06/02/2017: Los brotes de xenofobia tras el voto
del Brexit han dejado paso a un ambiente hostil.
Los tres millones de inmigrantes europeos en el Reino Unido han sido reducidos
a la categoría de "baza negociadora" por Theresa May. Esa situación
tensa que se respira a todas las horas podría dejar incluso paso a una "hostilidad
deliberada", similar a la que padecen los inmigrantes
de otros países extracomunitarios, según advierten varios expertos en
inmigración consultados por El Mundo.
Los ciudadanos de la UE podrían verse en la tesitura
de ver sus cuentas bancarias bloqueadas, sus contratos laborales rescindidos y
sus contratos de alquiler revocados en el "escenario de pesadilla"
descrito por Andrew Tingley, del despacho de abogados de Kinsgley Napley, si se
llega a romper la baraja con Bruselas.
"Hoy por hoy, los inmigrantes europeos están aún protegidos",
advierte Tingley. "Logísticamente, legalmente y políticamente están
ejerciendo los derechos reconocidos en los tratados europeos y no corren riesgo
de deportación. Pero su futuro estatus depende de las negociaciones tras la invocación
del Artículo 50. Yo recomendaría a los inmigrantes de la UE
que acumulen evidencia para demostrar "residencia permanente" en el
país o que consideren la posibilidad de adquirir la ciudadanía británica".
Adrian Berry, del bufete Garden Court Chambers, considera que la "hostilidad
deliberada" hacia los inmigrantes de la UE ya está aquí. Y la instigadora mayor, a su entender,
fue la propia Theresa May durante sus seis años como secretaria de Interior. El
número de ciudadanos de la UE en los centros de inmigración del Reino Unido se
multiplicó por cinco en ese período. Los europeos han pasado del 2,7% de las
detenciones relacionadas con las leyes de inmigración al 17% tras la votación a
favor del Brexit.
En algunos casos, los europeos han sido detenidos por razones tan peregrinas
como no mostrar en el momento el carné de identidad o
incluso por celebrar una fiesta de cumpleaños en un parque, como le ha llegado
a ocurrir a un ciudadano polaco, según la organización Bail for Immigration
Detainees.
"No sé si la gente de Interior ha extremado su celo en los últimos meses para
complacer a la primera ministra o
si lo hacen siguiendo directamente sus órdenes", advierte Adrian Berry,
que recuerda cómo May dio en su día el visto bueno a las polémicas furgonetas
que recorrían los barrios de Londres a modo de amenaza rodante:
"¿legalmente en el Reino Unido? Vete o serás detenido"...
"Como usted no tiene alternativa para permanecer
en el Reino Unido, debería hacer planes a partir
de ahora para marcharse", fue la respuesta
expeditiva del Ministerio de Interior que recibió hace unas semanas Monique
Hawkins, una ingeniera informática holandesa, afincada en el Reino Unido desde
hace 24 años, casada con un inglés y con dos hijos británicos.
Monique figura entre 100.000 europeos que se atrevieron a solicitar
la ciudadanía británica"por lo que pudiera pasar"
tras el Brexit, y esa fue
la respuesta que recibió, tras llenar un formulario de 85 páginas y estellarse
con "un muro de burocracia a lo Monty Python".
Tras el clamor suscitado por su caso, las autoridades británicas accedieron a
revisar su expediente y todo parece indicar que se podrá quedar.
Los casos como el de Monique Hawkins o Dom Wolf (un
hijo de alemanes, nacido hace 32 años en Londres, al que se le denegó el
pasaporte británico) han puesto en guardia a Bruselas ante la negociación del Brexit. La eurodiputada holandesa
Sophie int Velt, de la Alianza de Liberales y Demócratas, ha anunciado la creación de una "fuerza de choque"
para evitar el hostigamiento hacia los ciudadanos de la UE,
sacudidos periódicamente por noticias como las "listas negras" de
inmigrantes en las empresas o el "impuesto" de trabajadores
extranjeros (dos medidas anticipadas y luego "retiradas" por el
Gobierno tras el rechazo provocado en la opinión pública).
"¿Por qué el Gobierno británico está intentando
ponérselo tan difícil a la gente que lleva viviendo allí durante
décadas?", se pregunta Sophie int Velt. "¿Cuál es la señal que están
intentando enviar a la gente? No conozco otro país de la UE donde uno se estrelle con un muro burocrático
similar al pedir la ciudadanía".
Según Nicolas Hatton, el francés que dirige el grupo
The Three Million -en defensa de los derechos de los inmigrantes de la UE tras
el Brexit- la tensión y el estrés van
a más según pasan los meses. "Si todos los europeos que estamos aquí
tramitáramos la ciudadanía británica, crearíamos un embudo burocrático que tardaría
hasta 47 años en resolverse", advierte. "Con lo
fácil que le hubiera sido garantizar nuestros derechos como señal de buena
voluntad ante la negociación".
"Políticamente, se puede entender que Theresa May
no dé ese paso adelante para no dejar en la estacada a los expatriados
británicos", asegura el experto en inmigración Andrew Tingley. "Pero
incluso en el caso en que la UE no acuerde proteger los derechos de nuestros
expatriados, es totalmente inconcebible que el Gobierno británico deje en el limbo a tres millones de europeos".
COMENTARIO: Lo preocupante es que esta hostilidad no es sólo
política, sino que ya se está dando en el día a día. Mi hija está estudiando en
una universidad británica y tiene un trabajo a tiempo parcial en un
restaurante. Desde que se votó el Brexit, el dueño la trata fatal y le dice
cosas absolutamente xenófobas y humillantes. De tanta presión, se desmayó
después de cerrar el local y, sin conocimiento en el suelo, le gritó que los
españoles son pura basura y no sirven para nada. Esto delante de otras dos
compañeras. Yo me acabo de enterar ahora y, por supuesto, ya le he dicho que
deje ese trabajo. Lo que es más curioso aún es que el dueño del restaurante en
inglés, pero de padre y madre de Bangladesh, y su local es un restaurante
español. El colmo del absurdo, pero real como la vida misma.LA RECORTA…


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