Flores sufre alucinaciones y vive prácticamente recluida
en su habitación, de la que no quiere salir y en la que recibe con agresiones, insultos y amenazas
de suicidio a sus padres cuando alguien quiere darle de comer, por
ejemplo. Sus padres, Antonio y Encarnación, están desesperados viviendo un
auténtico calvario. Como viene informando EL MUNDO, en 2009, Flores fue
declarada incapaz y presenta una discapacidad del 91% según los informes de
Salud de la Junta.
Aunque un juez de
Málaga ordenó el pasado noviembre el ingreso «urgente» de la enferma, la Junta
ha venido incumpliendo la orden, alegando que no tiene medios para atender a todos
los discapacitados que precisan de una plaza en un centro de internamiento.
Sin embargo, hace un
par de días, la familia recibió una llamada de la Administración andaluza para
comunicarles que ya tenían plaza en una residencia de la Fundación Promi en la
localidad cordobesa de Villanueva de Córdoba. «Ya está todo arreglado», respira aliviado, al otro lado del teléfono Antonio
Sánchez, el padre de Flores. Aunque parece que el ingreso en el centro es
inminente y ya sólo están a la espera de recibir la resolución de la
Administración, la joven está todavía con sus padres, que estos días ultiman el
papeleo y preparan el equipaje de su hija.
El abogado de la
familia, Fernando
Pérez, está también
satisfecho de que finalmente hayan conseguido la plaza en el centro, pero
recuerda que, cuando fueron a los servicios sociales de la Junta en Málaga, con
la orden judicial para el ingreso «urgente», les dijeron que había mucha lista de espera y que no había
plazas.
Lista de espera
Allí les comunicaron
que hay «muchos»
otros casos como el de Flores y que hay una «lista de espera» que no se van a saltar ni
por una orden judicial.
Antonio y
Encarnación, padres adoptivos de Flores, atraviesan en una situación
desesperada, con pocos recursos económicos para atenderla y con casi ochenta años de edad, además de con otro hermano adoptivo de quince años que
atender.
El padre explica que
Flores cada día está peor. «Su enfermedad no tiene cura y cada vez va a más».
De hecho, hace unos días tuvieron que ir a Urgencias y de ahí al Clínico
de Málaga, «pero allí nos dicen que la unidad de agudos no es para ella».
La enfermedad que
sufre Flores es devastadora. Movimientos anormales, trastornos del lenguaje, pérdidas
de equilibrio, brotes
psicóticos y alucinaciones, que han convertido
la vida de esta familia de Málaga en un calvario de penalidades que confían en
que acabe ya.
COMENTARIO: Quizá haya otras especialidades en
las que sobren recursos (que no creo), pero lo que no puede ser es que año tras
año se mantenga la lista de espera y la unida acción emprendida sea esperar a
que vayan muriendo en lugar de preparar más plazas. Ya se que es un poco bruto
decirlo así, pero en concreto esta enfermedad no tiene cura, por tanto su única
forma de salir de allí es con los ojos cerrados. Hay otras (gripe) en las que
no sabes el número de enfermos que se van a requerir ingreso hospitalario y
tienes que hacer una estimación, pero en el caso de los incurables es nefasto saber
que si tienes que estar en lista de espera y no hacen nada por evitarlo. Por
tanto no es que se pasen una orden del juzgado por.... es que no hacen nada por
incrementar las plazas. LA RECORTA…


No hay comentarios:
Publicar un comentario