a
personas que se habían visto privadas de libertad como la escritora rusa
Eugenia Ginzburg. También dedicó su tiempo a escribir su diario, a estudiar
Ciencias Políticas que nunca terminó o a limpiar su módulo. "Lo tenía como
una patena", recuerda una persona que trabajó allí. Aquel buen comportamiento le valió para cumplir
15 de los 31 años que le impuso el Supremo
por malversación, cohecho, fraude fiscal y estafa.
No tuvo tercer grado ni libertad condicional. Se refugió en Dios, un consejo
que da a Urdangarin. "La Biblia ayuda mucho", explica Roldán, quien
sólo se sentía reconfortado en prisión con la visita del jesuita José María, al
que llamaba pater.
El ex director de la Guardia Civil tenía derecho a
recibir visitas durante cuarenta minutos a la semana en uno de los tres
locutorios del módulo, derecho que también tendrá Urdangarín. Roldán podía
disfrutar de un vis a vis al mes. Urdangarin podrá disfrutar de uno íntimo y otro
familiar con sus hijos cada mes. El ex duque de Palma podrá
realizar cincuenta llamadas durante cincuenta minutos a la semana. "Confía
en tu familia y apóyate en ellos", le aconseja Roldán, quien arrastra
problemas respiratorios, oculares, de próstata, de tensión, de artrosis... Un
cuadro médico delicado que achaca a las "secuelas" de su década de
aislamiento en Brieva. Allí ya algunos funcionarios ansían la llegada de
Urdangarin, aunque lo cierto es que en las últimas horas se ha comentado la posibilidad de que recale en la cárcel de
Olivenza (Badajoz), la más próxima
a Lisboa, adonde la infanta Cristina podría mudarse, o el penal alavés de Zaballa,
cerca de su madre Claire. Sea cual sea su destino, a Iñaki le espera una larga
travesía entre rejas de la que "aprenderá". Palabra del superviviente Roldán.
Los diez consejos de Luis Roldán a Iñaki Urdangarin
para su vida en la cárcel
El tiempo allí dentro pasa muy despacio. Hay que
intentar superar la situación. No hay que desesperarse
Hay que abrigarse bien. Hace el frío propio de una
provincia como Ávila.
Se puede hacer deporte. Hay un minigimnasio que yo
nunca usé.
No hay fórmula para superar algo así, pero leer,
escribir y rezar mucho ayuda. Pero cada persona somos un mundo.
Leer la Biblia. Hay que tener vida interior, te ayuda
en los momentos difíciles.
Yo me dejé ayudar por un jesuita que va todos los
domingos llamado José María Fernández.
Aquello es como la cárcel de Spandau. Es tela
marinera. Me sentí solo, aislado, abandonado.
Las peores cosas son la falta de libertad, las cámaras
de seguridad que te grababan todo el día, el control de mis comunicaciones, de
mis llamadas. Yo lo llevaba mal.
Confía en tu familia, apóyate en ellos.
Lo único bueno de la cárcel fueron los funcionarios y
los policías que me custodiaron. Me dieron un trato cordial.
Los diez consejos de Luis Roldán a Iñaki Urdangarin
para su vida en la cárcel
El tiempo allí dentro pasa muy despacio. Hay que
intentar superar la situación. No hay que desesperarse
Hay que abrigarse bien. Hace el frío propio de una
provincia como Ávila.
Se puede hacer deporte. Hay un mini gimnasio que yo
nunca usé.
No hay fórmula para superar algo así, pero leer,
escribir y rezar mucho ayuda. Pero cada persona somos un mundo.
Leer la Biblia. Hay que tener vida interior, te ayuda
en los momentos difíciles.
Yo me dejé ayudar por un jesuita que va todos los
domingos llamado José María Fernández.
Aquello es como la cárcel de Spandau. Es tela marinera.
Me sentí solo, aislado, abandonado.
Las peores cosas son la falta de libertad, las cámaras
de seguridad que te grababan todo el día, el control de mis comunicaciones, de
mis llamadas. Yo lo llevaba mal.
Confía en tu familia, apóyate en ellos.
Lo único bueno de la cárcel fueron los funcionarios y
los policías que me custodiaron. Me dieron un trato cordial.
COMENTARIO:
Más
frio han pasado los agentes de la guardia civil haciendo sus rutas en zonas
rurales a pie, andando en pleno invierno, en la época del Sr, Roldan. Para
ahorrar combustible de los vehículos, mientras que su mandamás llenando sus
bolsillos de dinero robado. Pues a este tipejo, a mí no me da pena ninguna.LA RECORTA…


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