14/01/2017: Mientras crece el malestar entre los
trabajadores de los hospitales 'público-privados' por
la incertidumbre sobre qué pasará con sus empleos, vuelven a hacerse públicos
audios, como el del comisionado del Hospital de La Ribera, José Sanfeliu, que caldean más
el ambiente de indignación laboral.
Como otro fenómeno viral de los que acostumbran a
sorprender al sector sanitario de la Comunidad Valenciana, ayer la mayoría de
profesionales de las concesiones hospitalarias valencianas recibieron en sus
teléfonos móviles parte de la intervención que José Sanfeliu realizó el 28
noviembre de 2016 en el Ayuntamiento de Alberic en la que aseguraba a los
asistentes que estuvieran tranquilos porque tras el proceso de reversión del
centro 'modelo Alzira' a
la red sanitaria pública, se iba a despedir a una parte importante de los
actuales empleados y se contrataría a los familiares y amigos de las
poblaciones de la comarca, como el caso de Alberic.
Tras hacerse públicas las polémicas declaraciones, Sanfeliu ha presentado su dimisión que ha sido aceptada por la Conselleria de Sanidad
para no "dañar más la imagen de la Sanidad Pública".
El comisionado de Sanidad en el centro de Alzira
describió la intención del Consell para echar a los contratados que estuvieran fijos y
poder dar cabida en el hospital, de esta forma, a las personas cercanas.
Un comentario que hizo, sin que nadie le corrigiera, delante del subsecretario
de la Conselleria de Sanidad, Ricardo Campos; la directora general de Alta
Inspección Sanitaria, Marisa Roselló; y la edil de Sanidad, Mabel Aleixandre.
En concreto, las palabras de Sanfeliu fueron: «Espérate 488 días, espérate a que hagamos la
reversión, a que se acabe el contrato y a partir de ese momento no os
preocupéis que hará falta mucha gente». Una referencia clara a
que se iba a contratar a más personas, pero que culminó cuando el comisionado
confesó que se «creará una bolsa de trabajo de La Ribera y ahí se meterán todos nuestros familiares, amigos,
conocidos que estén sin trabajo y deseen trabajar, y se les va
a dar la oportunidad de trabajo».
Sin embargo, su comentario más dañino con los actuales
trabajadores lo realizó Sanfeliu cuando aludió al hueco que iban a cubrir
«todos nuestros familiares, amigos y conocidos». El alto cargo insinuó que sólo se respetará a los empleados fijos,
pero que no asumirán a 1.500 «sino 1200, por tanto, ya hacen falta 300 personas
más». Sobre los 300 que se echarán dijo: «Esa gente, lo siento mucho, hay que
decir que las condiciones laborales se van a ver modificadas. ¿Eso qué
significa? Que hará falta trabajadores».
La salida de tono de Sanfeliu se suma a la que
protagonizó el subsecretario de Sanidad, Ricardo Campos, cuando explicó que en
La Ribera existen «unos
especialistas que son de elite, pero después, la tropa... todos no
tienen la misma calidad que tienen los compañeros y compañeras que tiene el
sistema regional de salud. Entre otras cosas, porque han sido contratados a
dedo». El 'número 3' de Sanidad hizo también una alusión peyorativa a Mercadona
cuando describió que los «productos que ponen... yo soy oftalmólogo y yo sé qué
lentes ponen y sé que hay productos de 'marca blanca' y productos 'hacendaño',
Hacendado».
COMENTARIO: El problema de la sanidad no es que sea pública o
privada, sino la panda de sinvergüenzas que la utilizan en su propio beneficio.
¡¡¡Una bolsa de trabajo para familiares y amigos!!! Ya sabemos lo que
"podemos" esperar: la bolsa del forense.LA
RECORTA…


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