México
Las relaciones diplomáticas entre México y Estados
Unidos no habían atravesado una situación tan crítica desde hacía décadas. El
presidente de Estados Unidos ya avivó el fuego durante la campaña electoral
cuando aseguró que los mexicanos son “gente con un montón de problemas, que
traen drogas, crimen y son violadores”. Pero una vez al frente del país más
poderoso del mundo, ha seguido escenificando un juego de dominio y poder con su
vecino. El pasado 25 de enero Trump firmó
la orden de construir un muro con México, una edificación que, según
afirmó, pagarían los mexicanos.
Y la puesta en escena no pudo ser más humillante para
el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto: Trump anunció
su intención de firmar la orden un día antes, el mismo día en el que
aterrizaron en Washington el secretario de Exteriores mexicano, Luis Videgaray,
y el de Economía, Ildefonso Guajardo, para preparar
el encuentro bilateral que Peña Nieto y Trump iban a mantener
el 31 de enero. La situación llegó a tal tensión que el presidente
mexicano canceló el encuentro.
Australia
Pese a tratarse de un aliado tradicional de Estados
Unidos, Donald Trump mantuvo una tensa
conversación telefónica con el primer ministro australiano,
Malcon Turnbull, el pasado 28 de enero. Según algunos medios estadounidenses,
Trump llegó a colgar el teléfono al australiano, aunque este lo negó después en
una entrevista.
Lo que ninguno de los dos mandatarios ha desmentido es
que la conversación fue tensa. Trump incluso presumió de esta dureza: “Créanme,
cuando oyen hablar de las llamadas telefónicas duras que estoy teniendo, no se
preocupen. No se preocupen”, dijo el presidente estadounidense. “Virtualmente,
todos y cada uno de los países del mundo se han aprovechado de nosotros, pero
eso no va a seguir sucediendo”, agregó.
Irak, Siria, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Yemen
Tan solo dos días después de ordenar la construcción
del muro en la frontera con México, Donald Trump adoptó otra polémica medida: decretó el
cierre temporal de las fronteras de Estados Unidos para los
inmigrantes de siete países de mayoría musulmana y para refugiados de todo el
mundo.
Según el decreto que Trump firmó el pasado 28 de
enero, los refugiados sirios tienen prohibida de forma indefinida la entrada en
Estados Unidos. Además, vetó durante 90 días la entrada de extranjeros de
varios países. Aunque en el decreto no los especificó, el texto remite a otro
decreto que se aplica a Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia, Yemen e Irak.
China
Desde su triunfo en noviembre, Donald Trump y su
equipo han emitido señales de su visión sobre China, a quien ven con cierta
desconfianza. El presidente de EE UU dijo, por ejemplo, que el concepto de
cambio climático “fue creado por y para los chinos con el objeto de hacer la
industria de EE UU no competitiva”. Pero el último paso beligerante lo dio Rex
Tillerson, el candidato de Trump a secretario de Estado, que el pasado 12 de
enero amenazó con
bloquear el acceso de China a las islas artificiales que este
país construye en aguas en disputa en el mar de su sur.
China no
tardó en reaccionar. Según recogió la prensa china un día después,
si verdaderamente Trump se propone impedir el acceso a las islas artificiales,
“abriría el camino a una confrontación devastadora entre China y EE UU”.
Palestina
Trump prometió durante su campaña electoral al primer
ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que si ganaba las elecciones
presidenciales de EE UU reconocería Jerusalén como la capital de Israel y
trasladaría la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, un anuncio que
exasperó a Palestina. Aunque todavía no ha materializado ninguna de las dos
promesas, el presidente estadounidense ha nombrado como embajador en
Israel a David Friedman, un abogado defensor de los asentamientos en
Cisjordania.
Alemania
El presidente de EE UU ha lanzado varas críticas a la
canciller alemana, Angela Merkel, por su política de acoger a los refugiados,
que calificó como “error catastrófico” tan solo cinco días antes de tomar
posesión de su cargo. Donald Trump ya había criticado a Merkel en campaña por
permitir la entrada de refugiados al esgrimir que pone en riesgo la seguridad
europea.
Estonia, Letonia, Lituania
Los países bálticos no confían, tras la llegada de
Trump, que en un hipotético ataque ruso recibirían el apoyo de EE UU como
miembros de la OTAN. En una entrevista en julio de 2016 con el New York
Times, el entonces candidato a la Casa Blanca no fue claro si ayudaría
o no a Estonia, Letonia y Lituania en el supuesto de una agresión por parte de
Moscú. “¿Han cumplido con sus obligaciones con nosotros?”, se preguntó Trump,
en alusión a la aportación que hacen estos tres países a los efectivos de la
OTAN: “Si cumplen con sus obligaciones, la respuesta es sí”. “¿Y si no?”,
preguntó el periodista. Y esta fue la respuesta del presidente: “Bueno, no
estoy diciendo si no, lo que realmente estoy diciendo es que hay muchos países
que no han cumplido con sus obligaciones con nosotros”.
COMENTARIO: Bestial, el tipo que acaba de proponer como candidato
a nuevo juez del Supremo (y es un cargo vitalicio y el juez en cuestión tienen
menos de 50) dice que esta apesadumbrado por los insultos de Trump a los
jueces....Luego, se permite utilizar su puesto como presidente para presionar a
una cadena de tiendas de ropa que ha decidido no seguir comprado ropa a su
hija. Lo cual es un caso de nepotismo claro. Si eso lo hiciera aquí cualquier
político no pararíamos de darle palos y con razón.LA
RECORTA…


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