El consejo
ministerial reunido en
Lucerna (Suiza), que le tocaba a España presidir, decidió no invertir el dinero
que reclamaba la sección de Seguridad y Gestión del Tráfico en el Espacio para AIM. El objetivo era una
pareja de asteroides, el sistema binario Didymos, formado por uno de 800 metros
de diámetro y su luna (Didymoon), de 150 metros. El director general de la ESA,
Jan Woerner, reconoció que no se había aprobado la misión pero no se había
cancelado por completo. Woerner señaló que los países estaban de acuerdo en que
hay que trabajar en "cómo defendernos" de un asteroide y por lo tanto
se ha reservado una partida para rediseñar esta misión.
La NASA hará
que DART golpee a esta luna en octubre de 2022, aunque no cuente con apoyo
europeo. Para ver en más detalle cómo afecta el choque, AIM tendría que haber llegado en mayo de ese año para
observar antes, durante y después del impacto a más de 6 kilómetros por
segundo. Pero no contaremos con ese análisis in situ. La misión conjunta se
queda coja y así se quedará también la información que permitiría empezar a
trabajar en defender la Tierra del futurible choque con un asteroide. AIM
contaba con una importante participación española, con el Instituto de
Astrofísica de Canarias en el desarrollo de un sistema pionero de comunicación
por láser.
Luz verde
para ExoMars
El consejo
de la ESA decidió dar el visto bueno a la segunda parte de la misión ExoMars, a
pesar del chasco que supuso el accidente de la sonda Schiaparelli. La nave
se hizo papilla contra la superficie de Marte por un error informático, pero los responsables políticos han
decidido volver a financiar este proyecto con 400 millones, lo que permitirá
desplegar un vehículo en el planeta rojo para estudiar la existencia pasada o
presente de vida allí.
Las
decisiones que se tomaron en la reunión de estos dos días suponían una gran
inversión de dinero fundamental para el futuro de la exploración espacial, pero
también para el desarrollo de tecnologías. Entre otras cuestiones, se debatía
la participación en la Estación Espacial Internacional (ISS), que necesitaba de
una aportación suficiente de dinero para garantizar su siguiente fase de
explotación. Finalmente, se comprometieron a mantener en marcha su
participación en la estación hasta 2024. También se aprobó la nueva etapa del mini
transbordador Space Rider.
En total, la
ESA había pedido a los 22 estados miembros que financiaran proyectos que suman
11.000 millones de euros para los próximos años, y habría conseguido unos
10.300 millones. Acompañado por la secretaria general de Industria y Pyme,
Begoña Cristeto, Guindos había explicado que el Gobierno comprometerá 600
millones de euros adicionales para diferentes programas de la ESA, por lo que
la contribución hasta 2024 será de más de 1.500 millones, informa EFE.
COMENTARIO: Hace unos años la pregunta que se
hacían todos o muchos de los científicos, entre ellos astrofísicos y físicos,
era cuando podría nuestro planeta sufrir el impacto de un cuerpo celeste como
un meteorito, cometa o asteroide. Nuestros ojos que ven más allá de nuestra
querida, contaminada y única nave espacial, se han vuelto más agudos y han
descubierto muchas cosas, cosas que sabemos y otras que muy pocos saben, y
ahora esa pregunta se ha modificado dramáticamente, más sabiendo que Júpiter no
hace mucho sufrió un gran impacto de un cometa, y ya no es cuando, sino,
¿estamos preparados?
LA RECORTA…


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